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martes, 27 de noviembre de 2012

No-crónica del Festival EÑE 2012 - Madrid

Después de asistir durante dos años consecutivos al Festival Eñe de Madrid, y publicar las crónicas en este blog, puntualmente cada noviembre, este año, ha sido diferente. Este año no acudí a Eñe.

Estuve en Madrid, sí, todo el fin de semana del festival, y estuve en Eñe, sí, también, pero especifiquemos, sólo estuve en el hall de entrada. Llegué incluso a pisar el bar-restaurante, (al día siguiente), y como en años anteriores compré un libro en la librería Antonio Machado, a sus puertas. (Para los curiosos, compré: Mr. Gwym, de Alessandro Baricco). Pero no hubo más. Este año, me quedé a las puertas de Eñe. 

Es por ello que este mes de Noviembre no quise relatar nada en el espacio que siempre dedicaba a mi festival madrileño favorito, pero a escasos días de la finalización del mes, he querido dar cuenta de que este blog subsiste, y de que no me he ido a ninguna parte. Bueno, me he ido a alguna, pero no demasiado lejos. Y sí que habrá una entrada del festival Eñe en el mes de noviembre: esta. 

El círculo de Bellas Artes se engalana cada mes de Noviembre con programas como este. Yo viajo desde Málaga con el programa aprendido, lo repaso en el AVE camino de Atocha, me lo sé de memoria nada más pisar el primer escalón de la entrada al edificio. Y allí, me cuelgan mi chapa, y me cuelo, cuaderno y boli en mano, (y cámara de fotos si se tercia),  en cada una de las conferencias, charlas, talleres, maratones, mesas redondas y catas literarias,  tratando de absorber todo lo que ocurre a mi alrededor. Es un maratón en el que escritores, lectores, amantes de la literatura, curiosos, artistas, crédulos, excépticos, anónimos y conocidos, disfrutamos de la literatura, de la escritura, de la lectura, de las buenas conversaciones, de libros, relatos, poesía... de vida, a decir. 

Este año habría conocido a Luis Goytisolo, a Eduardo Mendoza, a Luis Landero, a Juan José Millás a Luis García Montero o a Elvira Lindo, entre otros. Y habría vuelto a saludar a Manuel Vilas, a Vicente Verdú...  Todos con su chapa de ponentes. El público, con su chapa de oyente. ¿De qué color me habría tocado este año? Las colecciono. 
¿Es una coma? ¿O un apóstrofe? ¿O comillas? Se habrán preguntado los que acuden por primera vez al festival, mientras suben las escaleras, y acarician esa chapa que es la entrada al mundo de las letras, a todo un mundo de letras españolas y latinas, durante dos días. En Madrid. 

En Eñe conocí a Pablo, (fotógrafo), mientras disfrutaba de una charla de María Tena, en mi primer festival. El año pasado no pudimos coincidir. Este año, los dos en Madrid, tampoco. Yo acudí al edificio por la mañana, él trabajaba en él por la tarde. Nuestro recuerdo es común: Nos conocimos en Eñe. Donde también conocí a la gran Ana María Matute, a la inolvidable Esther Tusquets, (cuánto me reí con ella), a Espido Freire, Juan Cruz, Patricio Pron, Eloy Tizón, etc etc. ¿Que con qué me quedo? ¿Aparte de con todas las anotaciones que tomé y todas las vivencias que tuve? Con la mirada serena de Ana María Matute, con su bagaje, con su inocencia y amor por la infancia, con la complicidad de los hermanos Tusquets, con el sentido del humor y la amistad de Andrés Neuman, con el cafecito de entre plantas y las exposiciones de Anagrama, con la perplejidad de Vicente Luis Mora cuando lo abordamos para regalarle uno de nuestros libritos, con la amabilidad de todos los que lo recibieron con ilusión y se interesaron por él y nuestro grupo. Con los libros que me descubrieron. Con la pasión de los escritores. Con las manos amables de María Tena. Con Bonilla leyendo sus folios. Con Garriga Vela reconociéndonos entre la muchedumbre... no hay un solo momento que no me venga a la memoria y me haga sonreír y añorar, y eso sólo me pasa en sitios donde he sido feliz y se me trata como en casa. 

