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sábado, 16 de junio de 2012

Entrega de premios Dime que me quieres 2012

El pasado sábado día 9 de Junio, se entregaron en Málaga, en el Museo del Patrimonio Municipal, los XII premios del concurso de relato epistolar Dime que me quieres. 



Llegué en el mismo autobús Circular que aparece en mi relato, y me bajé en la parada del parque en la que probablemente mi protagonista se subía para volver a casa. Sin llegar a ser las mismas, y sin compartir historia, alguna cosa en común tenemos, como el haber bailado en Bobby Logan, el haber conducido una Vespino, el ser géminis,  o el vivir en Málaga. Seguramente ella también oye a Mecano. A veces, estas cosas son  inevitables. De todas formas, yo nunca me habría dejado atrapar por un destino que no fuese el mío. Alicia y yo, no compartimos historia, sólo semejanzas.

Es el tercer año consecutivo que me presento a este concurso organizado por el Ayuntamiento y las Bibliotecas de Málaga, y es el tercer año consecutivo que  acudo a recoger un premio en este certamen. En 2010 quedé segunda con el relato Y dices que no te quiero. En 2011 fui finalista con el relato 11y25 y este año he vuelto a quedar finalista con mi relato Un frente frío. Por lo que acudir a esta entrega de premios se ha convertido en un evento extraordinario que espero cada primer o segundo fin de semana de Junio. Extraordinario no sólo por lo que significa, sino por el encuentro con amigos, conocidos, gente del mundo de la literatura, con mis mismas inquietudes e ilusiones, y con un jurado fantástico compuesto por Amparo Quíles, José Antonio Garriga Vela y Pablo Aranda. 




El año pasado quedó ganador de este certamen, mi compañero de puntoyseguido Miguel Núñez, y este año he compartido el puesto de finalista con mi compañera de puntoyseguido Inmaculada Reina. Compartir páginas en un libro, con estos dos grandes escritores a los que tanto admiro, es un lujo y forma parte de mi premio. 

Loli Pérez, Miguel Núñez, Inmaculada Reina,
Isabel Merino y Pedro Rojano
(5 de los 7 miembros de puntoyseguido)
Llegué acompañada de mis padres, y me senté en primera fila con el resto de premiados. Antes de sentarnos nos presentamos, los que no nos conocíamos, y nos saludamos los que habíamos compartido algún evento o taller literario (María José Amador, de Antequera, entre ellos. También era su tercer año consecutivo como finalista). Al final, casi todos nos conocemos en este mundillo de la escritura. 

Hola, yo soy el primer premio, y yo una de las finalistas, yo soy el segundo, es mi tercera vez, y la mía, hola cómo estás, otra vez aquí, qué suerte, sois de puntoyseguido, sí, conozco tu blog, y yo el tuyo, gracias, qué tal, qué ilusión, ¿dónde nos sentamos?, uy, ya va a empezar.... 

Este año estaba el jurado al completo. Los años anteriores, por diversos motivos, Garriga Vela no pudo acudir. Toma la palabra después de que Amparo Quiles nos muestre, con un breve repaso, algo de los relatos ganadores y finalistas, cosa que se agradece. Hace dos años hizo un mismo recorrido pero sólo por los tres ganadores, el año pasado obviaron este paso y este año lo han retomado para homenajear a los diez relatos que componen el libro que anualmente publican con ganadores y finalistas y que se presenta en este certamen y de los que nos regalan una docena. 

Garriga Vela explica cómo ha sido la selección y habla de la calidad literaria de los mismos. Toma la palabra Pablo Aranda. La charla es amena a la par que interesante. Sonreímos todo el rato. Nos nombran y pasamos a recoger los premios: un trofeo de metacrilato con nuestro nombre y el de nuestro relato, dos libros de Litoral (Escribir la Luz y Málaga Meeting Point) y Seis Relatos, un libro de relatos de autores malagueños entre los que se encuentran Garriga Vela y Pablo Aranda. 



Antes de que el acto se dé por terminado, sube a la tarima Héctor Márquez, autor ganador del tercer premio, que previamente había solicitado decir unas palabras.Esto es nuevo, no había ocurrido en las ediciones anteriores en las que he estado.  Su discurso se extiende más de lo previsto. Alguna gente sale de la sala. Detrás de él sube María del Rocío León, segundo premio, y por último, toma la palabra Antonia Toscano, que culmina con unas palabras que arrancan el aplauso de todos los presentes. 



Cuando vamos saliendo de la sala Amparo Quiles me habla de las miradas de los protagonistas de mi relato, cada uno en su ventana, en medio el patio de luces con la ropa tendida y el olor a lejía. Hablamos de Bobby Logan. Le ha gustado mi relato. Me alegra que me comente que volvió a leerlo la noche previa. Salgo contenta, conversando con una de mis mejores amigas, y comienza la parte festiva, de fotos, de enhorabuenas, de firmas, de risas, de intercambio de correos... hasta el mediodía en que cada uno se va con los suyos a seguir celebrando. 



