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lunes, 12 de mayo de 2014

MIS FERIAS DEL LIBRO

Este año se celebra la 44 Edición de la Feria del Libro de Málaga. Su ubicación vuelve a ser, como el año pasado, en El Palmeral de las Sorpresas en el Muelle 2.

Dicen los entendidos en ubicaciones estratégicas que ha sido un éxito el cambio, lo que menos importa es la tradición, y que las ventas de los libros se han multiplicado. Los libreros no están muy de acuerdo con las cifras, pues para ellos siguen siendo negativas, pero el enclave es perfecto, dicen, porque la gente ahora pasea por aquí y no por el parque. 

Yo era una de esas que desde pequeña paseaban por el parque e iban al encuentro de sus libros favoritos en las casetas que se montaban anualmente por estas fechas. Ahora paseo por el Palmeral buscando encontrar lo mismo. Aprecio el cambio, sin duda. El nuevo enclave es perfecto. Ahora, mientras echo un vistazo a las últimas novedades, a las viejas ediciones, y me pongo en cola para  que me firmen algún ejemplar, puedo ver el mar y no sólo olerlo. Sin duda, en estética hemos ganado. Observo la hilera de casetas blancas. Son  menos de las que quisiera. Y es cierto que la gente pasea, y se acerca, y pregunta algún precio, pero también es cierto que la mayoría se aleja sin un libro en sus manos, ni una creciente ilusión en sus ojos. Se asoman al nuevo escaparate, olisquean la brisa del mar, y siguen hacia adelante, como si la Feria del libro, no hubiera pasado. 

PAT Y PILAGÁN (1981)

Sólo puedes comprar un libro, así que elije bien. Mi padre me lleva de la mano a través del paseo del parque. Yo voy al trote. Ir a la Feria del Libro es como ir a La Cabalgata de Reyes. Hemos aparcado el coche junto a la Aduana. Es un edificio inmenso y gris y mi padre dice que hasta ahí llegaba el mar no hace mucho. Me quedo pensando y pregunto: ¿Y yo había nacido? No. ¿Y mamá había nacido? No. ¿Y tú? Tampoco. Entonces, sí que hace mucho. Me agarra fuerte de la mano y cruzamos. Huele a caca de caballo. Me tapo la nariz. Entramos en el parque de Málaga y mi padre me pregunta que por dónde quiero empezar. En vez de mirar los puestos repletos de libros miro a las palmeras. Son altísimas. Interminables. El viento  mueve sus hojas. Y más arriba, el cielo gris como la Aduana.  Tengo que darme prisa porque si empieza a llover cerrarán las casetas y no podemos venir otro día porque papá sólo descansa los domingos. Tiro de él hasta el primer puesto. Los libros para niños siempre están en una esquina, mi padre me aúpa y miro las portadas y después los títulos. No puedo comprarme un libro en el primer puesto en el que nos paramos porque entonces no veríamos el resto. ¿Para qué?, preguntaría mi padre, ya tienes uno, y no vamos a comprar más. Pero es que  a mí me gusta verlos todos. Y tocarlos. Y olerlos. Nos abrimos paso entre la gente y seguimos hasta el segundo puesto, y después vamos al tercero, al cuarto, y ya he visto al menos tres que me pueden gustar. Papá me señala un par de ellos y me dice: Esos parecen bonitos. No, digo con la cabeza. En realidad estoy esperando que el libro me llame. Pienso, y no se lo he dicho a papá, que son ellos los que te escogen. Empieza a chispear y nos acercamos a la penúltima caseta. Ya sé cuál quiero, digo. Señalo uno que sobresale entre el resto, en la portada un niño abraza a su perro. Yo siempre he querido un perro. No sé cuánto hay de elección por mi parte y cuánto de elección por parte del libro, pero es el que más alto ha gritado de entre todos. ¡Yo, yo, yo! Mi padre lo coge y lee el título en voz alta: Pat y Pilagán. ¿Estás segura? Sí, digo. Papá le da el dinero al librero y rechazamos la bolsa porque quiero llevarlo en la mano. Cuando llegamos al coche empieza a llover. Papá arranca y yo leo en voz alta: El día en que Pat y Pilagán debían encontrarse, el hijo del cazador tungús Leonid Vichun regresaba de la escuela con Vovka, su amigo ruso.


ORGULLO Y PREJUICIO, EL MOLINO JUNTO AL FLOSS Y LOS NOVIOS. (1989)

Me detengo en uno de los puestos, a la altura de la Aduana. Aunque hace fresco, el día es luminoso y el sol se filtra entre las hojas de las palmeras. Hasta aquí llegaba el mar antes, le digo al librero. Está esperando que le diga qué libro quiero. Parece impaciente porque tamborilea los dedos sobre un ejemplar de Madame Bovary. Podría haber sido cualquier otro libro, pero es justamente ese en el que se detiene a tamborilear su impaciencia. Niña, hay un montón de gente esperando. ¿Te acuerdas del título o no? No, no me acuerdo, le digo. Me dirijo al siguiente puesto. Y al otro. Y al otro. Hay tanta gente en el paseo del parque que parece el mercadillo de los domingos. Me detengo en un puesto que tiene ofertas. Libros a doscientas pesetas. Puedo comprar dos y me sobra para volver en autobús a casa. Las portadas no son muy llamativas y las tapas son tan blandas que sólo con mirarlas se doblan las esquinas. Leo las contraportadas de algunos y voy reservando los que me parecen haberme llamado. ¡Yo, yo, yo! Al final me decido por: Orgullo y Prejuicio, El molino junto al Floss y Los novios. Si te llevas los tres te hago descuento, dice el librero. De acuerdo, digo. Con los tres libros en una bolsa atravieso la ciudad a pie hasta llegar a mi casa. ¿No has cogido el bus?, pregunta mi madre. Le muestro la bolsa y una mueca en mi cara. Anda entra, dice. 


ÁLBUM DE FAMILIA (2009)

He pasado varias veces por delante del puesto de la librería que está a la altura de la Aduana, pero no me he parado hasta ahora que he visto hueco. Ahí está. En una esquinita. Lo veo. Es nuestro libro: álbum de familia. Sobresale debajo de Los pilares de la tierra. Lo cojo y lo pongo encima, para que se vea bien.  Le pregunto al librero cuánto cuesta, aunque ya sé el precio. Tres euros, dice. Me parece barato para tanto esfuerzo y tantas ilusiones concentradas dentro. Lo suelto donde estaba y observo la portada. Un poquito de nosotros está ahí. Detengo la mirada en la fotografía de mi padre. Está vestido de militar y lee una carta que le ha escrito a un compañero de la mili. Mi padre, al que no le gusta leer y que tantas veces me trajo a la Feria del libro, ahora está en la portada de uno de ellos. Y yo, oculta entre las letras de un relato. Fotografío el libro. El puesto. El librero. Cuando me alejo del puesto me doy la vuelta y observo. Alguien ha sentido su llamada. ¡Yo, yo, yo! Y uno de nuestros ejemplares se marcha a casa de un lector desconocido. Con estos pensamientos me pierdo entre los ríos de gente y al pararme en los distintos puestos me doy cuenta de que observo a los libros de otra manera, y que de repente,  su precio me parece irrisorio.