Es cierto que no he estado este año en el festival Eñe, como también es cierto que lo añoré cada momento que no estuve en él. El año que viene, el mes de noviembre, vendrá cargado con entradas dedicadas a las crónicas de Eñe. El año que viene no fallaré. No os fallaré. 

Hasta entonces: Larga vida a Eñe. 


I.M.G. 

Dedicado a Inma y Loli, mis compañeras de Eñe.

lunes, 23 de julio de 2012

D.E.P. Esther Tusquets

El Sábado 13 de noviembre de 2010 conocí a Esther Tusquets y a su hermano Oscar en el Festival Eñe de Madrid. 

Me encontraba rememorando un sueño que tuve la noche anterior, cuando se apagaron las luces y los focos iluminaron a los hermanos. La sala estaba llena de gente. Conocía Tusquets. Conocía Lumen. Pero nunca había pensado que conocería a Esther y a Oscar, y sentía ese cosquilleo de la primera vez.

Esther, que publicó su primera novela en 1978 y que dirigió durante casi 40 años la editorial Lumen,  tomó la palabra. Llevaba las uñas pintadas de rojo y trataba de ver al público en la oscuridad. "Partimos de cero en esto de ser editores", dijo. "Éramos muy ingenuos", acotó Oscar que arropaba a su hermana en todo momento.  Parecían dos niños. Dos niños en cuerpos de mayores. Discutían como niños, se sonreían como niños, recordaban su infancia y volvían a ser niños. Y hablaban de su madre, como hacen los niños. De papá y de mamá. De las cuidadoras. De la playa. De los perros. De libros donde la fotografía y el texto tuvieran la misma importancia. 

Me dio la sensación de estar sentada en la salita de su casa, escuchándolos charlar, los tres apoyados en cojines, ellos absortos el uno en el otro, yo una intrusa que escribe cuanto hablan. El acento catalán rebota en las paredes. Se interrumpen al hablar, como dos chiquillos. Se miran con admiración. Se ríen juntos. Me río con ellos. El público, yo incluida, hemos desaparecido. Y ellos siguen charlando el uno con el otro, como si no existiera nadie más en el mundo. Se contradicen. Se riñen. Discrepan. Y al final, se dan la razón y Esther ser ríe en voz alta. 

Costó más de un año reunirlos en una conferencia en Madrid. Y allí estaba yo. Así fue mi primera vez. 
(Hice una crónica sobre esta conferencia en su día. Si os interesa volver a leerla, os dejo aquí el enlace: Pincha aquí

Esther se mostró muy amable cuando me acerqué a saludarla y a expresarle mi admiración por su carrera editorial y literaria. Le regalé un ejemplar de álbum de familia, el primer libro de relatos de mi grupo puntoyseguido. 

Isabel Merino y Esther Tusquets
13/11/2010 Festival Eñe (Madrid)


Un año más tarde, el 12 de noviembre de 2011, durante el último festival Eñe, tuve ocasión de volver a saludar a Esther Tusquets. (Pincha aquí para leer la crónica que hice en este blog sobre el encuentro con Esther Tusquets). Esta vez su hermano no se encontraba arropándola, pero en su discurso nunca faltaban palabras de cariño para Oscar, (sin tilde por favor, suele quejarse su hermano, no me gustan los acentos en las mayúsculas), con quien había estado preparando un libro, Tiempos que fueron,  que vería la luz unos meses más tarde y que habían escrito a base de correos electrónicos, discusiones, y risas, ningún lamento. Fraternales desencuentros. 

No es cierto todo lo que cuentas de nuestra familia, dijo Oscar en una ocasión. 
Pues escribe tú, contestó Esther. 

Y Tiempos que fueron, (Bruguera),  es el reto aceptado. 

Un año más tarde de nuestro primer encuentro no la encontré muy cambiada, quizá con pasos más torpes, pero como decía, ¿acaso no lo somos todos a oscuras? Volví a regalarle un libro, Cuando vivíamos aquí, el segundo libro publicado por mi grupo puntoyseguido. Se entretuvo en leer la dedicatoria mientras yo le contaba alguna anécdota del año anterior. Sonrió complacida con las palabras que le dejamos escritas. Y comenzó la entrevista que ya dejé por escrito en este blog, cuyo enlace, por si os interesa volver a leerla, he dejado unas líneas más arriba. Merece la pena, aunque nunca será lo mismo leer una entrevista hecha a Esther Tusquets, que disfrutarla en directo. Cosa que ya no volverá a suceder. No sé cómo afrontaré el Festival Eñe de este 2012 cuando llegue. Sin duda, echándola de menos. Hoy se nos fue Esther Tusquests. Esta misma mañana del 23 de Julio de 2012. Y me siento muy apenada por ello. 