Los 7 miembros de puntoyseguido, (Andrea desde Mexico a través del Skype), seguimos juntos el resto del día, de comida, de charla de terraza, de copas de buen vino, de Mojitos, de sofás, de celebración, porque en  nuestro grupo cuando uno es premiado, lo somos todos. El año que viene, volveremos a intentarlo, y habrá una nueva crónica de ello. Seguro. 

Listado de relatos y premiados en este XII certamen, (mayoría de malagueños y mujeres):

Esta tarde        (Antonia Toscano de Ronda (Málaga))
El secreto de mis zapatillas verdes      (María del Rocío León de Málaga)
El tiempo azul       (Héctor Márquez de Málaga)
La vie en rose       (Mª José Amador de Antequera (Málaga))
Largo recorrido       (Luisa Díaz de Estepona (Málaga)
...Pero una estrella lleva tu nombre       (Pablo Díaz de Málaga)
Ni se te ocurra decirme que me quieres      (Marisa López de Antequera (Málaga))
Un frente frío       (Isabel Merino de Málaga)
Álbum      (Inmaculada Reina de Málaga)
El ave del amor     (Mª Antonia de la Torre de Málaga).


Dedicado a: 

Siempre dedico mi premio a alguien. Este año está dedicado a mi compañero de puntoyseguido, Pedro Rojano, ya que este año no pensaba presentarme y fue él quien me convenció para hacerlo, quien me dio la idea para el título y quien me presentó el relato el último día del plazo porque yo no podía ir a llevarlo. Por todo ello, una fecha importante para él, aparece en mi relato. Para ti pues, Peter. 


I.M.G. 













jueves, 3 de mayo de 2012

Reencuentro con Ana Torroja en Granada (Concierto del 20/04/2012)

Sé que dije que haría una crónica del concierto de Ana Torroja en Granada, de la gira SOY, al que asistí el pasado 20 de Abril. 
Lo sé.
Tal vez, incluso haya comentado que haré una crónica del concierto que Ana Torroja dará en Madrid este viernes 4 de Mayo, al que por supuesto, asistiré. 
Sí. Sí, lo dije. 
Quizá también haya admitido que elaboraré una crónica astuta y divertida del concierto que Ana Torroja dará el 24 de junio, en Alhaurín de la Torre, (ya más cerquita de casa), al que también, como no podría ser de otro modo, asistiré
Es más, sé que habré prometido que allá donde la gira me lleve, volveré aquí para contarlo con todo detalle.
Sí, sí, que sí, que sí. 
Que sí, que no lo niego.
Pero...
No puedo. 
Así de simple.

Es demasiado personal, demasiado complejo, así que sólo contaré que el 20 de Abril pasado cogí mi coche, y escuchando primero el CD de Sonrisa, (Es como si Ana se hubiera comprimido en 10 canciones, y se nos hubiera colado en casa en forma de disco. Este CD es más ella que ninguno), y un grandes éxitos de Mecano después, llegué a Granada en apenas hora y pico desde Málaga. La carretera estaba tranquila. Las nubes dispersas.  A lo lejos, la sierra con El Mulhacén nevado. No era más de media tarde. Y Granada bullía de gente y de alegría. Después de darme una ducha en el hotel, (muy céntrico y recomendable, en la misma Calle Recogidas y con parking, el Universal Granada), y escoger la ropa adecuada para el encuentro con Ana, me di un paseo por la misma C/ Recogidas, y por San Antón, hasta llegar al Palacio de Congresos de Granada. Nunca había estado allí antes. Se me antojó un edificio frío, grande, acristalado, poco acorde con el encanto granaíno que evoca la Alhambra. Pero una vez que entras, te abriga, como un viejo amigo.


El concierto comenzaba a las 22:30 y debían de ser las 21h. No había más gente en la entrada que los guardias de seguridad y algunos alumnos rezagados que salían de alguna ponencia. Dos chicas me comentaron que habían estado en la sala García Lorca, viendo el ensayo, hasta que las invitaron a marcharse. Ellas no iban al concierto, pero habían salido emocionadas. Y hemos visto a Ana, dijeron al unísono, de lejos. Es bajita. Canta genial en directo. Asentí. No iba a explicarles que sigo a Ana, (y a Mecano),  desde que tenía 8 años y que voy a cumplir 39, y bla, bla, bla, bla. ¿Te gusta Mecano a ti? me preguntaron. Les enseñé mi tatuaje, con el símbolo del grupo. Sonrieron y dijeron:  ¡Guau! 

