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miércoles, 9 de febrero de 2011

Contra el viento del norte y Cada siete olas


Para quien no lo conozca, y yo no lo conocía hasta hace apenas un par de semanas, este escritor se llama Daniel Glattauer es austríaco y dicen que ha resucitado la novela epistolar con un inteligente diálogo a través de correo electrónico. Nada más actual.

Según palabras del propio Glattauer, decir que se ha escrito una novela de e-mails no supone una gran publicidad, ya que puede remitir a lenguaje basura. Sin embargo el éxito llegó con la publicidad menos esperada y más eficaz: el boca-oreja.

A mí me llegó por mail, que es una forma más actual, y a la vez similar, del boca-oreja. De bandeja de entrada a bandeja de entrada. Y yo ahora os lo paso a través de mi blog.

Cuando Alfaguara se encargó de la edición en español, su novela epistolar a base de correos electrónicos, había vendido ya un millón de ejemplares en alemán en tiempo récord, teniendo en cuenta que la novela y su secuela, vieron la luz durante el 2010. Ambas dos:

- Contra el viento del norte.

- Cada siete olas.


Contra el viento del norte es una novela de amor. Es irónica, es divertida, es entrañable y a veces es capaz de ponerte de los nervios, pero en todos los casos es diferente a las novelas que había leído y eso me pareció un gran punto a su favor, porque me gusta leer de todo y luego opinar, comparar, divertirme, aprender, recomendar, etc, etc.


No sé si es bueno o malo o si debo contarlo o no, pero me leí la novela entera el mismo día que la empecé. Era incapaz de dejarla sin terminarla. Al final pensé que era porque tal vez soy más cotilla de lo que pienso, pero luego deduje que no, que me gustaba, que me enganchó de principio a fin y que tal vez me sentí identificada unas veces con Emmi y otras con Leo en algunos de sus mensajes a un desconocido. También me pareció interesante la propuesta. No sólo el amor por correo electrónico, chat o cualquier medio virtual, si no el hecho de abordar un tema de tanta actualidad. ¿Cuánta gente se enamora virtualmente sin conocer, por lo menos al principio, siquiera la imagen de su enamorad@? ¿Cómo y por qué somos más capaces de contar nuestra vida o sentimientos a personas que nos son desconocidas? ¿Por qué alguien con pareja que se declara feliz busca ilusiones o "algo" en una relación virtual? ¿Por qué siempre, al final, queremos conocer a la persona que está al otro lado?

La novela tiene más de 250 páginas y la trama comienza con un error. Sólo hay correos electrónicos entre dos personas. Una chica y un chico. Emma y Leo. Y aunque pueda parecer que da pereza leer tantos correos, la verdad es que es una novela dinámica, vivaz, divertida, y sobre todo, como os decía, que engancha al lector. ¿Acabará la pasión virtual en amor real? ¿Se puede sostener algo así durante mucho tiempo? ¿Se puede llevar doble vida? ¿Cuál es la más verdadera?