HACERSE EL MUERTO Y EL PRINCIPITO (2012)

Mucho cuidado con los cuentistas, advierte Andrés Neuman desde el Quiosco de la Música, en pleno Paseo del Salón. Leer multiplica nuestro tiempo, lo fabrica de nuevo para nosotros. Nos permite ir y venir, rebobinar y adelantar nuestra memoria, ser este y ser el otro sin siquiera movernos de la butaca o del asiento del autobús. Después de oír el pregón que da apertura a la Feria del libro de Granada me acerco al primero de los puestos. Un librero, que dice ser del Perú, reclama mi atención ofreciéndome un libro que dice saber que no rechazaré. Me intriga. Los libros que vende son diminutos. Caben en la palma de la mano y asegura que el tamaño no ha hecho que una sola coma se quede fuera de él. Lo hojeo y decido quedármelo. Una joya como El Principito no se puede rechazar así como así. Cuando llego a la caseta donde Andrés Neuman firma ejemplares de su libro Hacerse el muerto, me pongo en cola para despedirme antes de volver a Málaga. Andrés me invita a quedarme. Me hace hueco en la mesa, pide una silla y un refresco y me siento a su lado. Todos los que se acercan a por su dedicatoria me saludan como si me conocieran. Es extraño estar al otro lado, pero me gusta. Miro a Andrés. Nos sonreímos. 



(…) 2013 / 2014.

La gente pasea por el Palmeral de Las Sorpresas. Año 2013, ó 2014, qué más da. Se acercan a las casetas y, de la misma manera, se alejan y continúan su paseo. La mayoría no escucha la llamada de los libros. Tal vez sea el rumor del mar en calma, pienso. Si es que es capaz de rumorear el mar cuando está quieto. 


Esta entrada fue publicada por mí en el blog de Punto y seguido el 09 de Mayo de 2014. Si queréis leer otras de mis entradas en dicho blog en el que participo asiduamente, pinchad en el siguiente enlace: PINCHA AQUÍ



I.M.G.


miércoles, 5 de junio de 2013

No sé por qué y Patio de Locos: Andrés Neuman

El pasado 14 de mayo me encontré con amigo al que suelo mencionar bastante en este blog. Y unos días más tarde, el 22 del mismo mes, escribí una crónica de nuestro encuentro en el blog de Puntoyseguido escritores, que podéis leer en el siguiente enlace: PINCHA AQUÍ PARA LEERLA

Sin más preámbulos y tal y como se señala en el título de este post, este amigo, escritor reconocido internacionalmente, (poeta, traductor, cuentista, cronista, bloguero, y lo que le dé la gana porque puede sorprendernos, y gratamente, con cualquier cosa), no es otro que  Andrés Neuman. 

Andrés Neuman (Málaga)
Imagen Diario Sur
Cuando nos despedimos en diciembre, en la plaza de la Merced, frente a la casa natal de Picasso, con un abrazo y un hasta pronto, no supuse que ese hasta pronto llegase en apenas cinco meses. Le encanta sorprendernos (sorprenderme), con sus visitas sorpresa-relámpago. Lo supe de casualidad. Pero sabía que vendrías, me dijo sin dejar de sonreír un sólo instante. Ese es Neuman, un amigo que siempre invita a sonreír, cuya sonrisa en la mayoría de ocasiones precede y provoca la nuestra. 

Venía de rojo, con chaqueta al hombro, (como la cartera), con la barba recortada y el pelo crecido, desde la última vez. Igual de blanquito. Como yo. El marco en el que nos encontramos era único, distinto a las veces anteriores, frente al mar, en el Palmeral de las Sorpresas, (y menuda sorpresa), del Muelle 2 del Puerto malagueño. Un libro de título doble, fondo amarillo, e ilustración bicéfala, esperaba ser presentado: No sé por qué y Patio de locos

En este libro se reúnen los últimos poemarios de Andrés Neuman, que fueron publicados por separado, en Argentina, Mexico y Perú, y que han sido recuperados y revisados para esta nueva edición. Publica Pre-Textos. (Colección La Cruz del Sur).

Como comentaba en la crónica de Puntoyseguido escritores, Andrés llegó puntual, como siempre, y yo tomé asiento en primera fila, también como siempre. Y me dispuse a anotar todo lo que pude en mi bloc de notas. Primero, de la estupenda presentación a cargo del poeta y crítico literario Antonio Jiménez Millán, después, de casi cada palabra que dijo el autor. Obvié algunas. Podría haberme llevado la grabadora, pero me gusta escribir, a lápiz, a bolígrafo, a máquina, a ordenador, me gusta sentir el impulso de las letras correr por mis brazos, colarse entre mis dedos y pasar a la hoja en blanco, da lo mismo si es ficción, si es transcripción o como en este caso, hacer de escriba de lo que Neuman nos contaba en aquella sala acristalada frente a un enorme transatlántico de paseo. 

Andrés Neuman - Málaga
Imagen Isabel Merino
No voy a transcribir en esta entrada lo que escribí en mi cuaderno de notas, porque ya lo hice en la entrada del blog amigo que os contaba al principio, así que para los interesados en lo que Neuman dijo de cada parte de su libro, os remito a ella. Esta entrada sólo es una crónica anexa, un complemento a la anterior, ya que me sabía mal que los lectores que seguís a Neuman a través de Chawton St, no llegaseis a leer la que escribí en el blog de puntoyseguido, y es por ello, que he decidido contar aquí, de nuevo, algo sobre aquel día. Y bueno, también porque me gusta rememorarlo. ¿Acaso no se rememoran los buenos momentos pasados con los amigos? Pues eso. 

Cuando escribí la crónica aún no me había leído el libro, tan sólo había oído de boca de Andrés, los poemas que escogió para recitarnos. Algunos me emocionaron. Otros me provocaron cierta sonrisa socarrona. Otros me dejaron atónita. Ninguno me fue indiferente. Mi recomendación: leerlos. Absolutamente. Y, que conste, que no soy nada poeta, ni siquiera fiel amante de la poesía, pero como decía al principio, es que Andrés es mucho Andrés, y como escritor, puede con todo, y encima todo se le da bien. Esta es mi recomendación de hoy. Y si no os atrevéis con la poesía aún, pues no dejéis de leer algunos de sus libros, por citar algunos de mis favoritos: Hablar Solos, Una vez Argentina, El viajero del Siglo. Cuesta dividir afectos entre ellos, pues son todos hijos predilectos de mi biblioteca privada. 