Nos despedimos en el bar de tapas La Valenzuela, en el mismo Paseo del Violón. Como no había peligro de no coger primeras filas en el concierto, ya que tenía mi asiento asegurado, en la fila segunda, decidí cenar algo mientras esperaba a mi amiga Sonia Vellón, más conocida como la fan número 1 de Mecano, (según palabras del grupo a finales de los ochenta). Y he de decir que me consta y que por ello, acepto el segundo puesto, que será peleado por muchos, lo sé, pero me niego a moverme de ahí. Hay sitio para todos, ¿no?
Lo que cené o lo atractivo que era el camarero no vienen a cuento, así que me lo salto. (Sé que mi amigo Ximens del blog Montes de Toledo querría que ahondara en esta historia, pero esta entrada trata de la crónica que no voy a hacer del concierto de Ana Torroja en Granada, por lo que la crónica del bocata de lomo a la plancha y del atractivo camarero de pelo negro y sonrisa alegre, me la guardo para entradas venideras, si se tercia).

A las diez nos plantamos Sonia y yo en la entrada del Palacio de Congresos, con la tranquilidad de tener nuestro asiento reservado, y con la certeza de que una vez que terminase el concierto, podríamos pasar a saludar a Ana Torroja a camerinos. Esta parte, la de la certeza, es de las que voy a omitir porque es demasiado mía, y de momento, prefiero quedármela para mí. Lo entendéis, ¿verdad? Entramos a la sala García Lorca cuando aún no había entrado nadie, así que fuimos testigos de los últimos arreglos en el escenario, conversamos con la gente de seguridad, que muy amablemente nos dejó fotografiar el track-list y hasta pasearnos con total libertad a pie del escenario, entre cables, y altavoces. Mikel Irazoki, que ha acompañado a Ana Torroja en su gira La fuerza del Destino y a Miguel Bosé en Papitour, como su director musical, supervisaba el equipo y el sonido mientras la gente iba llenando ya la sala. En Málaga, a esas alturas de la noche, pasadas las diez, el teatro ya habría estado lleno. En Granada, la gente iba llegando sin prisas. Tranquilamente. A mí me comían los nervios ya a esa hora. El concierto comenzaba a las 22:30.

Alguien me ha pedido por ahí el track-list del concierto, pero no lo he compartido, no por egoísmo puro y duro, si no porque no me parece que me corresponda a mí el divulgarlo. Creo que es más divertido ir descubriendo poco a poco las canciones, el sumergirte en el concierto, el disfrutarlo, el vivirlo. El interés de algunos se centra en cuántas canciones de Mecano canta. Señores, esta mujer, esta pedazo de artista y cantante, Ana Torroja, tiene una carrera bien definida y avalada por varios trabajos en solitario, desde 1996, yo también soy fan de Mecano, ya he dicho que me considero la número 2, pero también hay que ir a disfrutar de las canciones de Ana Torroja en directo, no sólo de Mecano, aunque sea imprescindible y lo que busca la mayoría que acude a verla, disfrutarla y escucharla. Sus canciones también emocionan, también tienen mucho que decir. También son ella. 
A grosso modo, puedo deciros que el concierto dura 2 horas y que fueron 21 canciones, dos de ellas fueron medleys compuestas por 4 cada una. Por lo que vienen a sonar 27 temas. Digamos que el 60 ó 65% de esos temas, son de Mecano, y que ha elegido canciones de todos los Lp´s publicados por el grupo, así como de sus propios trabajos. He hecho una estadística y lo he estudiado todo, sí, no voy a negarlo. Soy así. De números, cuando me place, no sólo en el trabajo. 

El concierto comenzó a las 22:36. Se apagaron las luces, la gente gritó, y apareció Ana Torroja en escena. Hacía exactamente 5 años que no la veía en persona. (Tras la gira La fuerza del destino, que me llevó a seguirla por varias ciudades, volví a Madrid en abril de 2007 para verla en el Night of the Proms en el Palacio de Deportes. Fantástico aquel concierto en el que intervinieron artistas internacionales de la talla de Mike Olfield. Estuve en 1ª fila. Cómo no). Hubo algún problema con el sonido, que Ana resolvió con mucha naturalidad y profesionalidad, y el público aclamó el gesto y se volvió a empezar de nuevo. También hubo un momento "chiste", que es cuando algo no funciona y el artista dice que ha llegado el momento de contar uno. Me acordé del concierto de Mecano el 25 de Agosto de 1992 en La Malagueta, donde los tres, a punto de cantar Sentía, pidieron el turno de chistes cuando se fue la luz en el escenario. Por lo demás, todo avanzó in crescendo, desde lo más íntimo a la fiesta, a la explosión. El público se puso en pie varias veces, incluso Javier, uno de los hermanos de Ana, que aplaudía desde las gradas. Cuando el concierto terminó no quedaba nadie sentado, todos participábamos del concierto, cantando con ella, las canciones de la banda sonora de nuestras vidas. Hubo un momento en que Ana alargó la mano, otro en que habló de caras conocidas y viejos amigos. Cada cual sabe si estaba metido en ese saco o no. Yo conozco mi historia. Y la de alguno más que andaba por allí. La puesta en escena es sencilla, 3 músicos y Ana, sin coro, ellos y una pantalla de 3x10 en la que se suceden historias que vuelan como la imaginación y que complementan las canciones. Sin duda, hay que estar allí para vivirlo. Me faltan palabras para hacerlo tan cercano o para que lo veáis a través de estas letras, de la manera que yo lo vi o sentí. Es como los sentimientos, cada cual los vive y los tiene a su manera, ¿no? Pues eso. 

