Mostrando entradas con la etiqueta Jane Austen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jane Austen. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de mayo de 2014

MIS FERIAS DEL LIBRO

Este año se celebra la 44 Edición de la Feria del Libro de Málaga. Su ubicación vuelve a ser, como el año pasado, en El Palmeral de las Sorpresas en el Muelle 2.

Dicen los entendidos en ubicaciones estratégicas que ha sido un éxito el cambio, lo que menos importa es la tradición, y que las ventas de los libros se han multiplicado. Los libreros no están muy de acuerdo con las cifras, pues para ellos siguen siendo negativas, pero el enclave es perfecto, dicen, porque la gente ahora pasea por aquí y no por el parque. 

Yo era una de esas que desde pequeña paseaban por el parque e iban al encuentro de sus libros favoritos en las casetas que se montaban anualmente por estas fechas. Ahora paseo por el Palmeral buscando encontrar lo mismo. Aprecio el cambio, sin duda. El nuevo enclave es perfecto. Ahora, mientras echo un vistazo a las últimas novedades, a las viejas ediciones, y me pongo en cola para  que me firmen algún ejemplar, puedo ver el mar y no sólo olerlo. Sin duda, en estética hemos ganado. Observo la hilera de casetas blancas. Son  menos de las que quisiera. Y es cierto que la gente pasea, y se acerca, y pregunta algún precio, pero también es cierto que la mayoría se aleja sin un libro en sus manos, ni una creciente ilusión en sus ojos. Se asoman al nuevo escaparate, olisquean la brisa del mar, y siguen hacia adelante, como si la Feria del libro, no hubiera pasado. 

PAT Y PILAGÁN (1981)

Sólo puedes comprar un libro, así que elije bien. Mi padre me lleva de la mano a través del paseo del parque. Yo voy al trote. Ir a la Feria del Libro es como ir a La Cabalgata de Reyes. Hemos aparcado el coche junto a la Aduana. Es un edificio inmenso y gris y mi padre dice que hasta ahí llegaba el mar no hace mucho. Me quedo pensando y pregunto: ¿Y yo había nacido? No. ¿Y mamá había nacido? No. ¿Y tú? Tampoco. Entonces, sí que hace mucho. Me agarra fuerte de la mano y cruzamos. Huele a caca de caballo. Me tapo la nariz. Entramos en el parque de Málaga y mi padre me pregunta que por dónde quiero empezar. En vez de mirar los puestos repletos de libros miro a las palmeras. Son altísimas. Interminables. El viento  mueve sus hojas. Y más arriba, el cielo gris como la Aduana.  Tengo que darme prisa porque si empieza a llover cerrarán las casetas y no podemos venir otro día porque papá sólo descansa los domingos. Tiro de él hasta el primer puesto. Los libros para niños siempre están en una esquina, mi padre me aúpa y miro las portadas y después los títulos. No puedo comprarme un libro en el primer puesto en el que nos paramos porque entonces no veríamos el resto. ¿Para qué?, preguntaría mi padre, ya tienes uno, y no vamos a comprar más. Pero es que  a mí me gusta verlos todos. Y tocarlos. Y olerlos. Nos abrimos paso entre la gente y seguimos hasta el segundo puesto, y después vamos al tercero, al cuarto, y ya he visto al menos tres que me pueden gustar. Papá me señala un par de ellos y me dice: Esos parecen bonitos. No, digo con la cabeza. En realidad estoy esperando que el libro me llame. Pienso, y no se lo he dicho a papá, que son ellos los que te escogen. Empieza a chispear y nos acercamos a la penúltima caseta. Ya sé cuál quiero, digo. Señalo uno que sobresale entre el resto, en la portada un niño abraza a su perro. Yo siempre he querido un perro. No sé cuánto hay de elección por mi parte y cuánto de elección por parte del libro, pero es el que más alto ha gritado de entre todos. ¡Yo, yo, yo! Mi padre lo coge y lee el título en voz alta: Pat y Pilagán. ¿Estás segura? Sí, digo. Papá le da el dinero al librero y rechazamos la bolsa porque quiero llevarlo en la mano. Cuando llegamos al coche empieza a llover. Papá arranca y yo leo en voz alta: El día en que Pat y Pilagán debían encontrarse, el hijo del cazador tungús Leonid Vichun regresaba de la escuela con Vovka, su amigo ruso.


ORGULLO Y PREJUICIO, EL MOLINO JUNTO AL FLOSS Y LOS NOVIOS. (1989)

Me detengo en uno de los puestos, a la altura de la Aduana. Aunque hace fresco, el día es luminoso y el sol se filtra entre las hojas de las palmeras. Hasta aquí llegaba el mar antes, le digo al librero. Está esperando que le diga qué libro quiero. Parece impaciente porque tamborilea los dedos sobre un ejemplar de Madame Bovary. Podría haber sido cualquier otro libro, pero es justamente ese en el que se detiene a tamborilear su impaciencia. Niña, hay un montón de gente esperando. ¿Te acuerdas del título o no? No, no me acuerdo, le digo. Me dirijo al siguiente puesto. Y al otro. Y al otro. Hay tanta gente en el paseo del parque que parece el mercadillo de los domingos. Me detengo en un puesto que tiene ofertas. Libros a doscientas pesetas. Puedo comprar dos y me sobra para volver en autobús a casa. Las portadas no son muy llamativas y las tapas son tan blandas que sólo con mirarlas se doblan las esquinas. Leo las contraportadas de algunos y voy reservando los que me parecen haberme llamado. ¡Yo, yo, yo! Al final me decido por: Orgullo y Prejuicio, El molino junto al Floss y Los novios. Si te llevas los tres te hago descuento, dice el librero. De acuerdo, digo. Con los tres libros en una bolsa atravieso la ciudad a pie hasta llegar a mi casa. ¿No has cogido el bus?, pregunta mi madre. Le muestro la bolsa y una mueca en mi cara. Anda entra, dice. 