Andrés Neuman con Isabel Merino,
Inmaculada Reina, Loli Pérez y Pedro Rojano
(miembros de puntoyseguido escritores)

Andrés y yo nos despedimos en la caseta de la Feria del Libro de Málaga, donde se quedó a firmar ejemplares de su bicéfalo. Mis compañeros de Puntoyseguido y yo, estuvimos rondándolo un rato, y él, dejándose rondar. Al final, las despedidas, el nuevo abrazo preludio del siguiente no se sabe dónde ni cuándo, pero seguro en mi próxima década. (Mi treintena expira en pocos días). Andrés se ríe de ello y me revuelve el flequillo. Siempre me revuelve el flequillo. Y yo, me río con él y lo dejo hacer. 



I.M.G. 
@isamerino


lunes, 28 de enero de 2013

Andrés Neuman y Jane Austen : Mashup

ORGULLO Y PREJUICIO    O  HABLAR SOLOS  : 28 DE ENERO DE 2013

El 28 de Enero de 1813, Thomas Egerton publicó la primera edición de Orgullo y Prejuicio, de la escritora Jane Austen. 

Orgullo y Prejuicio 1ª Edición

El 28 de Enero de 1977, nació en Buenos Aires, el narrador, poeta, traductor, bloguero, columnista y amigo, Andrés Neuman, y hoy por su cumpleaños, le comentaba que le regalaría mi primera entrada del año en mi blog, y que trataría de hacer una especie de mashup, con el bicentenario de la publicación de mi libro favorito. (Discúlpame Andrés, por lo que no sé si sabré hacer, pero con todo mi cariño, sin duda). 
Andrés Neuman

El 28 de Enero de 2013, la que escribe, tratará de aunar ambos eventos en un mismo homenaje. No puedo ser objetiva con ninguno de los dos, ni con Andrés, ni con Jane, y si me apuran, ni con los mismísimos Lizzy Bennet o Fitzwilliam Darcy. Siempre es difícil escribir sobre las debilidades de una, pero que no se diga que no lo he intentado, a mi manera. 


mashup I.M.G.
Conocí a Andrés Neuman por casualidad, ¿no es así, enmedio de una coincidencia, tal vez absurda o vanal, que conocemos a las personas que están destinadas a ser alguien importante en nuestras vidas? Lo de Jane fue así, tal cual lo cuento, lo mismito que con Andrés, pura y absoluta, o absurda, casualidad. Lo que sin duda afirmo es que no fue un 28 de Enero. Ambos me cambiaron la vida para bien, a través de la literatura primero, y a través de algo más profundo después, pero ponérmela patas arriba, me la pusieron, de eso no hay duda, y no, tampoco fue un 28 de enero. 

Ya he contado alguna vez lo de Jane Austen, también lo de Andrés, pero quiero hacer un breve repaso, por recordar, por enlazar, por rellenar hueco, no sé. Tal vez estaba pensado desde un principio y me gusta jugar al despiste, o tal vez, como puede verse, improviso sobre la marcha: 

No recuerdo el año en que supe por primera vez de Jane Austen. Caminaba por el parque de Málaga, con poco más que unos duros en el bolsillo, buscando el regalo ideal, (barato pero ideal), de Reyes, para la que era una de mis mejores amigas. Siempre ponían una pequeña feria del libro en fechas navideñas. Me paré en el stand de los libros baratos, los más baratos. Portada ñoña. Hojas raposas. Interlineado prácticamente inexistente. Letras juntas y de tamaño pequeño. Pero la contraportada era una maravilla, hablaba de una historia en la época georgiana, en la que había orgullo, prejuicios, y se reflejaba la sociedad inglesa de la época, asimismo encumbraban a su autora, cuyo nombre me era absolutamente desconocido y según ponía, sir Walter Scott, de quien sí había oído hablar, alababa su toque exquisito y Rudyard Kipling, escribió: cuanto más la leo más la admiro y respeto y reverencio. Me convenció. Valía seguramente más que el dinero que iba a pagar por él. Escribí una dedicatoria cursi, (tenía yo unos quince ó dieciséis años, no sé si más, y ya apuntaba maneras en cursilería), y lo envolví y lo regalé, sin más. Unos meses más tarde, corría Semana Santa, mi amiga me contó que había empezado a leer el libro y que no podía dejar de leerlo. Caminábamos hacia el centro, para ir de procesiones, mientras mi amiga me relataba el libro de Jane Austen. Así fue mi primera toma de contacto. No fue leído. Fue narrado. Por aquella vieja amiga. Aún puedo oírla. Con claridad, a pesar de los años. Tardé unos meses aún en tener el mío propio. Y después de él llegaron los demás. Uno tras otro. Leídos y releídos una y otra vez, hasta convertirme no en experta, pero sí en amante de las letras escritas por Jane Austen, aunque sobre todo de Orgullo y Prejuicio, (tengo al menos 7 ejemplares distintos, en inglés y español, hay quienes me preguntan que para qué tantos, si todos cuentan la misma historia. Yo digo que esas cosas no se explican, se sienten, y punto). Ese fue el principio, pero no lo mejor, lo mejor quedaba aún por llegar. 


Habitación de Jane Austen en Chawton (Alton)
Sobre la chimenea mis fotos con:
El escritorio de Jane Austen, (sobre el que escribió Orgullo y Prejuicio),
y una de mis últimas fotos con Andrés Neuman, (diciembre 2012)

Lo de Andrés no es lo mismo. Aunque también el azar lo cruzó en mi destino. Me marchaba de finde literario con mi grupo Puntoyseguido a un hotelito en Castellar de la Frontera (Cádiz), y tenía que llevar un relato de un autor contemporáneo y que no conociéramos. Esta vez en vez de buscar en una feria del libro antiguo, me puse a buscar en la feria del libro moderno: internet. Leí mucha morralla. Nada me convencía, hasta que alguien hablaba de un relato que lo había maravillado y que consideraba que era el mejor relato de ese año. El relato se llamaba Una raya en la arena, del libro de relatos Alumbramiento (Páginas de Espuma), y el autor Andrés Neuman. No busqué su imagen, ni su edad, nada, sólo imprimí aquel relato y lo leí en el patio del hotel, a la luz de un mediodía soleado del mes de marzo de 2009. Desmembramos el relato. Le dimos la justa importancia. Gustó. Dos meses más tarde, uno de mis compañeros nos contaba que acababan de darle el premio Alfaguara a Andrés Neuman. Entonces fue cuando empecé a buscar datos sobre él, y me compré mi libro de Alumbramiento y desmembré cada uno de sus relatos. El 11 de Febrero de 2010, nos conocimos en la FNAC de Málaga. Ese día comenzó historia de nuestra amistad y de nuestra colección de fotografías. Y por supuesto, como en el caso de Jane Austen, ese sólo fue el principio, lo mejor, sin duda, estaba por llegar. 