Cuando todo terminó y yo ya estaba pensando en el 4 de mayo, Sonia y yo nos dirigimos hacia la zona de camerinos. Había muchísima gente esperando un autógrafo, una foto, conocerla de cerca. Todos estaban nerviosos. También nosotras, a pesar de la certeza. En un momento determinado, después de minutos interminables, que probablemente fueron pocos, se abrió la puerta, y Sonia y yo entramos. Ana nos recibió con los brazos abiertos. Cuanto tiempo, dijo, ¿cómo estáis? 
Y después un abrazo, grande. 
Grande. 


Y aquí termino la crónica que no iba a ser crónica porque lo que resta es mi tesoro, y como tal, prefiero guardármelo para mí. Sé que lo entendéis. Es un momento único. Especial. Cuando un fan se encuentra con la persona que admira después de unos años, y surgen conversaciones, risas, más abrazos, firmas, fotos, etc, etc. es suyo el momento y cuesta, al menos al principio, compartirlo. 

Cuando estéis leyendo esta crónica, yo estaré en el Ave camino de Madrid, o tal vez ya en la cola del Teatro Circo Price, o quizá en tarareando mi canción favorita de MECANO, o emocionándome con una balada de Puntos Cardinales, o tal vez en la puerta del camerino esperando mi turno, o quizá, ya de vuelta, con nuevas emociones y crónicas que no contar aquí, porque sean demasiado personales.


Isa Merino
@isamerino






viernes, 13 de abril de 2012

Semana de premios para puntoyseguido


El grupo de escritores  puntoyseguido, (al cual pertenezco, como ya sabeis todos), está de celebración esta semana debido a que dos de sus miembros han sido galardonadas en dos conocidos e importantes certámenes literarios malagueños:


Inmaculada Reina e Isabel Merino González, (la que cuenta sus peripecias en este blog, y que ha sido galardonada en este certamen por tercer año consecutivo), han resultado Finalistas del XII Concurso de relato epistolar Dime que me quieres, organizado por el Ayuntamiento y las Bibliotecas de Málaga.

Inmaculada Reina ha sido premiada con  el Tercer Premio  del XII Concurso de Relatos Ochavada, organizado por el Ayuntamiento y la Biblioteca de Archidona (Málaga).


Inmaculada Reina e Isabel Merino
(Congreso 2011 en Cabra (Córdoba)


El acto de entrega de los premios tendrán lugar en Archidona el próximo 21 de Abril y en Málaga el próximo 9 de Junio, coincidiendo ambas fechas con La Feria del libro de ambas ciudades.
Ya os daré cuenta de ello próximamente.



I.M.G.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Festival Eñe - Seis Editores en busca de autor (Salto de página) 11/11/2011

Inma, Ximens, Loli e Isa
Este año, una vez más, acudí al festival Eñe de Madrid. No quiero extenderme en tantas entregas como el pasado año, así que trataré de ser algo más breve. 
Mis acompañantes este año fueron Loli Pérez e Inmaculada Reina de nuestro grupo literario puntoyseguido, y nuestro amigo Javier Ximens, del blog Montes de Toledo. 
Pasamos una mañana en Madrid, que como nada tiene que ver con el festival, no voy a relatar, pero para muestra de ella, os dejo una foto en plena Gran Vía madrileña. 

El festival comenzó el jueves 10 de noviembre, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, a las 19:30, pero para nosotros comenzó el viernes a las 17h. 

Viernes 11 de Noviembre de 2011 - Círculo de Bellas Artes de Madrid - Festival Eñe.


Pablo Mazo y autores
17h Seis editores en busca de autor. (Pablo Mazo) 3ª pl. Sala de juntas.

El editor Pablo Mazo de la editorial Salto de página ha seleccionado entre más de 400 solicitudes a tres autores que defienden su proyecto literario, y los evalúa frente a frente. 
Pablo comienza hablando de su editorial, que acoge a autores españoles poco conocidos o emergentes y a autores hispanos que son conocidos en sus países, pero no en el nuestro. Salto de página se centra en la narrativa en castellano. Pablo subraya la palabra narrativa. Le interesan los textos con vocación de contar una historia. Con sencillez, recalca. Confiesa que siente debilidad por la literatura de género y que no le interesa lo convencional o estereotipado. Apuesta por nuevas voces y cede la palabra a los autores.