ÁLBUM DE FAMILIA (2009)

He pasado varias veces por delante del puesto de la librería que está a la altura de la Aduana, pero no me he parado hasta ahora que he visto hueco. Ahí está. En una esquinita. Lo veo. Es nuestro libro: álbum de familia. Sobresale debajo de Los pilares de la tierra. Lo cojo y lo pongo encima, para que se vea bien.  Le pregunto al librero cuánto cuesta, aunque ya sé el precio. Tres euros, dice. Me parece barato para tanto esfuerzo y tantas ilusiones concentradas dentro. Lo suelto donde estaba y observo la portada. Un poquito de nosotros está ahí. Detengo la mirada en la fotografía de mi padre. Está vestido de militar y lee una carta que le ha escrito a un compañero de la mili. Mi padre, al que no le gusta leer y que tantas veces me trajo a la Feria del libro, ahora está en la portada de uno de ellos. Y yo, oculta entre las letras de un relato. Fotografío el libro. El puesto. El librero. Cuando me alejo del puesto me doy la vuelta y observo. Alguien ha sentido su llamada. ¡Yo, yo, yo! Y uno de nuestros ejemplares se marcha a casa de un lector desconocido. Con estos pensamientos me pierdo entre los ríos de gente y al pararme en los distintos puestos me doy cuenta de que observo a los libros de otra manera, y que de repente,  su precio me parece irrisorio.


HACERSE EL MUERTO Y EL PRINCIPITO (2012)

Mucho cuidado con los cuentistas, advierte Andrés Neuman desde el Quiosco de la Música, en pleno Paseo del Salón. Leer multiplica nuestro tiempo, lo fabrica de nuevo para nosotros. Nos permite ir y venir, rebobinar y adelantar nuestra memoria, ser este y ser el otro sin siquiera movernos de la butaca o del asiento del autobús. Después de oír el pregón que da apertura a la Feria del libro de Granada me acerco al primero de los puestos. Un librero, que dice ser del Perú, reclama mi atención ofreciéndome un libro que dice saber que no rechazaré. Me intriga. Los libros que vende son diminutos. Caben en la palma de la mano y asegura que el tamaño no ha hecho que una sola coma se quede fuera de él. Lo hojeo y decido quedármelo. Una joya como El Principito no se puede rechazar así como así. Cuando llego a la caseta donde Andrés Neuman firma ejemplares de su libro Hacerse el muerto, me pongo en cola para despedirme antes de volver a Málaga. Andrés me invita a quedarme. Me hace hueco en la mesa, pide una silla y un refresco y me siento a su lado. Todos los que se acercan a por su dedicatoria me saludan como si me conocieran. Es extraño estar al otro lado, pero me gusta. Miro a Andrés. Nos sonreímos. 



(…) 2013 / 2014.

La gente pasea por el Palmeral de Las Sorpresas. Año 2013, ó 2014, qué más da. Se acercan a las casetas y, de la misma manera, se alejan y continúan su paseo. La mayoría no escucha la llamada de los libros. Tal vez sea el rumor del mar en calma, pienso. Si es que es capaz de rumorear el mar cuando está quieto. 


Esta entrada fue publicada por mí en el blog de Punto y seguido el 09 de Mayo de 2014. Si queréis leer otras de mis entradas en dicho blog en el que participo asiduamente, pinchad en el siguiente enlace: PINCHA AQUÍ



I.M.G.


miércoles, 13 de noviembre de 2013

Chawton

26 de Julio de 1809

“...En cuanto a nosotros, muy bien estamos,
como indica la prosa sin afectación.
La pluma de Cassandra pintará nuestra posesión,
las muchas comodidades que nos aguardan
en nuestra casa de Chawton, cuánto encontramos
ya en ella para solaz de nuestra mente;
y convencidos estamos de que cuando todo esté completo
no habrá casa de mayor respeto,
tanto si es nueva como arreglada,
de habitaciones concisas, o habitaciones regaladas...”


                                                Jane Austen


Parte de un poema que escribió Jane Austen a su hermano Francis, una vez establecida en su nueva casa Chawton Cottage, en Alton (East Hampshire), donde vivió junto a su madre y a su hermana Cassandra desde mediados de 1809 hasta mediados 1817, año de su muerte en Winchester, donde fue enterrada en la nave norte de su catedral.

El resto de la entrada puedes leerla en el blog de Punto y seguido escritores: 

PINCHA AQUÍ


I.M.G.

lunes, 28 de enero de 2013

Andrés Neuman y Jane Austen : Mashup

ORGULLO Y PREJUICIO    O  HABLAR SOLOS  : 28 DE ENERO DE 2013

El 28 de Enero de 1813, Thomas Egerton publicó la primera edición de Orgullo y Prejuicio, de la escritora Jane Austen. 

Orgullo y Prejuicio 1ª Edición

El 28 de Enero de 1977, nació en Buenos Aires, el narrador, poeta, traductor, bloguero, columnista y amigo, Andrés Neuman, y hoy por su cumpleaños, le comentaba que le regalaría mi primera entrada del año en mi blog, y que trataría de hacer una especie de mashup, con el bicentenario de la publicación de mi libro favorito. (Discúlpame Andrés, por lo que no sé si sabré hacer, pero con todo mi cariño, sin duda). 
Andrés Neuman

El 28 de Enero de 2013, la que escribe, tratará de aunar ambos eventos en un mismo homenaje. No puedo ser objetiva con ninguno de los dos, ni con Andrés, ni con Jane, y si me apuran, ni con los mismísimos Lizzy Bennet o Fitzwilliam Darcy. Siempre es difícil escribir sobre las debilidades de una, pero que no se diga que no lo he intentado, a mi manera. 


mashup I.M.G.
Conocí a Andrés Neuman por casualidad, ¿no es así, enmedio de una coincidencia, tal vez absurda o vanal, que conocemos a las personas que están destinadas a ser alguien importante en nuestras vidas? Lo de Jane fue así, tal cual lo cuento, lo mismito que con Andrés, pura y absoluta, o absurda, casualidad. Lo que sin duda afirmo es que no fue un 28 de Enero. Ambos me cambiaron la vida para bien, a través de la literatura primero, y a través de algo más profundo después, pero ponérmela patas arriba, me la pusieron, de eso no hay duda, y no, tampoco fue un 28 de enero. 