Lo que ha llegado, en ambos casos, roza lo personal, (evidentemente a Jane Austen no la conocí, ni en este ni en otro siglo, aunque esto último, a veces lo dudo yo, y otras quienes me rodean), por lo que no voy a entrar en detalles, ni a enumerar encuentros o desencuentros, ni a contar que tengo todos los libros de ambos autores, los de Neuman firmados, los de Jane pendientes, (y así quedarán), ni bla, bla, bla, pero sí que el día que conocí a Andrés Neuman, él nombró a Jane Austen, y a Charlotte Brontë y a mis heroínas de las épocas "antañas", (como dice un amigo mío), inglesas. Y fue ahí que se creó el primer vínculo entre nosotros, entre los tres, el primer mashup, un 11 de febrero, cumpleaños de uno de mis mejores amigos, si es que las fechas y las casualidades se empeñan en coincidir, una tras otra, en mi vida, y así no hay quien escriba nada claro. Andrés presentaba su libro El viajero del siglo, el día que nos conocimos, y habló, durante gran parte de la presentación, de todo lo que había leído de mis grandes autoras, de las películas victorianas, de las adaptaciones de las novelas que tanto me gustaban, etc, y de repente surgió. Surgió ahí el vínculo. El mashup que vengo a recordar hoy, cuando por casualidad, una fecha vuelve a unirnos a los tres: A Jane, a Andrés y a mí. ¿Significará algo? No sé, coincidencias, ¿supongo?

El homenaje en sí, es hablar de ellos este día. Sin duda, de Hablar solos, el último libro de Andrés Neuman, hablaré largo y tendido en una próxima entrada, dedicada sólo a su gran obra. Hacía tiempo que no me gustaba tanto un libro, que no me llenaba tanto, sin duda, Andrés, me hizo un gran regalo, al poner una de nuestras fotos en la solapa y dedicármela como un regalo travieso. Él sabía lo que ese libro llegaría a ser para mí. Uno de mis favoritos, sin duda, como Orgullo y Prejuicio, aunque nada tengan que ver. ¿No tienen nada que ver? No. ¿No? Ahí lo dejo. 


Un abrazo para Andrés, (sin duda, un homenaje en tu cumpleaños, flojo, discreto, gris tal vez, increíblemente absurdo en comparación con lo que imaginé. Me pido la revancha a mí misma. Y amenazo con volver, tal vez, para la fecha en que nos conocimos. Igual estoy más lúcida que hoy. 

Jane, gracias por aquel Primeras Impresiones que llegó a ser Orgullo y Prejuicio, gracias por todos los viajes, por la acogida en tus casas, por la gente que conocí y que he llegado a querer gracias a ti. 

Tocado por la gracia, dicen de Andrés Neuman. Tocada por la gracia, escribieron de Jane Austen. 
¿Casualidad? No sé si fue un 28 de enero o no, pero podría ser. 




I.M.G. 
@isamerino





martes, 27 de noviembre de 2012

No-crónica del Festival EÑE 2012 - Madrid

Después de asistir durante dos años consecutivos al Festival Eñe de Madrid, y publicar las crónicas en este blog, puntualmente cada noviembre, este año, ha sido diferente. Este año no acudí a Eñe.

Estuve en Madrid, sí, todo el fin de semana del festival, y estuve en Eñe, sí, también, pero especifiquemos, sólo estuve en el hall de entrada. Llegué incluso a pisar el bar-restaurante, (al día siguiente), y como en años anteriores compré un libro en la librería Antonio Machado, a sus puertas. (Para los curiosos, compré: Mr. Gwym, de Alessandro Baricco). Pero no hubo más. Este año, me quedé a las puertas de Eñe. 

Es por ello que este mes de Noviembre no quise relatar nada en el espacio que siempre dedicaba a mi festival madrileño favorito, pero a escasos días de la finalización del mes, he querido dar cuenta de que este blog subsiste, y de que no me he ido a ninguna parte. Bueno, me he ido a alguna, pero no demasiado lejos. Y sí que habrá una entrada del festival Eñe en el mes de noviembre: esta. 

El círculo de Bellas Artes se engalana cada mes de Noviembre con programas como este. Yo viajo desde Málaga con el programa aprendido, lo repaso en el AVE camino de Atocha, me lo sé de memoria nada más pisar el primer escalón de la entrada al edificio. Y allí, me cuelgan mi chapa, y me cuelo, cuaderno y boli en mano, (y cámara de fotos si se tercia),  en cada una de las conferencias, charlas, talleres, maratones, mesas redondas y catas literarias,  tratando de absorber todo lo que ocurre a mi alrededor. Es un maratón en el que escritores, lectores, amantes de la literatura, curiosos, artistas, crédulos, excépticos, anónimos y conocidos, disfrutamos de la literatura, de la escritura, de la lectura, de las buenas conversaciones, de libros, relatos, poesía... de vida, a decir. 

Este año habría conocido a Luis Goytisolo, a Eduardo Mendoza, a Luis Landero, a Juan José Millás a Luis García Montero o a Elvira Lindo, entre otros. Y habría vuelto a saludar a Manuel Vilas, a Vicente Verdú...  Todos con su chapa de ponentes. El público, con su chapa de oyente. ¿De qué color me habría tocado este año? Las colecciono. 
¿Es una coma? ¿O un apóstrofe? ¿O comillas? Se habrán preguntado los que acuden por primera vez al festival, mientras suben las escaleras, y acarician esa chapa que es la entrada al mundo de las letras, a todo un mundo de letras españolas y latinas, durante dos días. En Madrid. 

En Eñe conocí a Pablo, (fotógrafo), mientras disfrutaba de una charla de María Tena, en mi primer festival. El año pasado no pudimos coincidir. Este año, los dos en Madrid, tampoco. Yo acudí al edificio por la mañana, él trabajaba en él por la tarde. Nuestro recuerdo es común: Nos conocimos en Eñe. Donde también conocí a la gran Ana María Matute, a la inolvidable Esther Tusquets, (cuánto me reí con ella), a Espido Freire, Juan Cruz, Patricio Pron, Eloy Tizón, etc etc. ¿Que con qué me quedo? ¿Aparte de con todas las anotaciones que tomé y todas las vivencias que tuve? Con la mirada serena de Ana María Matute, con su bagaje, con su inocencia y amor por la infancia, con la complicidad de los hermanos Tusquets, con el sentido del humor y la amistad de Andrés Neuman, con el cafecito de entre plantas y las exposiciones de Anagrama, con la perplejidad de Vicente Luis Mora cuando lo abordamos para regalarle uno de nuestros libritos, con la amabilidad de todos los que lo recibieron con ilusión y se interesaron por él y nuestro grupo. Con los libros que me descubrieron. Con la pasión de los escritores. Con las manos amables de María Tena. Con Bonilla leyendo sus folios. Con Garriga Vela reconociéndonos entre la muchedumbre... no hay un solo momento que no me venga a la memoria y me haga sonreír y añorar, y eso sólo me pasa en sitios donde he sido feliz y se me trata como en casa. 

Es cierto que no he estado este año en el festival Eñe, como también es cierto que lo añoré cada momento que no estuve en él. El año que viene, el mes de noviembre, vendrá cargado con entradas dedicadas a las crónicas de Eñe. El año que viene no fallaré. No os fallaré. 