En primer lugar habla David Barreiro, que se define como periodista y escritor. Durante diez minutos defiende su novela y nos habla de sus personajes, la trama, la estructura, etc. Cuando Pablo le pregunta si en su novela no hay humor, David contesta que que su novela toca el género negro y que no cabe el humor en ella. Seguidamente, le toca el turno a Tomás Sánchez Hidalgo, que habla de su formación literaria en talleres como el hotel Kafka de Madrid, y durante quince minutos aproximadamente defiende su novela, que se trata de un proyecto muy ambicioso y sugerente, en propias palabras del autor, pero que a mí, personalmente me pareció bastante complicada. En tercer lugar, nuestra compañera Loli Pérez, se presentó como lectora voraz y escritora perteneciente al grupo malagueño puntoyseguido, (del cual, como ya sabéis, formo parte). Loli defendió su proyecto sobre un libro de relatos, habla de la sociedad del botón y de la inmediatez, del sentimiento sin caer en la fatalidad y del realismo sucio, con el que no trata. No aburrir, entender, transmitir emociones, eso es lo que trata en sus relatos. 
Pablo Mazo comenta que los libros de cuentos hay que trabajarlos con cuidado, y que da mucha satisfacción cuando lo editan, pero a la vez confiesa, que su editorial se ocupa más de la novela. 

Tras media hora de reunión, Pablo Mazo se despide de los autores, que le entregan una copia de sus proyectos, y promete leerlos, valorarlos y ponerse en contacto con ellos una vez tomada la decisión. Después, nos acercamos y le regalamos un ejemplar de nuestro libro "Cuando vivíamos aquí". Quedó impresionado por la calidad del libro,por  las ilustraciones y por la presentación que hicimos en Málaga, amén de las ventas que estamos obteniendo. 

Sin duda, fue un gran comienzo de festival. Salimos contentas de allí.
Ahora: a esperar resultados. 


Próxima entrega: Nuria Amat, Fernando Paz (director de La Fábrica) y Andrés Trapiello


I.M.G.







jueves, 15 de septiembre de 2011

CUANDO VIVÍAMOS AQUÍ - Visita guiada y presentación de los autores

Portada del 2º libro de puntoyseguido: CUANDO VIVÍAMOS AQUÍ

El próximo día 30 de Septiembre a las 20h se presenta el segundo libro del grupo literario puntoyseguido, (grupo del que formo parte desde sus inicios hace 4 años). La presentación tendrá lugar en el Ateneo de Málaga, y os esperamos allí a los que tengáis interés o curiosidad en conocer nuestro trabajo. En esta entrada voy a dejar la puerta entornada y os voy a permitir echar una ojeada dentro. Adelante. Entrad. Hoy se permiten las visitas guiadas.


CUANDO VIVÍAMOS AQUÍ.                                                         

Grupo puntoyseguido
 Mauricio, Loli, Miguel, Andrea, Pedro, Inmaculada e Isabel

Los derribos hablan, hacen preguntas y cuentan historias. Son casas de muñecas, un 13 Rue del Percebe sin monigotes, solares vacíos con olor a orines de gato y fragante higuera. Improvisados garajes, basureros donde la realidad transcurre a la intemperie. 

Los derribos -con cicatrices de escalera, desconchones como heridas abiertas, tiras de piel de papel pintado y azulejos caídos- nos gritan cuando pasamos junto a ellos. Son un tratado de arqueología del paso del tiempo, de las paredes sin límites, de los momentos felices y todos sus derrumbamientos. 

Los derribos pueden ser la casa de cualquiera de nosotros cuando vivíamos aquí. 

puntoyseguido


1. SIETE ESCRITORES.


Mauricio Ciruelos
Mauricio Ciruelos: 

Revolucionario de cuarto de estar. Romeo666.

Con sus relatos recorreréis espacios de una casa que pronto será la vuestra. Entre sus aportaciones al libro podéis encontrar una gota de lluvia suspendida en la tela de una araña o un páramo donde jamás sopló la brisa de la mañana. Maquetador y Luna en la Portada.  


Isabel Merino González
Isabel Merino González

Apasionada por defecto.
Perteneciente a las últimas vanguardias anacrónicas literarias.
Domiciliada en Chawton St.

Aporto tres relatos, tal vez los más largos, en ellos podéis conocer a algunos de los habitantes de esta casa y lo que han sido o lo que van a ser a partir de este momento. Un camino hacia lo desconocido. Unas ventanas que se abren. El Faro de Hércules que lo ilumina todo. 




Inmaculada Reina
Inmaculada Reina

Alérgica al tinte y adicta a la tinta. Casi Fotógrafa. Casi Pintora. Casi de todo. Feliz.

Inmaculada aporta al libro esos detalles que hacen de una casa un hogar. Ella os mostrará cómo se adquiere el pensamiento abstracto, cómo tiemblan los cimientos con un terremoto o  cómo se resuelven los problemas de trenes que tantos quebraderos nos dieron en el colegio. Además colabora en el libro también como ilustradora, y así nos da su peculiar visión, de un relato de Mauricio Ciruelos.