Ya he contado alguna vez lo de Jane Austen, también lo de Andrés, pero quiero hacer un breve repaso, por recordar, por enlazar, por rellenar hueco, no sé. Tal vez estaba pensado desde un principio y me gusta jugar al despiste, o tal vez, como puede verse, improviso sobre la marcha: 

No recuerdo el año en que supe por primera vez de Jane Austen. Caminaba por el parque de Málaga, con poco más que unos duros en el bolsillo, buscando el regalo ideal, (barato pero ideal), de Reyes, para la que era una de mis mejores amigas. Siempre ponían una pequeña feria del libro en fechas navideñas. Me paré en el stand de los libros baratos, los más baratos. Portada ñoña. Hojas raposas. Interlineado prácticamente inexistente. Letras juntas y de tamaño pequeño. Pero la contraportada era una maravilla, hablaba de una historia en la época georgiana, en la que había orgullo, prejuicios, y se reflejaba la sociedad inglesa de la época, asimismo encumbraban a su autora, cuyo nombre me era absolutamente desconocido y según ponía, sir Walter Scott, de quien sí había oído hablar, alababa su toque exquisito y Rudyard Kipling, escribió: cuanto más la leo más la admiro y respeto y reverencio. Me convenció. Valía seguramente más que el dinero que iba a pagar por él. Escribí una dedicatoria cursi, (tenía yo unos quince ó dieciséis años, no sé si más, y ya apuntaba maneras en cursilería), y lo envolví y lo regalé, sin más. Unos meses más tarde, corría Semana Santa, mi amiga me contó que había empezado a leer el libro y que no podía dejar de leerlo. Caminábamos hacia el centro, para ir de procesiones, mientras mi amiga me relataba el libro de Jane Austen. Así fue mi primera toma de contacto. No fue leído. Fue narrado. Por aquella vieja amiga. Aún puedo oírla. Con claridad, a pesar de los años. Tardé unos meses aún en tener el mío propio. Y después de él llegaron los demás. Uno tras otro. Leídos y releídos una y otra vez, hasta convertirme no en experta, pero sí en amante de las letras escritas por Jane Austen, aunque sobre todo de Orgullo y Prejuicio, (tengo al menos 7 ejemplares distintos, en inglés y español, hay quienes me preguntan que para qué tantos, si todos cuentan la misma historia. Yo digo que esas cosas no se explican, se sienten, y punto). Ese fue el principio, pero no lo mejor, lo mejor quedaba aún por llegar. 


Habitación de Jane Austen en Chawton (Alton)
Sobre la chimenea mis fotos con:
El escritorio de Jane Austen, (sobre el que escribió Orgullo y Prejuicio),
y una de mis últimas fotos con Andrés Neuman, (diciembre 2012)

Lo de Andrés no es lo mismo. Aunque también el azar lo cruzó en mi destino. Me marchaba de finde literario con mi grupo Puntoyseguido a un hotelito en Castellar de la Frontera (Cádiz), y tenía que llevar un relato de un autor contemporáneo y que no conociéramos. Esta vez en vez de buscar en una feria del libro antiguo, me puse a buscar en la feria del libro moderno: internet. Leí mucha morralla. Nada me convencía, hasta que alguien hablaba de un relato que lo había maravillado y que consideraba que era el mejor relato de ese año. El relato se llamaba Una raya en la arena, del libro de relatos Alumbramiento (Páginas de Espuma), y el autor Andrés Neuman. No busqué su imagen, ni su edad, nada, sólo imprimí aquel relato y lo leí en el patio del hotel, a la luz de un mediodía soleado del mes de marzo de 2009. Desmembramos el relato. Le dimos la justa importancia. Gustó. Dos meses más tarde, uno de mis compañeros nos contaba que acababan de darle el premio Alfaguara a Andrés Neuman. Entonces fue cuando empecé a buscar datos sobre él, y me compré mi libro de Alumbramiento y desmembré cada uno de sus relatos. El 11 de Febrero de 2010, nos conocimos en la FNAC de Málaga. Ese día comenzó historia de nuestra amistad y de nuestra colección de fotografías. Y por supuesto, como en el caso de Jane Austen, ese sólo fue el principio, lo mejor, sin duda, estaba por llegar. 

Lo que ha llegado, en ambos casos, roza lo personal, (evidentemente a Jane Austen no la conocí, ni en este ni en otro siglo, aunque esto último, a veces lo dudo yo, y otras quienes me rodean), por lo que no voy a entrar en detalles, ni a enumerar encuentros o desencuentros, ni a contar que tengo todos los libros de ambos autores, los de Neuman firmados, los de Jane pendientes, (y así quedarán), ni bla, bla, bla, pero sí que el día que conocí a Andrés Neuman, él nombró a Jane Austen, y a Charlotte Brontë y a mis heroínas de las épocas "antañas", (como dice un amigo mío), inglesas. Y fue ahí que se creó el primer vínculo entre nosotros, entre los tres, el primer mashup, un 11 de febrero, cumpleaños de uno de mis mejores amigos, si es que las fechas y las casualidades se empeñan en coincidir, una tras otra, en mi vida, y así no hay quien escriba nada claro. Andrés presentaba su libro El viajero del siglo, el día que nos conocimos, y habló, durante gran parte de la presentación, de todo lo que había leído de mis grandes autoras, de las películas victorianas, de las adaptaciones de las novelas que tanto me gustaban, etc, y de repente surgió. Surgió ahí el vínculo. El mashup que vengo a recordar hoy, cuando por casualidad, una fecha vuelve a unirnos a los tres: A Jane, a Andrés y a mí. ¿Significará algo? No sé, coincidencias, ¿supongo?

El homenaje en sí, es hablar de ellos este día. Sin duda, de Hablar solos, el último libro de Andrés Neuman, hablaré largo y tendido en una próxima entrada, dedicada sólo a su gran obra. Hacía tiempo que no me gustaba tanto un libro, que no me llenaba tanto, sin duda, Andrés, me hizo un gran regalo, al poner una de nuestras fotos en la solapa y dedicármela como un regalo travieso. Él sabía lo que ese libro llegaría a ser para mí. Uno de mis favoritos, sin duda, como Orgullo y Prejuicio, aunque nada tengan que ver. ¿No tienen nada que ver? No. ¿No? Ahí lo dejo. 


Un abrazo para Andrés, (sin duda, un homenaje en tu cumpleaños, flojo, discreto, gris tal vez, increíblemente absurdo en comparación con lo que imaginé. Me pido la revancha a mí misma. Y amenazo con volver, tal vez, para la fecha en que nos conocimos. Igual estoy más lúcida que hoy. 

Jane, gracias por aquel Primeras Impresiones que llegó a ser Orgullo y Prejuicio, gracias por todos los viajes, por la acogida en tus casas, por la gente que conocí y que he llegado a querer gracias a ti. 

Tocado por la gracia, dicen de Andrés Neuman. Tocada por la gracia, escribieron de Jane Austen. 
¿Casualidad? No sé si fue un 28 de enero o no, pero podría ser. 