Esther Tusquets firmándome un ejemplar de Confesiones de una vieja dama indigna
12 Nov. 2011 Festival Eñe de Madrid

Me sonrió cuando me acerqué a la mesa, después de la conferencia. Uno de sus títulos autobiográficos me había seducido completamente: Confesiones de una vieja dama indigna (Bruguera). El libro es una joya. La portada un acierto tan completo como el título. Es un baúl en el que al abrir esa tapa de piedras preciosas, encuentras todo lo que esperabas, incluso lo que no. A lo largo de los años, en privado y con la ironía que la caracterizaba, decía: 

Acabaré siendo una vieja dama indigna, haré lo que quiera y diré todo lo que pienso. 
(Yo también quiero serlo, llegado el momento, apunto)


Sin saberlo, aquella sería la última vez que la vería. Nos sonreímos, cuando me entregó el libro y le di las gracias. Nos dijimos adiós. Y pensé que habría una vez más, al menos una más. Pero ella quería irse pronto. Lo dijo en su charla. No quería vivir tanto tiempo. Me preocupa más qué será de mis perras, confesó. 

Hoy quería rendirle homenaje a una persona que me ganó con su personalidad, con sus textos, con su naturalidad y firmeza a la hora de hablar, con su ironía, con su amor por los animales, con su sabiduría y su manera de ver y caminar por la vida. Una persona que me ha hecho y me hace sonreír.  Era una mujer que te llegaba cuando la conocías, que te inspiraba ternura y admiración a la vez, o al menos, eso me pasó a mí. Me caló. 

Era tan racional y certera como apasionada, decía Ana María Moix, una de sus mejores amigas. 

Hoy, soy una más la que llora tu muerte.
Descansa en paz Esther Tusquets. 

Esther Tusquets rodeada de libros


Algunas frases de Esther Tusquets: 

Lo que sé del mundo y de la vida l ohe aprendido en las novelas. 

Tengo la disciplina de leer poco los periódicos. 

El autor no está en el argumento de su obra, sino en su coma. 

Estás mucho más tú en tus novelas que en las biografías. 

Sólo escribo aquello que sólo pienso que yo puedo escribir. 

Tener un hombre con el que no te aburres es maravilloso. Yo el único hombre con el que no me aburro es con mi hermano Oscar. 

Mi hermano es repelente. Todo lo hace bien. Yo lo hago todo mal. soy tacaña con la ropa y cuando me la compro parezco una zarrapastrosa. Conduzco mal. Nado como un pato. 

Mi madre me ha dado para mucha literatura. 

Nunca escribo pensando en los lectores ni en las feministas.

Yo creo que las mujeres somos mejores y que no estamos en situación de igualdad. 

La educación actual es pésima. 

En España hay un gusto desmedido por prohibir. Es un vicio. Yo odio prohibir y que la gente se convierta en alguacil ayudando  a este tipo de cosas. 

La crisis la ha producido un egoísmo tremendo. 

Los editores no se interesan nada por los libros. He estado en reuniones en las que se interesaban más por cuándo saldría la película de tal libro en lugar del libro. 

Ya dije que un pequeño editor no puede andar a la caza de best sellers convocando premios millonarios, firmando cheques en blanco o pujando en subastas internacionales. Si no puede comprar best sellers tiene que crearlos o intentar descubrirlos entre títulos y autores que todavía no lo son. Es cuestión de olfato, sin duda. Pero también es cuestión de suerte. 

Lo malo no es copiar, es copiar de los escritores malos. 

He decidido que la riqueza no está bien.

Me enamoré de Jordi perdidamente, expresión que me encanta y he hecho mía. 

Sabía que no le iba a gustar, pero no esperaba una hecatombe de aquella magnitud, aquel paroxismo de llanto, de desesperación, súplicas, amenzas, acusaciones, arrepentimientos, declaraciones de amor, propuestas de matrimonio inmediato. ¿No era eso lo que yo quería?

Mi desacuerdo con el mundo empezó pronto.

El año pasado creí que iba a morir, no tuve miedo, pero sí pensé en el futuro de mis perras. 