Pedro Rojano

Pedro Rojano

Mochilero con savoir faire. 
Cuentable de existencias e inexistencias.

Con sus relatos entraréis en la parte onírica de la casa, os quedareis sin aire, os dejareis chupar la sangre por una condesa políglota. Pedro nos muestra la convivencia en la casa. La mirada desde las ventanas. La cómoda postura fetal. La magia. 




Miguel Núñez
Miguel Núñez Ballesteros

Sutil observador de interiores. 
Encallado en la perplejidad.

Los relatos de Miguel son los cimientos de la casa que habitamos Cuando vivíamos aquí. La arquitectura de sus relatos no se desmorona ni aun entrando todo el mar dentro de la casa. Los perros duermen. Los vecinos se espían. Sitúa a los personajes en un punto de no retorno.


Andrea Vinci
Andrea Vinci

Emigrante al cuadrado. 
Habita en un piso con dos recámaras y cuatro placeras.
Retratista de voces y cuentautora protesta. 

Los relatos de Andrea hacen de esta casa un lugar exótico, una visita a otros mundos, un idioma universal. Un enano que ha vivido a varias familias y un sólo jardín. Penas de nieve y techos blancos. Qué ocurre cuando lo que te pica es la mano izquierda.

Loli Pérez

Loli Pérez


Escrilectora a jornada incompleta.
Madre a tiempo inconcluso.

Los relatos de Loli aportan la parte entrañable de la casa. El calor de la chimenea en invierno. El aire acondicionado en verano. Las casas tapiadas. Encierros informáticos en despachos clandestinos. Alcobas con vistas. Nicknames. El paso del tiempo cuando no te atreves a contarlo.




2. NUEVE ILUSTRADORES

En álbum de familia, nuestro anterior libro, nuestros relatos fueron escritos a partir de imágenes, en este segundo libro, las imágenes han surgido a partir de los relatos. Los ilustradores de cada uno de ellos, nos dan su peculiar visión de los mismos. 

Los ilustradores son:

Remi Alcántara (2 relatos)
Carmen Bautista Pérez (2 relatos)
María Jesús Campos (2 relatos)
Gema del Pino (2 relatos)
María Jesús Glez (2 relatos)
Carmen Martín (2 relatos)
Inmaculada Reina (1 relato)
Marcos Reina Segovia (1 relato)
Sonia Reina Segovia (Óleo Portada)


3. UNA CASA

A modo de prólogo, aunque sin serlo al uso, elegimos una frase de la escritora canadiense Alice Munro para comenzar nuestro libro, pues resume fielmente la idea que tenemos del mismo: 

Una historia no es un camino a seguir, es más bien una casa. Uno entra y permanece ahí por un rato, deambulando de un lado a otro, acomodándose donde más le guste, descubriendo cómo se relacionan los pasillos y las habitaciones entre sí, cómo se modifica el mundo exterior al mirarlo a través de esas ventanas. 

Alice Munro


Si queréis conocer más de esta casa y sus habitantes, os esperamos el viernes día 30 de septiembre a las 20h en el Ateneo de Málaga, (entre C/ Compañía y la Plaza de la Constitución).

CUANDO VIVÍAMOS AQUÍ...

I.M.G. 
(Miembro de puntoyseguido)

domingo, 5 de junio de 2011

Feria del libro de Málaga 2011



El viernes 3 de junio dio comienzo la feria del libro de Málaga 2011.


Sábado 4 de junio de 2011. 12:30 de la mañana:


Me bajo del circular 1 a la altura de los Jardínes de Puerta Oscura y saludo a la Alcazaba con un guiño. Comienzo a recorrer la Feria del libro por el final. No hay demasiada gente, el sol sí ha venido, rotundo, pegadizo, acosador.


Avanzo desde la última caseta hacia la primira, y en el progreso, a lo lejos distingo a Guillermo Busutil. Una mujer con la sonrisa dibujada en la cara mientras él le explica cuál es el hilo conductor de los relatos que componen su último libro, lo oye atenta, casi sin parpadear, balbucea algunas palabras ininteligibles y Busutil sonríe y sigue hablando. Yo consulto un libro de sobre un bolígrafo de gel verde. He oído hablar de él, pero aún no sé de qué trata, ni quién es el autor. Paso por delante de Busutil y la señora y prosigo mi camino. Un par de escritoras de literatura infantil esperan que alguien se acerque a hojear o comprar sus libros. Detiene mi paso acelerado una chica con un separador de libros en la mano. Soy coleccionista, no puedo renunciar al regalo. Se lo agradezco y la chica me pregunta:

- ¿Lee usted poco, normal, mucho, más que mucho o diría que más aún?

No tengo que pensar la respuesta, pero parece que lo hago, incluso parece que la medito, aunque esté clara.

-Mucho. Más aún -digo.