I.M.G. 
@isamerino





miércoles, 1 de agosto de 2012

Cuaderno de notas

He visitado varias casas de escritores, la mayoría, por desgracia, fallecidos hace tiempo, pero sus escritorios están intactos en sus casas intactas, expuestos al público. Y nadie escribe ya nada sobre ellos, ni guarda nada en sus cajones cerrados. Suelen estar cerrados. Nunca me he atrevido a abrirlos, ni siquiera a tocarlos. 

Escritorio de Jane Austen
Chawton (Alton)
Inglaterra
Escritorio de Lorca
(Granada)
No podría haber abierto el cajón del escritorio de Jane Austen, por ejemplo, ya que no era un escritorio donde solía escribir, sino una mesita de madera donde no cabía la distracción ni el esconder nada. 
Tan sólo una mesa.
Una mesa donde creó y reescribió sus grandes obras maestras. 

Pero sí podría haber abierto, a hurtadillas,  el de Robert Louis Stevenson, o el de Federico García Lorca, sin embargo no lo hice. 
No dudéis de mí. 
De todas mis visitas volví con el gran interrogante no resuelto: ¿Qué esconde un escritor en el cajón (nes) de su escritorio (s)?

A mí me gusta pensar, y no creo que me encuentre muy lejos de la realidad, ni que fabule, que dentro de ellos, sino ahora alguna vez, se encontraban sus cuadernos de notas. Y es de esos cuadernos de notas que nos acompañan a todos los que escribimos, a los que quiero dedicar esta entrada. 

Cuadernos Moleskine

Lo primero que se me viene a la cabeza al hablar de los Cuadernos de notas, es un artículo leído en la web de Letras libres sobre el Cuaderno de notas de Anton Chèjov, por Patricio Pron en Abril de 2009. (Pincha aquí para leer el artículo). En este libro se pueden leer las notas tomadas por Chèjov entre 1891 y 1904, año de su muerte. Son esbozos que fueron escritos para su uso personal y privado, sin la intención de ser publicados en el futuro. Pero el futuro llegó y los sacó a la luz y ahora podemos ser testigos de su sentido del humor melancólico y escéptico, entre otras cosas. ¿No es eso entrometerse demasiado en la vida del autor? Supongo que sí. Al final todos somos curiosos y cruzamos la línea.¿Merece la pena hacerlo? ¿Es diferente el autor cuando escribe para el lector que cuando escribe un cuaderno de notas para sí mismo?  

Lo he visto todo. No obstante ahora no se trata de lo que he visto sino de cómo lo he visto, escribió Chèjov. 

Tras repasar mentalmente algunos escritores cuyos cuadernos de notas también se han hecho famosos, (cito por ejemplo a Agatha Christie, a Hemingway, a Henry James, a Virginia Woolf,  etc etc), me vienen a la memoria ciertos personajes dedicados al arte, que no a la escritura en sí, que también guardaban cuadernos de notas en sus cajones: Van Gogh, Picasso, Leonardo Da Vinci, etc etc. 



Pero ¿qué se escribe en un cuaderno de notas? Pues se escribe de todo, ciertamente, anotaciones dispersas sobre un viaje a realizar, o sobre un viaje realizado, sobre personajes que tomarán vida en una novela, frases de otros autores, pensamientos, dibujos, fotografías pegadas, esbozos de diarios o de conversaciones, también por qué no, borradores de grandes obras maestras, comienzos y finales de un cuento, sueños o pesadillas nocturnas, declaraciones de amor inconfesables, inventos que algún día podrían ver la luz, palabras sueltas e inconexas, lágrimas resecas, hojas en blanco, letra apretada, resuelta, divagaciones, garabatos... 

Todo cabe, todo se permite, como en nuestra imaginación,  en un Cuaderno de notas.

Con mi cuaderno de notas
V Congreso puntoyseguido
Cabra 2012
Os dejo algunas de mis últimas anotaciones del cuaderno de notas que comencé a escribir en enero de este año y que aún está inconcluso. La mayoría de los días, este cuaderno o Notebook,  duerme en el cajón de mi escritorio, aunque a menudo, lo saco a pasear. Es buena compañía.

29/01/2012: 
Escribir carta de amor para el concurso DIME QUE ME QUIERES 2012, (preparación e ideas). Podría ser una escritora que se enamora de su personaje o una chica, meteoróloga, me gusta la meteorología, que está enamorada de su vecino. La historia puede transcurrir el día antes de la boda del personaje principal. Se plantea si casarse o no porque está enamorada de su mejor amigo, el vecino, y no de su novio. Trata de quemar el último cartucho. Alguien siempre sale herido en una situación así.

Nota: Escribí la carta de amor, la titulé Un frente frío, y la envié al concurso el 14/02 de 2012. Resulté finalista del mismo. El relato comenzó en mi cuaderno de notas. 


02/02/2012:
Era la misma (Margaret Dumont) fuera del escenario que dentro de él, una matrona estirada y muy digna. Y lo más gracioso es que nunca comprendió mis chistes. Sólo decía: Oh, eres adorable.
(Groucho Marx)

07/03/2012:
Un beso legal nunca vale tanto como un beso robado (Maupassant). Puedo usar un pasaje de este tipo en el cuento, ¿en un diálogo? ¿tal vez acción sin explicación? Dejarlo en stand-by, pero me gusta la idea del beso robado.

18/05/2012, 20:20h:
Andrea no contesta y la señal de WiFi parece llegar mejor. Ya nos hemos tomado los cafés Mauri y yo, (Capuccinos, mmmm, qué ricos, con espumita y canela), por 2,10€. Mauri dice que si en el año 94 me hubieran dicho que iba a pagar casi 400 pesetas por un café, no lo hubiera creído. Es cierto, no lo hubiera creído o no hubiera creído que iba a poder pagarlo, pues por 600 pesetas más me podría haber comprado un disco LP. No lo hubiera creído ni en el 94 ni en el 2000.

06/06/2012:
Una frase que le podría venir bien a algún pasaje de mi novela. Es de Kahlil Gibran. El amor no ha conocido su verdadera profundidad has a el momento de la separación.

14/06/2012:
Leo...... cambiar nombre
Alicia......cambiar nombre
Sara...... se puede mantener
Óscar.... se mantiene.

05/07/2012:
Análisis del libro La Delicadeza, de David Foenkinos, (ir al estreno de la peli y escribir luego en mi blog sobre ello).
Capítulo 1: Presentación de Nathalie, la protagonista. 1 Folio. Página 9.
Capítulo 2: (págs 10 a 14,5), presentación del que parece coprotagonista y de cómo se conocen él y Nathalie, cómo quedan por primera vez, y se enamoran, pues en un par de detalles deja ver que son el uno para el otro.
...