No quiero que me incineren. Quiero que me construyan un panteón cerca de Vicenza. 

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A la memoria de Esther Tusquets, que murió esta mañana, a los 75 años en el Hospital Clínico de Barcelona debido a una pulmonía. Este martes será enterrada en Cadaqués (Girona), donde el mismo mar de (casi) todos sus veranos. 

Tengo sensación de final y quiero empezar a ir ligera de equipaje. A mi edad, uno se lo puede permitir todo. 




I.M.G.
@isamerino




martes, 6 de diciembre de 2011

Festival Eñe: Encuentro con Esther Tusquets

13:30 Sábado 12/11/11 Círculo de Bellas Artes de Madrid: Encuentro con Esther Tusquets.


Esther Tusquets en Festival Eñe 2011
Conocí a la gran Esther Tusquets el año pasado, en este mismo festival. En aquella ocasión, en esta mismo teatro Fernando de Rojas de la 2ª planta del Círculo de Bellas Artes, dialogaba con su hermano Óscar. Un año más tarde, me la encuentro sentada en primera fila, en la conferencia de Belén Gopegui. Cuando se encienden las luces y Belén se retira y llegan mis compañeras Inma y Loli, nos acercamos a saludar a Esther. No ha cambiado mucho desde el año pasado, (seguramente ella dirá que está más vieja, pero yo no lo noto, sólo en algunos pasos torpes, pero ¿acaso no los damos todos a oscuras?). Le regalamos un ejemplar de nuestro libro Cuando vivíamos aquí. El año pasado le regalamos nuestro álbum de familia. Lo acepta con agrado y se entretiene en leer la dedicatoria que le hemos escrito unos minutos antes. Me sonríe y me da las gracias. Me comenta que para febrero saldrá el libro que ha escrito con su hermano, del que habló el año pasado. (Estoy deseando leerlo). Esta vez no le pido una fotografía, le cedo el paso y se dirige al escenario. Va a comenzar la charla. Hoy responderá a las preguntas que le han hecho sus seguidores, admiradores o detractores, (¿acaso los tiene?), desde la red. 