Hasta entonces: Larga vida a Eñe. 


I.M.G. 

Dedicado a Inma y Loli, mis compañeras de Eñe.

sábado, 28 de abril de 2012

Andrés Neuman pregonero en Granada

Granada, 21 de Abril de 2012

Después de abandonar el hotel Universal de Granada, en plena calle Recogidas, y dar las gracias por el trato recibido al personal, desayuné unas tostadas con mantequilla y un Cola Cao cerca del Paseo del Salón, por eso vi cómo despertaba la primera mañana de la XXXI Feria del libro de Granada, dedicada este año al relato.



No eran más de las 10 cuando comencé a pasearme por las casetas a medio abrir. Aún quedaban más de dos horas para que comenzara el pregón. Este año corría a cargo del escritor argentino-granaíno Andrés Neuman, motivo por el cual, como todos podréis imaginar : Yo estaba allí. 




Como era temprano, la afluencia de público aún no se hacía notar, así que aproveché para acercarme a las casetas y conversar con los libreros, hojear y ojear libros, escoger los ejemplares que se vendrían conmigo, y hacer amigos, en la medida de lo posible. Siempre hay alguien interesante a quien conocer, y esa mañana conocí a un librero peruano que vendía libros en miniatura.  Tuvimos una conexión inmediata, y conversamos y reímos durante bastante rato, hasta acabar filosofando sobre la vida, la energía positiva, el optimismo y cómo conseguir todas esas cosas que deseamos. Fue interesante y a la vez divertido. Terminé comprándome una edición en miniatura de El Principito de Saint Exupery. No me canso de releer este libro, y ahora puedo llevarlo en el bolso. 




Cuando dieron las doce del mediodía me acerqué hasta el Quiosco de la música, en pleno Paseo del Salón.  Ya estaban las sillas montadas, y comenzaba a llegar la gente. Me aseguré un sitio en el centro de la segunda fila, desde donde pude ver llegar a la gente en escala, primero a la organización, luego a los delegados y miembros de asociaciones culturales, del Ayuntamiento, etc, y seguidamente a los premiados y sus familiares. Después, poco a poco, el público y cerca de las doce y media, apareció la familia de Andrés Neuman y tras ellos, Andrés, con esa gran sonrisa que lo caracteriza y lo muestra tan cercano como es. Hacía sol, calor, y Neuman ocultaba sus vivos ojillos tras unas gafas negras que sustituyó por unas de vista cuando el pregón empezó, unos minutos después de la entrega de premios y su propia presentación. Para entonces todas las sillas de madera estaban ocupadas, y la multitud se agolpaba, de pie, en los alrededores de las mismas. (El sonido era bueno, llegaba a todos, Andrés, que eso te preocupaba). 



Podría colgar aquí una copia del pregón, pero no me corresponde a mí tal cosa, ni he solicitado permiso para hacerlo. Creo que el momento perfecto para escucharlo y vivirlo era aquel, en ese encuadre tan abierto y a la vez íntimo de la ciudad de la Alhambra, aunque sin duda puede haber otros momentos perfectos para recrearlo, así que si tenéis curiosidad por leerlo o escucharlo, creo que hay alguna página en internet donde podéis encontrarlo. Sin duda, merece la pena. No dejéis de buscarlo. Es mi consejo, ya que yo estuve allí y fui testigo a lo largo de toda la mañana de cómo se acercaba la gente a felicitarlo por el mismo.  En el Granadahoy escribieron que más que pregonero, Neuman ejerció de chamán. Pincha aquí

"Leer multiplica nuestro tiempo, lo fabrica de nuevo para nosotros. Nos permite ir y venir, rebobinar y adelantar nuestra memoria, ser este y ser el otro sin siquiera movernos de la butaca o del asiento del autobús... "

Se despidió advirtiendo a los presentes: Mucho cuidado con los cuentistas. 

Ya mezclado con el público, nos encontramos en un abrazo. Hacía meses que no nos veíamos, pero siempre surge algún evento literario para el reencuentro,  sea en Málaga, Madrid, Granada o donde la vida nos va llevando, haciendo sus eses para que nos crucemos de vez en cuando y nos demos un cálido abrazo, como hacen los amigos. 

No sé cuánto tiempo pasamos charlando allí, con unos y otro, pero se hizo corto. Fuimos caminando hacia la caseta en al que firmaría unos ejemplares de su último libro de relatos "Hacerse del muerto", altamente recomendado. Yo hice el camino, detrás de Andrés y su familia, con una chica jiennense, (qué buena gente hay en Jaén), a la que acababa de conocer, también seguidora de la literatura de Andrés. Se acercó a que le firmara un ejemplar de su Bariloche, (Neuman confesó que fue el último libro que escribió a mano), y hablando de la sinestesia, de Kandinsky y de El viajero del Siglo, nos encaminamos hacia las casetas. (Saludos, Vanesa Beteta, guapa).

Andrés Neuman, Isa Merino y Feria del libro de Granada

Cuando llegué a la caseta ya se acumulaba gente a la espera de la firma de su ejemplar de Hacerse el muerto, Bariloche, El viajero del Siglo, Una vez Argentina, etc. Guardé mi cola religiosamente, y cuando llegué, Andrés me sonrió y me firmó el programita de la Feria del libro. "Es que tengo todos tus libros ya firmados, Andrés". Él se rió y caricaturizó su imagen en el programa, acercó una silla y me pidió que me sentara con él, y así fui testigo de los ejemplares que fue firmando, fui conociendo a la gente que se acercaba a conocerlo, y ya cuando la hora de comer se nos echó encima, conocí a Erika Martínez

A grandes rasgos esta fue mi maravillosa mañana de sábado en Granada, lo demás, lo de en medio, (conversaciones, risas, etc), queda para mí, lo entendéis, ¿verdad? 

Hasta la próxima, Neu. Seguiré las pisadas. No me pierdo. 


I.M.G. 










viernes, 20 de abril de 2012

Un fin de semana GRANDE: Ana Torroja y Andrés Neuman, en Granada

Cada uno se lo monta como quiere, yo voy a pasar mi fin de semana espectacular en una ciudad maravillosa, a la que adoro y en la que he pasado momentos realmente buenos, y aún me esperan más. Os cuento:

GRANADA: 

1. Viernes 20 de Abril de 2012: 

Ana Torroja en concierto presentando su gira SOY en el palacio de Congresos. 

Ana Torroja


2. Sábado 21 de Abril de 2012: 

Andrés Neuman dará el pregón de comienzo de la Feria del libro granaína, a las 12 en el Quiosco de la música. 

Andrés Neuman


¿Podría pedir más? Una de mis ciudades españolas favoritas, mi cantante favorita, mi escritor favorito. 

FELIZ

Ya os contaré...