 Si no tenéis aún cuaderno de notas, yo os recomiendo que os busquéis uno, hay de todos los tipos, para todo los tipos, seguro que encuentras la tuya. Si ya la tienes o usas, y guardas en un cajón, comparte algún pasaje conmigo. Soy curiosa, como todos.

Felices Vacaciones. Yo me voy a Francia, a recorrer el Valle del Loira, a visitar París de nuevo, (nunca se puede renunciar a este placer), y antes de volver, me dejaré engatusar una vez más, por la magia de Disney, a ver si esta vez soy capaz de hacerme una foto con Mickey. Ya os contaré. Os veo a la vuelta.
Felices escrituras. Felices Lecturas. Felices proyectos. Felices días a tod@s.



I.M.G.
Twitter: @isamerino
Facebook: puntoyseguido_escritores@hotmail.com
eMail: puntoyseguido_escritores@hotmail.com

viernes, 18 de mayo de 2012

El nuevo retrato de Jane Austen

Jane Austen sigue generando noticias, bien por nuevas adaptaciones al cine de sus libros, bien por nuevas biografías, porque otros autores escriben libros basados en los personajes, escenarios y tramas que ella tan magistralmente recreó en sus novelas, por crónicas sobre viajes a los lugares donde vivió, nuevos estudios, etc etc.

Jane Austen
retratada por su hermana Cassandra
(National Portrait - London)


También recientemente, por su presunto parentesco lejano con Kate Middleton, esposa del príncipe Guillermo de Inglaterra. Una web especializada en árboles genealógicos, (Ancestry.com),  afirma que son primas en 11º grado por tener un ancestro en común: Henry Percy, (2º Conde de Northumberland en la primera mitad del s. XV). Henry Percy fue el bisabuelo de Kate, (16 generaciones arriba), y el de Jane Austen, (10 generaciones atrás)

Kate Middleton

Yo procuro mantenerme informada de todo lo que van saliendo referente a mi autora favorita, bien por mis compañeras blogueras, (cuyo trabajo, dedicación y entrega al mundo Austen son de alabar. Desde aquí os doy las gracias, chicas), por las noticias que se vienen publicando en distintos diarios o en internet o "in situ",  en los viajes que me han llevado a las casas y ciudades donde Jane Austen vivió, como Chawton, Londres o  Bath. (Próximamente visitaré Winchester, donde fue enterrada, pero eso ya será otra historia que contaré en su momento).

La noticia de la que hoy quiero hacerme eco, y que lleva tiempo circulando por la red ( Pincha aquí para leer uno de los más completeos), incluso se grabó un documental en Inglaterra sobre el tema, en el canal BBC2, es sobre El Nuevo Retrato de Jane Austen:


¿Jane Austen o no?
Según algunos expertos: Sí
Según otros: No.

 En la época en la que vivió Jane Austen y en los círculos en que su familia se movía, era costumbre retratar a los hombres de la familia, no así a las mujeres. El retrato por el que conocemos a Jane Austen, fue un dibujo que hizo su hermana favorita: Cassandra. Tuve ocasión de ver el original en la National Portrait de Londres hace un par de años. Subí a la sala de los escritores, y me encontré rodeada de enorme cuadros que retrataban a Lord Byron, a Mary Shelley... pero ¿dónde está el de Jane? Observé uno a uno, sin querer leer los nombres, finalmente, tuve que hacerlo y aún así no la encontré. Me puse nerviosa. ¡Lo han quitado!, creo que vociferé. Tranquilízate, me dijo mi amiga. ¡Tiene que estar! En una esquina de la sala, había una especie de cámara acorazada de cristal, y en el centro, un dibujo, (no era ni un A5), y allí estaba ella, mi querida Jane Austen dibujada por la mano de Cassandra Austen. ¡Guau! Me quedé flipada. Supongo que lagrimeé, es habitual en mí si algo me emocina mucho. Pero era tan pequeño... nunca lo había imaginado así.
Dicen que Jane Austen no se reconocía demasiado en esa imagen, incluso familiares de ella, llegaron a opinar lo mismo, pero era la única imagen que la había sobrevivido y por la que todos la conocemos.

Es cierto que existe otra imagen por ahí, de la cual quiero dejar también constancia aquí porque es también muy conocida. Es un dibujo basado en el de Cassandra, que encargaron sus familiares descendientes, (pero que tiene más aspecto victoriano que giorgiano), y teniendo en cuenta las características faciales de sus hermanos.

Jane Austen
(Encargo familiar, estilo victoriano)


Y cómo no, existe esta otra, que también conoceréis y que está basada en las anteriores:


Jane Austen

En base a estas imágenes imaginamos cómo pude ser la autora de esos libros que tanto hemos leído y releído: Orgullo y Prejuicio, Sentido y Sensibilidad, La abadía de Northanger, Emma, Persuasión, Lady Susan, Mansfield Park, y otros inacabados. Pero ¿era así realmente Jane Austen? Bueno, qué remedio nos queda que imaginarla de esta y no de otra manera.

Sin embargo, ahora nos llega este retrato, a través de la autora Paula Byrne, que recibió como regalo de su marido. Al parecer era un retrato desconocido por los descendientes de Austen que se vendió por 15 libras y que ha sido adquirido por 2.000. El precio parece excesivo, pero si lo comparamos con la cifra que puede llegar a suponer en caso de que fuese demostrado que era Jane Austen, queda en una nimiedad absoluta y en una inversión de lo más rentable que alguien pueda imaginar.

¿Qué opinais? ¿Creéis, sin tener en cuenta la opinión de expertos y de forenses, que se trata de Jane Austen?

La ropa que lleva la dama del cuadro, coincide con la de la época de la autora, se muestra como escritora, su perfil es parecido al de la familia Austen, la nariz es muy particular de ellos, lleva una placa en la que puede leerse Jane Austin (Era común escribir el apellido Austen de las dos formas), y los expertos datan el cuadro entre 1805 y 1815. La iglesia del fondo, asimismo, se ha identificado como la Abadía de Westminster en Londres, donde Jane pasó un tiempo en casa de su hermano Henry. De hecho, en 1813 se encontraba en esta ciudad, (donde frecuentaba las exposiciones de retratos),  ultimando los detalles de su novela Emma.

Dejo la pregunta abierta. ¿Créeis que la mujer de este retrato era Jane Austen? Si fuera así, este sería el retrato más fiel a su persona, y así es como deberíamos verla desde hoy.