- ¿Le interesan los libros sobre perros? 
- Me preocupa mucho el mundo de los animales, el trato de los humanos contra los animales, pero no me interesan los libros de perros. 
- ¿Con quién le gustaría tener una conversación intelectual? 
(Lo piensa un rato, divaga)  Sartre. 
- ¿Editora o escritora? ¿Con qué se quedaría si tuviera que elegir?
- Me es indiferente. Me gusta compaginar un trabajo creativo con otro muy cuidadoso y diferente. Los editores de verdad ya casi no existen. Son más empresarios. Herralde, por ejemplo, sí es un editor. A mí me gustaría que me escribieran los libros enteros. Aunque haya hecho muchas cosas, soy muy perezosa. Tengo 75 años y pienso que la vida humana es larguísima. ¿Para qué vivir tantos años? (El público ríe. Yo río. Esther tiene un humor espléndido. Me recuerda a Eugenio, que todo lo decía serio y con humor catalán. Ella es así. Aunque a veces acaba riéndose abiertamente de lo que acaba de decir y todos reímos con ella).
- ¿Existe una literatura específica para el tiempo de crisis?
- No lo creo. Depende de casualidades, de coincidencias y talentos. Influye poco. 
-¿Por qué los protagonistas de sus libros son casi siempre o siempre, mujeres?
- Por pereza. Si alguien pregunta si soy feminista, hay que decir que sí. Es algo muy personal, yo creo que las mujeres son mejores, y que no estamos en situación de igualdad. Pero nunca he estado afiliada a ningún partido feminista. 
- ¿Cuál es su mejor novela?
- El amor es un juego solitario, creo que esa es la mejor. Balada es muy pesado. GTEngo 4 libros de memorias publicados. 
- ¿Qué editorial publicará el libro que ha estado escribiendo con su hermano?
- Bruguera. Mi hermano y yo hemos tenido distintas visiones de la familia. Mi madre, por ejemplo, a él lo quería mucho, y dudo si a mí me quería algo. Cuesta creer que hablemos de las mismas personas, las visiones son diferentes. 
- ¿Qué opina de la educación actual?
- A mí me gustaría que el Ministerio de Cultura y Educación me cediera encargarme de los niños de 4 a 10 años. La educación actual es pésima. 
- ¿Le gusta el cine?
- Veo mucho cine. El otro volví a ver La Diligencia y lloré a mares de lo espléndida que es. También soy muy aficionada al teatro. El sueño eterno de Hitchcock lo he visto 20 veces. 
- ¿Le gusta la música?
- A mí me molesta la música y tampoco me gusta el alcohol. A mí me gustan las palabras. 
Esther Tusquets
- ¿Qué prohibiría?
- En España hay un gusto desmedido por prohibir. Es un vicio. Yo odio prohibir y que la gente se convierta en alguacil ayudando a montar este tipo de cosas. 
- ¿El mejor autor es el autor muerto?
- No lo considero. La valoración de las cosas es muy difícil. Los editores mienten muchísimo en el número de ventas. Dicen que venden menos para evitarse pagar los derechos de autor. Los editores no se interesan nada por los libros. He estado en reuniones en las que se interesaban más por cuándo salía la película de tal libro antes que el libro. 
- ¿Se considera famosa?
- No tengo sensación de fama. 
- ¿Ha cambiado su concepto de la familia con la edad?
- Ha cambiado el concepto tras leer el libro que hemos hecho mi hermano y yo, y he aprendido mucho sobre mi familia también. A partir de los 70 nunca te encontrarás mejor que hoy y la muerte está sentada a tu lado cada día. Si escribo otro libro será sobre la muerte y la vejez. No se sabe lo que es la vejez hasta que se llega. Están los límites de lo que puedes o no hacer y quieres defender a muerte tu independencia. 
- ¿Quién es el amor de su vida?
- Mi nieto mayor es el último amor de mi vida. Casi todas las madres están descontentas de sus hijos, y los nietos las recompensan un poco. 
- ¿Qué es lo más importante de la literatura?
- El placer que da. Sólo me merece la pena leer un libro que me haga plantearme algo, que me cambie o me enseñe algo. 
- ¿Es malo copiar?
- Lo malo no es copiar, es copiar de los escritores malos. 
Yo de los 17 a los 40 apenas escribí nada, tenía una vida en la que no me daba tiempo a aburrirme. Proust  me enseñó a entender el amor. Shakespeare es la literatura. Rembrandt es la pintura. Lo que más placer me da y sólo merece la pena, lo que me hace llorar , son los momentos culminantes de un ballet. La danza es lo que más me gusta, lo que más me apasiona. 
- ¿Qué ha producido la crisis?
- La crisis la ha producido un egoísmo tremendo, la relación de la gente con el dinero no la entiendo. Lo más importante es que nadie pase hambre. Estoy en contra de la riqueza, hay que disimularla o quitarla. Ser rico está mal. No es una cualidad. Ha de existir un mínimo de solidaridad. La vida del ser humano se valora en pesetas muy distintas. Considero que ser rico, (ostentoso, ofensivo, ridículo), es una cualidad estúpida. Yo soy derrochadora y caprichosa, (ríe y todos reímos).

ESther Tusquets
me dedica su libro
Confesiones de una dama indigna

El público sale aplaude su intervención igual que ha aplaudido cada de sus respuestas, aquí sólo he transcrito brevemente las mismas, ya que no quiero abusar de vuestro tiempo, y tampoco es lo mismo leerlo que haber estado allí. Sin duda, una de las personas por las que me ha merecido venir de Málaga a Madrid a este festival, es Esther Tusquets. 

A la salida, apoyada en su hijo, (tal vez), se acerca a la librería y toma asiento para dedicar ejemplares de sus libros. Me acerco y  me reconocer, me sonríe. He guardado cola para saludarla de nuevo. Le dejo un ejemplar de su libro "Confesiones de una dama indigna". Me lo decida. Escribe despacio, muy despacio. La observo mover lentamente el bolígrafo y como la tinta va dando forma a unas palabras pequeñas, sencillas, y una rúbrica que delata su persona. Me entrega el libro firmado y me da las gracias. Nos sonreímos y en silencio, sólo con la mirada, le digo: hasta la próxima, tal vez, el año que viene, aquí, en Madrid, en el Festival Eñe. Una vez más, me deja huella, como los grandes libros. 



Próxima entrega: 451 Editores y Jose Manuel Caballero y Juan Cruz. (La útima entrega, será Ana María Matute). 


I.M.G.