Emmi escribe a Leo creyendo que su correo es el de una revista a la que quiere darse de baja. Con la respuesta casual de Leo surge entre ellos una chispa, que como leí en algún lado, prende el resto de la historia. Se crea un vínculo de dependencia que a más de un@ le sonará familiar. ¿Quién no ha estado frente al ordenador esperando un correo en su bandeja de entrada de alguien que le importa? ¿Y un sms que no llega? La novela transita entre la amistad, el amor y sus límitesy cuestiona sobre qué estamos dispuestos a sacrificar por lo que creemos será nuestra felicidad. Como leí en un artículo, todo aderezado con humor irónico y elegante. Nada más cierto.
La novela bien podría acabar en la página última, donde se suele poner la palabra FIN. Sin embargo, la historia continúa para quien quiera otro final, para quien quiera seguir indagando en esa relacion, para quien quiera, en fin, seguir enganchado y conocer la resolución. Así pues Cada siete olas es la secuela de Contra el viento del Norte. ¿Se puede leer una novela sin la otra? ¿Hay un orden? Me pregunta alguna amiga.
El autor comenta que se puede leer una sin la otra. Leer la segunda solamente o leer sólo la primera, pero no leer la segunda y luego la primera, porque la segunda sigue a la primera. Menudo trabalenguas más tonto acabo de escribir. El caso es que si vais a leerleas, y bajo mi opinión, deberíais hacerlo por orden. Así os resultarán más intensas.
Cuando terminé Contra el viento del norte agradecí a la amiga que me había el libro, llamémosla B. para no dar nombres, que me hubiese pasado también el segundo. Y como el primero, Cada siete olas, engancha desde el principio. Comienza donde termina el primero y crece en intensidad a medida que lo sigues leyendo. Aun cuando el desenlace final se sabe de antemano que sólo puede ser A o B, estás deseando llegar a él y ver si realmente es A o si por el contrario es B y si la resolución final estará a la altura de la historia que tanto te ha enganchado.
Yo soy de las que ha quedado satisfecha tanto con el final del primer libro como con el final del segundo. Además, me declaré durante los dos días que estuve leyendo los libros, "yonki de ambos". Por supuesto, también me enamoré de Leo Leike. ¿Cómo no?
¿Es buena literatura? pregunta alguien. ¿Qué es buena literatura para ti? le respondo con otra pregunta. No sé. Responde. Nabokov. García Márquez. Kafka. Ah, vale. No, no se trata de eso, respondo. Pero si quieres leer un libro divertido y que no es el típico best seller además de estar bien escrito, pues puedes probar. No te defraudará. Pienso. Una opinión como otra cualquiera. Yo lo recomiendo, igual que otros me recomiendan cosas a mí. Puede gustar o no, pero como todo, ¿no? A mí con la literatura me ocurre como con la música. Si una canción me gusta, me gusta, da igual que el grupo me caiga mal, que no sea el estilo que suelo oir, etc. Con un libro me ocurre lo mismo. A mí me gusta leer, aprender, divertirme, etc. Y por eso procuro leer de todo, bueno, malo, correcto, incorrecto... aunque bien es verdad que con los años me he vuelto más selectiva y tiendo a alejarme de los best sellers... pero eso no quiere decir que no lea alguno o que los desprecie, para nada, porque sé el trabajo que hay detrás en todo los casos.
Total, que estos libros son una sugerencia y si los leeis o habeis leido espero vuestras opiniones al respecto.
Os dejo unas opiniones del escritor, sacadas de alguna página de internet cuyo nombre no recuerdo:
En algún momento me di cuenta de que funcionaba. Cuando se
escribe una cosa y funciona, uno se da cuenta, lo siente, y además disfruté
mucho escribiendo, la historia fluía. La escribí los fines de semana porque mi
trabajo como periodista me ocupaba el resto del tiempo.
Sabía que quería escribir una historia de amor, pero
sólo tenía claro que la estructura se basaría en el intercambio de correos y
esto lo supe cuando llevaba el borrador a la mitad.
Los personajes, especialmente la impulsiva Emmi, tienen
retazos de algunas amigas y conocidas, y el argumento se basa en conversaciones
recurrentes que he tenido a lo largo de los años.
En mi grupo de amigos hablamos mucho de relaciones. Siempre
hay algún amigo con problemas. Estas conversaciones sobre cómo son los hombres y
las mujeres, y por qué unos actúan de una manera u otra son algo habitual para
mí.
En la novela apuesto por la imaginación en la relación de Leo
y Emmi, sin que el nivel caiga jamás a un intercambio de correos eróticos. De
forma intencionada lo evité. Está bien hablar sobre asuntos eróticos, pero es
mejor no nombrar todo por su nombre.
No tengo problema en que tachen mi escritura como
entretenimiento en lugar de literatuta. Con todo el respeto de la llamada alta
literatura, la mayoría de esas obras son muy elitistas y escritas para un
público muy reducido. Hay muchos libros escritos para un grupo muy pequeño de
personas. Me alegro por los libros que se pueden leer en un verano y de los que
guardes un buen recuerdo. Lo que no puede ser esa literatura es trivial o
estúpida.
Glattauer ha vendido más de dos millones de ejemplares y ahora puede vivir exclusivamente de la literatura, aunque reconoce que echa de menos el ajetreo de una redacción.
Tanto Contra el viento del norte como Cada siete olas tienen su correspondiente versión teatral, en Viena, con éxito de crítica y taquilla. Y las productoras hacen cola para comprar los derechos paara adaptar la historia a la gran pantalla. ¿Quiénes serían los protagonistas? Mis amigas y yo misma ya sabemos quiénes serían nuestros Emmi y Leo en el cine. ¿Cuáles son los vuestros?
Espero que os gusten y ya me comentareis. Me interesa vuestra opinión. Siempre.
I.M.G.