I.M.G.

miércoles, 18 de enero de 2012

Alguien al otro lado

Hace unos meses, recibí un peculiar y sorpresivo regalo de cumpleaños. (Por sorpresivo se entiende, en este caso, que es mi caso, insospechado e inesperado):




Quizá, una vez abierto el buzón y sopesado el paquete, (confieso haber echado un vistazo antes al remitente), supuse, como habría supuesto cualquier lector voraz, que se trataba de un libro, y que,  tal vez, "bienconociéndome" mi buen amigo, (llamémosle nuevamente el remitente), me lo habría enviado dedicado. Aunque fuese una firma. Suficiente. 

Subí las escaleras, tan ensimismada estaba, contando letras en lugar de números por escalón y así, fui subiendo todo un abecedario hasta casa. O tal vez no sucedió así.

Tal vez sucedió que cogí el ascensor, hablé del tiempo con un vecino: Hace calor, eh, sí, ya en un par de días veranito. Sí. Y, qué calor, eh, como para no darse una ducha, (y luego silencio, miradas al suelo y medias sonrisas hasta que el ascensor llega a su planta. Hasta luego. Adiós). 

Si me remonto a aquellos días, pienso que tal vez abrí el paquete en el mismo portal, con ansia por descubrir de qué libro se trataba, si es que se trataba de un libro; o tal vez, sin duda, llegué del trabajo y el paquete, que parecía ocultar un libro, descansaba sobre la mesa de mi escritorio, y sólo fue abierto tras saborear ese momento a solas. 

Lo que escondía dentro ese paquete, amig@s míos, era : Alguien al otro lado.




Alguien al otro lado es una Antología de poemas de Andrés Neuman musicados por Juan Trova. 

Véase entrada al respecto, en el blog de Andrés Neuman, Microrréplicas, donde se puede leer y escuchar, uno de los poemas que lo componen:  El extraño. (¿Hacia dónde camino?, dice uno de sus versos, Camino, que ya es mucho, y rompo el paso). O léase la siguiente entrada en la página web de Juan Trova: Alguien al otro lado.

Abro el libro con cuidado. Encuentro mi dedicatoria. La disfruto unos minutos. (Obvio compartirla. Es personal. Se entiende). Siguiente parada: La dedicatoria del autor a Eli y Eri al unísono. (En esta me quedo sólo unos segundos, los suficientes para sonreír). Y la nota sobre el libro, en la página número 9,  es el comienzo de la aventura. Neuman dice así: 

Esto no es un libro. Ni un disco. Es ambas cosas. O acaso una tercera, más feliz. 

Me he tumbado en la cama, he bajado las persianas y encendido la lamparilla de noche, que no alumbra demasiado, para crear ambiente. He introducido el CD, (sí, trae un CD, en la última página, tras la solapa de la contraportada), en el cajetín número 5 de mi equipo de música,  y he leído en voz alta: 

CARA A

ALGUIEN AL OTRO LADO
(LIBRO DISCO)

Desconocía que el remitente, una vez echado el paquete al buzón, en algún lugar del mundo, o quizá de Granada, (se da la circunstancia de que el libro está fechado en esa hermosa y vecina ciudad, en 2010), se había asegurado, (lógica aplastante), que sería uno de los regalos estrellas de mi natalicio. 

Podía verlo sonriendo sin enseñar los dientes, achinando los ojos, llevándose una mano hacia el pelo, apartándose el flequillo de la frente, y luego echándose hacia atrás, en su silla de escritorio, giratoria, con los brazos cruzados tras la nuca. La carcajada vendría después:  Cuando supiera cuánto jugo pude sacarle a aquel detalle. Él, (lógica aplastante de nuevo), sólo pensó que era un detalle. 

Para la destinataria, héme aquí con el libro abrazado, fue como una triqueta, un triunvirato, la santísima Trinidad, los Tres Mosqueteros, un triángulo equilátero... es decir,  los tres puntos de apoyo necesarios para sostenerse en equilibrio: 

Poesía, música y Andrés Neuman. 

Leo las poesías mientras Juan Trova las canta. Y luego, dejo que la lea la voz de Neuman. Apago la luz de la mesilla y cierro los ojos. Sólo escucho. Después, cuando el CD ha terminado, las leo una a una, a intervalos de media hora. Esa fue la primera vez que leí, (y escuché), Alguien al otro lado. Después ha habido muchas. Cada vez ha sido diferente. Cada vez más intenso. Cada vez un regalo nuevo, como si el libro fuese una caja de sorpresas y cada día tocase una nueva aunque fuera la misma. 

No soy de leer demasiada poesía, o lo fui un tiempo y luego dejé de serlo, pero siempre se vuelve a lo que uno ha amado, supongo, de alguna manera, a veces sólo hace falta un empujoncito. A mí me lo dio el remitente, y desde entonces, con la luz baja de la mesilla de noche, y el silencio del hogar, leo y releo poesía, y empiezo a entenderla, y a amarla de nuevo. No se deja de amar las grandes cosas, sólo se olvida cómo volver a ellas, supongo. Sólo supongo. 

Os dejo aquí, (y pido perdón al autor por no pedirle permiso, y desde aquí le digo, con todos mis respetos,  que una palabra suya, bastará para quitarla), el poema que da nombre al libro, que es de mis favoritos, junto a El extraño y Rotación de los cuerpos

Si queréis seguir leyendo,  el libro se llama (como si no lo hubiera nombrado ya varias veces, me hago la loca): Alguien al otro lado. (La veleta 2011. Granada).


ALGUIEN AL OTRO LADO

PARTICIPO del día como un rastro pequeño,
como el grano de arena que desordena el viento.
Vuelvo sin atributos, un sonido perpetuo, 
mi visión ha tomato una forma de cuenco.
he perdido la prisa y el líquido del sueño.
Si pudiera tocaros, hoy sería perfecto. 


Mil gracias, (sé que son pocas y mereces más), a mi querido remitente, otra mil, (me quedo corta de nuevo, lo sé), a Andrés Neuman y a Juan Trova, por tan fantástico trabajo y subrayo la frase con la que el compositor termina sus notas sobre el disco: 

"La certeza de que siempre hay Alguien al otro lado es lo que da sentido a cualquier manifestación artística". 

(En este caso, la certeza de que estéis ahí, al otro lado, es lo que da sentido a este blog, y a que yo esté compartiendo mi regalo con vosotros). 


Quisiera finalizar esta entrada dándole las gracias, (otras mil y pico más, o dos mil trescientas setenta y siete, por cifrarlas de alguna manera), a Andrés Neuman, de nuevo, por su cariño, sus sonrisas, sus comentarios, (por nombrar este blog en la sala del CAL, Centro Andaluz de las Letras de Málaga), y más de una vez, con la consecuencia de un leve, o tal vez intenso, rubor,  en mis mejillas), y por los varios posados que hizo con el ejemplar  que le regalamos de nuestro libro, Cuando vivíamos aquí, (puntoyseguido 2011), en su última visita a Málaga. 