Si no lo fuera, siempre tendremos, como siempre hemos tenido,  el dibujo que hizo Cassandra de su hermana favorita: 




I.M.G.
(Sígueme en Twitter
 @isamerino



viernes, 11 de mayo de 2012

La muerte llega a Pemberly - ¿Continuación de Orgullo y Prejuicio?

La noticia de que P.D. James, escritora británica de 91 años, retoma Orgullo y Prejuicio en el punto en que lo dejó Jane Austen para llevar el asesinato hasta Pemberly, me pilló, hace días, por sorpresa. No ha sido hasta hoy cuando he podido hacer una reseña de la misma. 

Recuerdo haber leído algún libro de esta autora que dice deber una disculpa a la sombra de Jane Austen por implicar a su querida Elizabeth Bennet en la trama de una investigación por asesinato, pero reconozco que no he sido una asidua lectora de su obra, ni conozco en profundidad a su comandante Dalgliesh, protagonista de la mayoría de sus novelas. 

Phyllis Dorothy James, nacida en Oxford, decidió escribir esta novela cuando leyó un párrafo del capítulo final de Mansfield Park, y para ello, según han publicado en diversos artículos, se ha adaptado al estilo y lenguaje de Austen, a su ironía, a su forma tan personal de describir la cotidianidad de una burguesía agraria. ¿Qué añade P.D. James a ello? Su pasión por el misterio, el suspense y sus agudas observaciones, matiza uno de esos artículos. 

¿Cuál es la sinopsis de esta novela que vuelve a dar publicidad al magistral Orgullo y Prejuicio de Jane Austen?

Pues según he podido leer en alguna reseña, la trama comienza en Pemberly, en el año 1803. Elizabeth Bennet y F. Darcy llevan seis años casados y son padres de dos hijos. Preparan el baile de otoño y son tan felices como podríamos imaginar quienes hemos leído y releído tantas veces el libro original. El día antes de la fiesta, Lydia, la hermana díscola de Elizabeth, aparece en busca de ayuda. Han asesinado a Wickham, su marido, en el bosque de Pemberly.

P.D. James conseguirá, con este asesinato, (y siendo como es una maestra en el tema), perturbar las vidas del entorno de la víctima. 

He de confesar que me cuesta acceder a un libro que trata de continuar una gran novela, y más si se trata de Orgullo y Prejuicio. Procuro leerlos todos o ignorarlos todos, no tengo término medio. En este caso, tratándose de una autora de renombre y con una extensa carrera llena de éxitos literarios, tendré que leerlo y opinar por mí misma. De nada me sirve que el Sunday Telegraph, el Independent o el Sunday Times rindan tributo a este elegante homenaje a la gran Austen, tengo que ser yo la que lo lea y la que quede convencida de que es así. A los fans cuesta más convencernos, de hecho no me leí, ni pienso hacerlo Orgullo y Prejuicio y Zombis. Me niego. Pero a este le daré un voto de confianza, como hice con Scarlett y con Heathcliff, secuelas de Lo que el viento se llevó y de Cumbres Borrascosas, respectivamente, escritos por otros autores. Ninguna de esas secuelas me dejaron huella, sí las dedicatorias de quienes me los regalaron. Pero eso no es suficiente para amar un libro, ¿no? Ya os contaré qué me parece este cuando lo lea, y ya me contaréis, si lo habéis leído, qué os ha parecido a vosotros. En ello quedamos. 

Hasta pronto, queridos y queridas Austenianos y Austenianas.


I.M.G. 

jueves, 29 de marzo de 2012

Olvídame tú, que yo no puedo. (Amigas del alma)

El 16 de Enero de 2001, (sé la fecha porque acostumbro a ponerla junto a mi nombre y apellidos,  en la primera hoja de cada libro que compro o me regalan), llegó a mis manos, por pura casualidad, un libro llamado "Mi querida Cassandra". Recuerdo que no había más ejemplares del mismo, y que éste, estaba escondido bajo toda la pila de libros de ocasión que se ofertaban en la sección de librería de unos grandes almacenes. Aquel fue mi primer contacto con las cartas que Jane Austen le escribió a su hermana, a su querida Cassandra. Acostumbraba Jane a escribir cartas, no sólo libros, de hecho uno de sus libros, Lady Susan, es de género epistolar. Como ella, yo también escribo cartas. He escrito muchas a lo largo de mi vida, ahora lo hago menos, pero no pierdo la costumbre, lo único que he perdido ha sido la valentía de lanzarlas al buzón. Considero que hay que poseer ese don, el de la valentía, para permitir que tus letras manuscritas lleguen a manos del o la destinataria de tus letras. Y en ese sentido, yo me he vuelto cobarde. 

Al parecer, otra de mis costumbres, (tengo muchas, arraigadas o no, como todo el mundo), es esconder cartas, o postales, o fotografías entre las hojas de mis libros favoritos. Y esto, aunque no lo parezca, tiene sentido con lo anterior. Y también con Mi querida Cassandra. Desarmemos el misterio, si es que se ha creado, y contemos lo ocurrido al escoger este libro de entre toda mi librería, para destino y orgullo de mi ocio nocturno, que se dedica exclusivamente a las letras, leídas o escritas. 

Al abrir el libro, apareció una postal comprada en mi visita a Chawton con varias imágenes de la casa que da nombre a este blog, del barrio, de los jardínes... lo que vienen siendo locations  known to Jane Austen while she lived in Chawton, Hampshire, England. Tras esa postal se ocultaban varias más, compradas durante mi viaje a Bath, cada una de ellas era un resumen ilustrado de cada una de sus novelas más famosas: Pride and Prejudice, Mansfield Park, Persuasion, Emma, Sense and sensibility, Northanger Abbey y una más de Pride and Prejudice que compré para la querida amiga que me descubrió ese fantástico libro hace años, cuando yo misma se lo regalé. Después de las postales, otro tesoro: una breve cronología de la vida de Jane Austen, (que me regaló la amable Caroline en la shop de Chawton Cottage), que abarca desde el 16 de diciembre de 1775, día en que nace Jane en la Rectoría de Steventon, hasta 1818, cuando se publicó póstumamente La Abadía de Northanger junto a Persuasión gracias a su hermano Henry Thomas. 