En la mirada de la chica veo la imagen de dos manos frotándose. En ese instante me habla del Círculo de Lectores. Reniego la propuesta, siempre lo he hecho. Soy amante de las librerías. No tengo nada en contra de la venta de libros por catálogos, pero no es lo mío. A mí me gusta hojear los libros, también ojearlos, y leer el principio, alguna parte de la mitad, un poquito del prólogo, la contraportada, ver el tipo de letra, el interlineado, la cara que ha puesto el escritor en el posado y que ahora es su imagen en la solapa, y todas esas mijitas y milindreces en las que me gusta detenerme antes de comprarme un libro. Yo lo llamo disfrutar. Otros lo llaman pérdida de tiempo. Esta chica obviamente era de las que piensan esto último. Yo de las que piensan que si me conociera un poquito no harían falta palabras. Soy feliz en las librerías y en las bibliotecas. El olor de los libros es mi Chanel número 5.


Prosigo mi caminar hasta la caseta número 2, la del Ayuntamiento de Málaga. Ahí están regalando ejemplates del XI Certamen de Declaraciones de Amor del Ayuntamiento de Málaga. La entrega del premios es al día siguiente, pero ya están dando ejemplares. Mi compañero y amigo de puntoyseguido, Miguel Núñez ha resultado ganador y yo, una de las finalistas. Cojo un par de libros y me enorgullezco de ver nuestros nombres ahí, casi juntos. Sonrío y empiezo el recorrido de nuevo, ahora desde el principio, con dos libros bajo el brazo, y mi nombre y el de Miguel, y nuestros relatos, están en ellos. Me entran ganas de gritarlo. El libro ha quedado fantástico, aunque no me hayan respetado los espacios en blanco que separaban los flashbacks, en mi relato 11y25.


Me paro en casa caseta y espero que los libros me llamen, recorro los cantos y me doy cuenta de que no busco títulos, sino autores, ellos son ahora mi sello de garantía. Y al fin comienzan a llegar las compras, y hablando conmigo misma me pongo un tope y me digo que he de cumplirlo. No puedo montar una feria del libro en mi casa. No puedo llevármelos todos.


Vuelvo a pasar por la caseta del Círculo de Lectores, tras dejar atrás la de la Universidad de verano. He cogido propaganda, aunque sé de antemano que no podré asistir a ninguno por mis horarios, pero la ilusión siempre está. Me para otro chico del Círculo que intenta convencerme de nuevo. Su última táctica es decirme que los libros son más baratos. Insisto en que me gusta ir a las librerías. Y me dice descaradamente: Se ve que no te ha afectado la crisis. Enhorabuena, hija.

Le digo gracias y prosigo mi camino con el eco de sus palabras a mi espalda y pienso que qué sabrá ese fresco.


Llego a la caseta de Busutil con dos bolsas cargadas ya de libros y separadores. Mientras me firma el libro charlamos. Me habla del hilo conductor de sus relatos y le pregunto si siempre lo hace así y me confiesa que no, que a veces es una antología de relatos que se le han quedado sueltos, otras sí que lo tiene, como el caso del último, del que me está firmando. Le pregunto si es de los que corrijen mucho, de los que reescriben, y me confiesa que sí, que absolutamente, que escribe del tirón y luego quita, corta y recorta hasta encontrar el relato oculto y que verá finalmente la luz. Le digo que hace como Miguel Ángel, que vio a su David dentro de una gran roca. Y él se ríe y me dice que así es, que el otro lo comentaba con alguien, con esas mismas palabras. El viernes 10 estará en Paréntesis, dando una charla. No sé si podré ir, o si me dará tiempo leerme el libro para entonces. Le digo que lo intentaré y él termina su dedicatoria. Larga. Como me gustan. Personalizada. Como yo hago. Nos despedimos. Adiós, Isabel, me dice. Yo levanto la mano y sonrío. Pago el libro y me llevo otros dos.


Dos de la tarde. Cojo el circular de camino a casa. Llevo 3 bolsas con libros. Son muy diferentes entre sí, todos son especiales por algún motivo. Los hojeo durante el camino. Estoy deseando leerlos. Todos:


1. Peter Pan (J.M. Barrie).


El niño que no quería crecer. Cuento de hadas, aventuras, crónica de piratas, leenda popular, sueños infantiles nunca del todo olvidados. Parece que voy a encontrarme dentro de él. Peter, te vienes a casa, le digo.

El principio es fantástico:. Todos los niños crecen, excepto uno. No tardan en saber que van a crecer y Wendy lo supo de la siguiente manera... GUAU!!! Fantástico!!!


2. Esta historia (A. Baricco)


La gente vive años y años pero en realidad únicamente durante un tiempo vive de verdad y es cuando consigue hacer aquello para lo que nació. El hombre que no conoce o no cumple su destino es que lo está esperando o recordando.