Andrés Neuman posando con nuestro libro Cuando vivíamos aquí (puntoyseguido 2011)



Esta entrada está dedicada al remitente del paquete que recibí en mi 38º cumpleaños. Junio 2011. 




I.M.G.




jueves, 20 de octubre de 2011

Feliz...

... el efecto Neuman...






Gracias, Andrés






I.M.G.


Posdata: Pronto hablaré de lo que he vivido esta tarde en el CAL. Ahora, amigos, tengo que disfrutarlo sola. Ya conocen mi debilidad por Andrés Neuman. Permítanme que con el título y la primera frase de este post, lo diga todo esta noche que, presumiblemente, pasaré en vela. 

Málaga 19 de Octubre de 2011

martes, 17 de mayo de 2011

La felicidad: Andrés Neuman.



La felicidad

Andrés Neuman.

(Festival de la palabra en NY)
















Nota:
Este video
debería ir al final de la entrada y no al principio, pero no ha habido
manera.
Es el primer video que inserto en el blog, y me ha costado
leerme
veinte veces
los apuntes que tan amable y desinteresadamente
me
ha
confeccionado
MariCari,
(del blog Un jardín para
MariCari),
lección 1.
Si hubiera estado a mi
lado, tan
querida amiga bloggera, habría
luchado con todos mis: No
lo
entiendo y todos mis Sí, pero
no. Ay,
MariCari, de la que te has
librado quedándote en
la bendita Extremadura
y
dirigiendo mis pasos desde
allí. Soy tozuda
cuando no me entero de
algo. Que se
lo pregunten a las
amigas que
estudiaron conmigo. ¿Sí o sí?
pero también nos
reímos, ¿no? ¿NO?
Bueno, al caso, que ahora se ve que
me da por empezar por los
finales en
lugar de por los principios. Yo
recomendaría que leyéseis
antes de
darle al
play del video, pero como a
estas alturas igual
habeis visto el video y
habeis pasado de leer lo que
sigue o lo estais
leyendo y no habeis visto el
video, pues que cada uno siga
su instinto y
elija su propio orden.



Esta entrada empezaba así:



Abro el primer libro de cuentos que me compré del escritor Andrés Neuman, llamado Alumbramiento, y en la primera página me encuentro su dedicatoria, (me emociona, siempre me emociona). Repaso el índice del libro y me encuentro con el título que engloba a la primera parte, (donde entre varios cuentos, se encuentra uno llamado Una raya en el agua, que es el cuento que me hizo descubrir al autor), llamada OTROS HOMBRES, y ahí me detengo y saboreo la frase de Wallace Stevens que dice:





Ningún hombre es un héroe para quien lo conozca




Estoy de acuerdo con la frase, pienso. Sí, lo estoy, digo cerrando el libro. Reflexiono y vuelvo a admitir con la cabeza. Abro de nuevo Alumbramiento y miro la foto de Neuman. Su voz suena en mis recuerdos, su acento argentino-granaíno tan peculiar, me sonríe dejándose recordar y me despeina el flequillo. Vuelvo a la página donde saboreé la frase de Stevens y le digo en voz alta, ¡joder, es que tú no conociste a Neuman.



Abro el libro por la página 85, y aparece el segundo cuento que leí de Andrés, La Felicidad. Este cuento pertenece a la parte de Miniaturas. Y es este cuento el que da nombre a la entrada, y el que os quiero regalar hoy a los que se pierden o se encuentran en esta mi calle, Chawton St. , ¿o es Neuman St. ? no sé, ya no estoy segura si se llama de un modo o debiera llamarse del otro.



Como el cuento no es mío ni he pedido permiso para transcribirlo os he dejado el video en el que el mismo Neuman, en el Festival de la palabra de NY, lo recita como un monólogo. Este video fue publicado en youtube hace unos días, por lo que considero que es público, si no fuese así y estuviera infringiendo alguna norma de derechos de autor, sólo tienen que comentármelo y será retirado, con dolor, pero lo acataré y pediré disculpas.



Quería que el primer video que insertara en mi blog fuera especial, y este lo es, sólo hay que fijarse en el título y en el autor. Espero que lo disfruteis tanto como yo.








I.M.G.






P.d. Andrés Neuman estará firmando ejemplares de la segunda edición de su libro de cuentos El último minuto, en la feria del libro de Madrid. (Si vais, dadle recuerdos de mi parte y enviadme fotitos, please).



P.d.2: Libro al que hago referencia en esta entrada: Alumbramiento. Primera edición Octubre de 2006. Autor Andrés Neuman. Colección Voces. Páginas de Espuma.



P.d.3 Se me descuajaringó, (del verbo descuajaringar), el principio, espeor que no haya sido muy molesto leerlo. Prometo ser más aplicada en mis estudios bloggeros. Gracias por vuestra comprensión y paciencia.

viernes, 22 de abril de 2011

Día internacional del libro: 23 de Abril

Hoy es día de fiesta para los que amamos la lectura y los libros. Yo, fiel amante de los mismos, soy de celebración diaria, sin embargo me gusta que haya un día dedicado a ellos, y lo celebro con gran entusiasmo, aunque nadie me regale una rosa ni yo regale un libro, ya que vivo en Andalucía y esas cosas no se estilan aquí. Sin embargo, más de una vez me ha llegado a mi correo una rosa virtual y qué decir, bienvenida sea, pero soy de las que prefieren letras impresas como regalo, y admirar flores en un jardín hermoso, donde crezcan, se dejen oler y fotografiar. A ser posible, de muchos y variopintos colores, todos mezclados, arremolinados, felices.




El 23 de Abril es un día para fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. Este 23 de Abril de 2011, Buenos Aires será elegida como capital mundial del libro, igual que lo fue Madrid en el 2001.


En España, Alfonso XIII en 1926 creó mediante un real decreto la Fiesta del libro Español, que tenía lugar el día que se creyó nació Miguel de Cervantes, un 7 de octubre. Poco después, en 1930 se instauró el día 23 de Abril, festividad de San Jorge, como el día del Libro.


Escoger este día fue debido a una coincidencia de fechas ocurridas el mismo año de 1616:


- Fallecimiento de Miguel de Cervantes.

- Fallecimiento de Shakespeare.

- Fallecimiento de Garcilaso de la Vega.


Realmente la coincidencia no era tal, puesto que la fecha del fallecimiento de Shakespeare se regía por el calendario juliano que se correspondería con el día 3 de mayo en el gregoriano. Y Cervantes tampoco murió el 23, si no el 22. El 23 de Abril fue enterrado.


Sea como fuere que se escogió este día de celebración, a mí gusta celebrarlo exaltando la lectura e invitando a leer. También me gusta escuchar sugerencias y lanzarme al mar de las librerías y bibliotecas en su busca y después, una vez leído/s comentar.


Os propongo como celebración del día intercambiar 5 títulos y/o 5 autores. Me encantará oir/leer vuestras propuestas, y os doy las gracias por anticipado por vuestro gran regalo.