Carta manuscrita de Jane Austen
Abril de 1817
¿Quién dice que un libro no guarda secretos o sorpresas? A veces no sólo es la historia. Ni siquiera las entrelíneas. Continuemos. Hago una parada en el sumario: Las cartas de Jane Austen, sus primeros años creativos en Steventon, despedidas e incertidumbres en Bath, nuevas perspectivas en Southampton, una casa nueva y establecida en Chawton y sus últimos días en Winchester. Lo hojeo y hago una parada en cada ilustración y después en cada carta. Me entretengo mucho. La documentación es exhaustiva. Las anécdotas, curiosas. Los comentarios, inteligentes. Imagino a Cassandra deteniéndose en cada letra que le escribió su hermana. A Jane esperando la respuesta.  

Tu carta llegó antes de lo que esperaba, y eso ocurrirá siempre con ellas, porque me he impuesto la norma de no esperarlas hasta que lleguen, en lo que creo que sugiero la comodidad de las dos...

(comienzo de una carta dirigida a Cassandra el martes 18 de dic. de 1798, desde Steventon)


Sigo leyendo cartas y cartas, de Jane a Cassandra, de Cassandra a Jane, de Jane a sus hermanos, a su sobrina Fanny... y al final me detengo especialmente en una carta escrita por Cassandra a Fanny en la que entre otras cosas como el reparto de bienes de Jane, le confiesa: 

Había tantas cosas que hacer que no quedaba tiempo para una miseria adicional... Contemplé la pequeña procesión del duelo a lo largo de la calle y, cuando desapareció de mi vista y la hube perdido para siempre, ni siquiera entonces me sentí tan abrumada ni tan agitada como ahora cuando lo escribo...              (19 de julio de 1817)


Eran amigas, Jane y Cassandra, además de hermanas, eran amigas, confidentes, de ese tipo que se llaman amigas del alma. Y cierro el libro para concentrarme en eso, cuando aparece un nuevo tesoro, más papeles escondidos, entre la última hoja y la tapa: más cartas. Pero estas son mías, manuscritas, fechadas en 2001, fecha en que compré el libro. En ellas, yo era Jane y una amiga de ese tipo que tan poco abundan, de las del alma, era Cassandra. Las leo concienzudamente, tratando de reconocerme en esas letras, (más redondas, ligeras e inocentes que las de ahora), o tal vez de revivir aquellos momentos. (Olvídame tú, que yo no puedo, cantaba Bosé). Me quedo con las letras de despedida de la última carta que encuentro: 

Este año es especial porque hará 14 años que nos conocemos, lo que significa que llevamos media vida siendo amigas, y que hoy comienza el resto. No sé qué va a depararnos el futuro, pero francamente, no me preocupa porque echando una vista atrás y observando nuestro presente sabemos que podemos construir a nuestro antojo cualquier cosa porque nada va a salir mal. Y porque como dice la canción última de Grease, siempre seguiremos juntas. 
                                                                         (26/02/2001) 

 Empezar hablando de un libro de cartas manuscritas de Jane Austen y terminar hablando de la amistad, pueda no tener sentido, para mí lo tiene todo, pero aún así ¿acaso todo debe tenerlo? A mí me gusta desvariar, comenzar hablando de una cosa y terminar hablando de otra totalmente opuesta, pero ¿ha sido este el caso? No lo creo, yo estaba hablando de amistad desde el principio, de cartas, y de amigas del alma. No me había parado a pensar en esta expresión hasta que el otro día comencé a leerme El diario de Ana Frank. Siempre me resistí a hacerlo, pero ahora, a escasos días de visitar su casa en Amsterdam, me pareció que el momento había llegado. Me lo bebí en tres días. Impactante. Estremecedor. No me perdono no haberlo leído antes, aunque tal vez era ahora cuando debía hacerlo, soy de las que piensa que los libros te buscan cuando es el momento de que los leas, y no antes. Y esto viene a cuento de que gracias a Ana Frank, y a una carta en su diario que comenzó a escribir hace unos 70 años, yo retomé esa expresión que antes usaba tanto: amiga del alma. 


El sábado 20 de junio de 1942, Ana Frank escribe en su diario:

...Ha llegado el punto donde nace toda esta idea de escribir un diario: no tengo ninguna amiga. Para ser más clara tendré que añadir una explicación, porque nadie entenderá cómo una chica de trece años puede estar sola en el mundo. Es que tampoco es tan así: tengo unos padres muy buenos y una hermana de 16, y tengo como treinta amigas en total, entre buenas y menos buenas. Tengo un montón de admiradores que tratan de que nuestras miradas se crucen o que cuando no hay otra posibilidad, intentan mirarme durante la clase a través de un espejito roto. Tengo a mis parientes, a mis tías, que son muy buenas, y un buen hogar. Al parecer no me falta nada, salvo la amiga del alma. Con las chicas que conozco lo único que puedo hacer es divertirme y pasarlo bien. Nunca hablamos de otras cosas que no sean las cotidianas, nunca llegamos a hablar de cosas íntimas. Y ahí está justamente el quid de la cuestión. Tal vez la falta de confidencialidad sea culpa mía, el asunto es que las cosas son como son y lamentablemente no se pueden cambiar. De ahí este diario. Para realzar todavía más en mi fantasía la idea de la amiga tan anhelada, no quisiera apuntar en este diario los hechos sin más, como hace todo el mundo, sino que haré que el propio diario sea esa amiga, y esa amiga se llamara Kitty. 

Esta hoja de diario es de las primeras del libro, y fue en ella en la primera que me paré, sólo para reflexionar y dar las gracias porque yo sí tengo y he tenido esa clase de amistad, y  me considero inmensamente afortunada, tanto como lo fueron Jane y Cassandra, con la suya, o tal vez más. Realmente Kitty llegó a ser una amiga del alma para Ana Frank, y la sobrevivió para que todo el mundo pudiera conocer no sólo los horrores y monstruosidades que se cometieron, sino cómo era el alma de aquella niña que tanto la quiso y que volcó todo lo que una amiga vuelca en otra, en sus páginas. 

Si habéis tenido la paciencia de llegar hasta aquí, gracias. Esta entrada está dedicada a dos amigas del alma. No pongo nombres. Ellas sabes quiénes son. 


I.M.G. 

martes, 24 de mayo de 2011

CHAWTON ST. CUMPLE UN AÑO.



Hoy hace un año que comenzó mi aventura bloggera, y quería celebrarlo con vosotros y compartir mi alegría con quienes han paseado y pasean conmigo por estos lares virtuales: TODOS VOSOTROS.


Chawton St. nació un 25 de mayo de 2010. De horóscopo Géminis, como la que suscribe, por lo tanto, comunicador del zodiaco, rey de las dudas, y algo extremista en sus sentimientos. No suscribo lo de las dos caras, que es la broma fácil que nos hacen a todos los que nacimos bajo este signo, porque eso no nos identifica. No somos Jekyl ¬ Hyde como se suele pensar, sólo variables y muy charlatanes, y emocionales, eso sí. Ahora que conoceis un poquito más su personalidad, entendereis los pasos que ha ido dando en su primer año de andadura. Pasos firmes a veces, contradictorios otras, borrachines o alegres, templados, fríos, sarcásticos, temblorosos, anacrónicos, vanguardistas, coyunturales, cinéfilos, literarios, infantiles.... vamos, lo que viene siendo el Chawton St que conoceis.


En un cumpleaños no debe faltar la tarta. Como todos los que vais siguiendo el relato de Cruz de Navajas os quedásteis con ganas de probar las magdalenas que María le hizo a Mario y que Mario no llegó a probar, le pedí la receta a la que se moja las ganas en el café y he aquí que os regalo una a cada uno, con una vela encendida, con la condición de que la sopleis, pidais un deseo al blog, (sobre qué quereis que se hable en Chawton St. en su segundo año, por ejemplo), y me conteis si se cumplió. (Nota: Será más fácil si me decís de qué se trata, así se cumplirá antes, pero lo dejo a vuestra elección). Yo ya pedí mi deseo y sospecho que se cumplirá, como todo lo que se pide con ilusión. Disfrutad de la tarta:




El 25 de mayo de 2010, cuando entré en blogger dispuesta a crear un blog, sabía a ciencia cierta varias cosas:


1. Que su nombre sería Chawton St en honor a Jane Austen, una de mis escritoras favoritas. (Jane vivió varios años en Chawton Cottage, donde escribió y corrigió varias de sus obras).

2. Que no sería breve en mis entradas, porque no sé ser breve. Os he contado ya que soy géminis y por lo tanto llevo la pesada carga de ser comunicadora del zodiaco, ¿no? pues eso, que lo breve y yo somos incompatibles.

3. Que escribiría sobre el tema que me apeteciera en cada momento, (sin borradores, casi sin pensar, del tirón, sobre la entrada misma), y que pudieran ser del interés de personas conocidas y desconocidas con aficiones comunes, o intereses afines, con los que poder comentar.

4. No escribiría relatos porque prefiero publicarlos en papel y que formen parte de un libro. (Cruz de Navajas y Una inglesa en Tara no cuentan porque están basados, uno en una canción de Mecano y otro en hechos reales).

5. Que contestaría todos los comentarios en el menor tiempo posible.

Durante estos 12 meses me he dejado sorprender gratamente por varias cosas, y gracias a ellas, cumplimos feliz este primer año, con más ilusión si cabe, con más ganas de seguir y no defraudar expectativas, si es que las hay.



Hechos que aún me sorprenden:


1. Chawton St. ha recibido un total de 9.452 visitas.

2. Se han visitado un total de 10.897 entradas.

3. Se han hecho seguidores 44 personas.

4. Se han recibido visitas de 29 países distintos. Algo fascinante.

5. Me he divertido y me divierto escribiendo y respondiendo. (Este punto no debería sorprenderme, pero quería mencionarlo).

6. He aprendido y sigo aprendiendo sobre cómo manejar un blog, con más errores que aciertos pero con ganas y paso firme. (Ay, MariCari, tú entiendes mejor que nadie este punto).

7. Conocer tantos blogs hermanos y a las personas que los gestionan, los llevan, los escriben, los disfrutan y nos hacen disfrutar a quienes los seguimos. No siempre tengo tiempo de dejar comentarios, pero suelo pasear por ellos.

8. Mi inocencia bloggera aún me mantiene perpleja.

9. Recibir cariño, regalos, menciones, y comentarios de mis amig@s y compañer@s blogger@s, que he disfrutado con la mayor de las ilusiones y el mayor de los agradecimientos, y que espero poder compensar.

10. Que sigais leyendo este post tan largo. (Risas).


A vosotros, que seguís aquí, quiero dedicaros todas y cada una de las entradas habidas y por haber en Chawton St. A los que pasais por aquí, a los que os dejais ver y a los que no, a los que entran, a los que reculan y se marchan sin leer, a los que comentan, a los que se ríen, a los que me sacais la lengua, a los que me enseñais, a los que me dais mimitos, a los que me haceis la vida fácil y alegre, a los que no volvéis, a los que sí lo hacéis, y con asiduidad, a los que dejais el rastro y las huellas para que os siga... y en fin, a todos y cada uno de vosotros que me habeis acompañado en esta loca aventura y en mis paseos por esta calle, cada vez más poblada, (gracias, gracias, gracias), durante todo este primer año.


Besos a tod@s desde Chawton St.

Se os quiere.


Isa Merino.

(Málaga)

ESPAÑA.


I.M.G.



Posdata: Quiero enviar un saludo enorme a:


ARGENTINA (Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires, San Juan, Beccar, Bahía Blanca, Posadas), BOLIVIA (La Paz), CANADÁ (Saint Albert), CHILE (Calama, Coquimbo, Los Ángeles), COLOMBIA (Barranquilla, Cúcuta), COSTA RICA (San José), CZECH REPUBLIK (Hrádek Nad Nisov), DINAMARCA, ECUADOR (Quito), EL SALVADOR, ESLOVENIA, ESPAÑA (Málaga, Sevilla, Córdoba, Cáceres, Madrid, Móstoles, La Coruña, Barcelona, Sitges, La Laguna, Lugo, León, Bilbao, Burgos, Lloret de Mar, Castellón), GERMANY (Bremen, Berlín), GUATEMALA, HONDURAS (Santa Rosa de Copán), INDIA, ITALIA (Calentini, Roma), JAPÓN, MEXICO (Tijuana, Hermosillo, Tepic, Guadalupe, Tamazuela de Gordiano, Querétano, Villahermosa, Mexico DF), PAISES BAJOS, PARAGUAY, PERÚ (Chiclayo, Lima), REPÚBLICA DOMINICANA (Santo Domingo), SERBIA, TURQUÍA (Ankara), UCRANIA (Lvov), UNITED KINGDON (London), USA (Mountain Views, New York, Chicago, Los Ángeles, San Francisco,Stone Mountain), VENEZUELA (Caracas, Los Teques) y a todos l@s vecin@s de Chawton St sean de donde sean, siempre bienvenid@s.