Aquí os dejo los míos:



1. Para los amantes de lo más actual un Libro de actualidad. Primera edición Marzo de 2011. Editorial Plaza Janés


EL TIEMPO QUE QUERRÍA (Autor: Fabio Volo)


Una historia sobre esos instantes que definen nuestra vida, y esas pequeñas lecciones que no deberíamos dejar escapar. Porque siempre se está a tiempo de comprender, perdonar, luchar, sentir, agradecer y amar. 1.000.000 de lectores ya han leído esta novela que habla de un padre y de un hijo, de una mujer a la que no se puede olvidar, de emociones y sentimientos que rara vez se expresan y de un protagonista al que todos reconoceremos y con quien nos podemos identificar.


Este libro ha sido mi descubrimiento de este autor italiano. Me lo leí en 4 días y mientras lo leí me encontré en alguna que otra situación extrapolada a mi vida o a mis sentimientos. He reído y he llorado con él. He aprendido cómo se escribe una novela con personajes de hoy día, tal como vivimos hoy día.



2. Para los amantes de la novela inglesa, un libro muy inglés, con escenarios londinenses, y autor nacido en Hampshire. Primera edición Septiembre de 1998. Editorial Anagrama.


AMOR PERDURABLE (Autor: Ian McEwan)

Una crónica inquietante y absorbente de los terrores y obsesiones más íntimos, escrita en una de las mejores prosas de habla inglesa. Una novela de contenidad perfección, llena de suspense, contada con inteligencia y vigor, que mantiene a los lectores en vilo hasta el último instante.
Es un libro que habla del amor, y de la obsesión y del fanatismo religioso, todo ellos escrito con sutil ironía, racionalidad y locura. He de reconocer que siento debilidad por este autor desde que leí Chesil Beach y luego sus cuentos y su gran obra llevada al cine Expiación, pero sin duda este es el libro que más me ha enamorado de los que ha escrito. Es realmente terrorífico cómo alguien puede amar obsesiva e implacablemente a alguien a quien no conoce. No tardé ni una semana en leérmelo. Es de esos libros que no puedes dejar, que mientras está en la mesita de noche te llama una y otra vez, obsesivamente.


3. Para los amantes de las aventuras, un clásico entre clásicos, la historia de piratas y tesoros más bellamente relatada.


LA ISLA DEL TESORO (Autor: R.L. Stevenson)


R.L. Stevenson es también uno de mis autores favoritos desde que descubrí con apenas 7 años su libro La isla del tesoro en versión juvenil ilustrada. Esta novela la escribió para entretener a su joven hijastro Lloyd Osbourne y se publicó por entregas en la revista Young Folks entre 1881/1882 bajo el seudónimo de Capitán George North. La isla del tesoro es un clásico de la literatura de aventuras. Os animo a los que no lo habeis leido a embarcaros con viento favorable a bordo de vuestra imaginación en pos de ese tesoro que a buen seguro no olvidareis. ¡Yo-jo-jo y una botella de ron!


Fue mi primer libro, antes leí cuentos, tebeos y cómics, y gracias a él, hoy soy la lectora que soy: voraz.


4. Para los que os gusta esa mezcla de terror y clasicismo, otro gran clásico, además de uno de mis libros favoritos de todos los tiempos.


DRÁCULA (Bram Stoker)


Publicada en 1897, esta novela ha convertido al Conde Drácula en inmortal y ha dado lugar a obras maestras del séptimo arte. Su acción transcurre en Transilvania y Drácula, el muerto viviente reina en la noche y busca a sus víctimas para succionarle la sangre. Siente apetencias eróticas y acecha a las jóvenes hermosas para vampirizarlas. Espía los sueños, aparece en cualquier lugar y ejerce una diabólica fascinación.


¿Quién no se ha sentido fascinado por este personaje a lo largo de su vida? Drácula ha sido y es uno de mis libros favoritos, magistralmente escrito en forma de diario y epistolar. Si habeis visto películas basadas en él, habeis leido sobre las historias de Vlad el empalador, o simplemente os atraen las series de vampiros, debeis leer el origen, debeis leer este libro. Creará en vosotros una diabólica fascinanción. Seguro. Acordaos de tener cerca de vosotros crucifijos, ajos y agua bendita... por si acaso.


5. Para los que, como yo, son grandes admiradores de Jane Austen y las Hermanas Brontë, y además les gustan las biografías.


Además de las bibliografías completas de las autoras, recomiendo:


- Cartas ilustradas: El mundo interior- Las Hermanas Brontë en Haworth- Su vida en cartas, diarios y otros escritos. (Autora: Juliet Gardiner) Odín Ediciones.


- Mi querida Cassandra. Jane Austen. (Cartas de la gran novelista seleccionadas y presentadas por Penélope Hughes-Hallet)


Estos libros no son novelas, son parte de sus biografías, son cartas escritas por ellas mismas a seres queridos, son trozos de su vida. Son ellas, las escritoras y el mundo y las personas que las rodeaban. A mí me fascinaron, ya que todo lo que tiene que ver con estas autoras, me fascina. Es un complemento indispensable para conocer mejor a las autoras y a sus obras.

Recomiendo leer todas las obras que podais de los autores que señalo, pues ninguna os defraudará.



Mis 5 autores recomendados, junto a toda su bibliografía, y que no están nombrados en los 5 libros que hoy os he querido regalar son:



1. Andrés Neuman. (El viajero del siglo, Alumbramiento, Bariloche, etc)

2. Virginia Woolf. (Orlando, Mrs Dalloway, Cuentos, etc)

3. Alessandro Baricco. (Seda, Océano Mar, City, Tierras de cristal, etc)

4. Julio Cortázar. (Rayuela, cuentos, etc)

5. L. Tolstoi. (Ana Karenina, La muerte de Iván Llich, Guerra y Paz, etc)



Espero que disfruteis mucho leyendo, tanto hoy, como mañana, como cualquier día del año.


Quiero dedicarle esta entrada a mi sobrino Alejandro, que aún sin saber leer aún, ya siente la magia en las páginas de los cuentos, ya recorre las letras que le parecen hormigas camino de su hormiguero en las páginas de los libros que su tía lee, ya se queda embobado mirando las estanterías de mi biblioteca soñando con todos los mundos que allí se esconden y que él un día descubrirá conmigo. De momento, pide que le cuente, que le cuente todo. Es su forma de empezar a leer y de amar la lectura. Y yo... le cuento, le leo, le escribo... le dejo acariciar los lomos de los libros y le digo que algún día todos los que tengo, serán suyos. Mi sobrino sonríe con sus dientes de leche y me abraza. ¿Me vas a dar tus tesoros? -me pregunta. Los compartiremos, le respondo. Sonreímos y cojo un libro al azar, él lo abre y me señala un párrafo. Leo...


Leo...


Leo...


.. y él, al escucharme, sonríe, sueña y lee conmigo...





FELIZ DÍA DEL LIBRO.





I.M.G.