Tibia era la noche de mayo en París... Así comienza. Baricco es un sello de garantía. No defrauda. Si no hubiera sido por Ana Torroja y después por Pedro Rojano, Baricco aún sería un desconocido para mí, a ambos: GRACIAS.


3. Tanta gente sola (Juan Bonilla)


Me gusta la sonrisa tímida de Bonilla, y también cuando sonríe con la mirada, cuando saca un montón de folios y los lee mientras otros lo dicen todo de carrerilla sin necesitar apoyarse en su oratoria escrita. Me gusta oírlo recitar, hablar de sus amigos, prologar a Garriga Vela, saludarlo en mitad de Gran Vía y contarle cómo ha sido el desayuno en el hotel de las Letras unas horas antes. Y me gusta cómo escribe, sobre todo me gusta como escribe. Si no fuera por Loli, no habría descubierto, ni conocido a Bonilla, a Loli pues, gracias.


Los protagonistas de esta historia van construyendo el tejio de una soledad que no puede compartirse.

Un gran día para tus biógrafos. Ese es el título que da comienzo al primer capítulo del libro.


4. Los años (Virginia Woolf)


Soy una gran admiradora de Woolf. Es una de mis imprescindibles. Una de las grandes. Las horas, según la definieron en el The Times Literary Supplement, es una fantasía brillante sobre los problemas de todos los tiempos: la edad y la juventud, los cambios y las permanencias, las verdades y las ilusiones.

Empieza así: 1880. Era una primavera vacilante. El tiempo, siempre cambiante, mandaba nubes azules y purpúreas que se deslizaban sobre la tierra.

Y después habla de Londres. Siempre Londres. Mi Londres querido. Algún día contaré mis andanzas por Bloomsbury, tras los pasos de Virginia Woolf.


5. Vidas prometidas (Guillermo Busutil)


Un libro de cuentos. Los cuentos de Busutil, nos descubren, sorprenden, enredan y convencen.

en la vida de cada uno hay un par de zapatos, el anuncio de un sueño, una receta de cocina, un día de lluvia, una mujer que nunca se olvida, la odisea de una lucha y un trabajo que nos marca. Cada una de estas cosas es la historia de una promesa que se cumple, que se escapa o que te obsesiona. Trece historias en las que vivir el pasado, el presente y el futuro, para huir de esta realidad defectuosa.


6. El pulmón de Málaga (Sierra de Mijas)


No es un libro que compré. Es un libro que regalan cuando gastas una cierta cantidad de dinero en libros. No tengo opinión de él, aún, no conozco al autor y no se trata de un libro literario sino algo así como un ensayo. Hablaré de él cuando tenga más referencias o lo haya leído, mientras tanto me limito a nombrarlo.


7. XI certamen de Declaraciones de amor 2011 "Dime que quieres"


Como comenté, cogí un par de ejemplares de este libro en que salimos mi compañero Miguel Núñez, ganador del primer premio, y yo, que he sido finalista. De este libro hablaré en mi próxima entrada: La entrega de premios del domingo 5 de junio, tal día como hoy, hace escasas horas. En él, haré un recorrido por el certamen, y por los relatos y premiados que aparecen en este libro.


Feliz Feria del libro a los que también la estais disfrutando en vuestras ciudades. Y si pasais por Málaga no olvideis pasar por la casera número 2 y llevaros un ejemplar del librito de Declaraciones de amor 2011.



I.M.G.

jueves, 2 de junio de 2011

Cruz de Navajas - Versión extendida (IV)

Diego invitó a comer a María al día siguiente. Por la mañana fue a verla al trabajo y allí se lo propuso y ella dijo que sí. Le dijo que tendría que ser algo rápido, que no contaba con mucho tiempo al mediodía, pero que la escapada merecía la pena si era por estar con ella. María le contestó que no se perdería esa comida rápida por nada del mundo, y después de decirlo se sonrojó, y se tapó con las manos, la sonrisa de enamorada que la delataba.


- ¿Y cuándo irás a por el regalo de Mario? -le preguntó Carmen cuando María le contó que comería con Diego.

- ¡El regalo de Mario! ¡Me olvidé por completo!


Diego pasó a recogerla en moto a las dos en punto. María lo observó de lejos. Diego miraba hacia cualquier parte, distraído, mientras la esperaba. A María le gustaba su mirada inquietante y misteriosa, incapaz de detenerse en un punto fijo. Se pellizcó las mejillas para darle color y se arregló el flequillo. Se acercó contoneándose, aunque le pareció ridículo andar así, le pareció que a él le gustaba. La recibió con una silbido y luego aplaudió y dijo que estaba realmente preciosa.


- No digas tonterías, llevo el mismo uniforme de esta mañana, el de todos los días.

- Dentro no puedo silbar -dijo.

- Tengo que ir a recoger un paquete a correos. Es importante.

- Sube.


María se puso el casco que Diego le ofreció, se subió a la moto y se apretó contra él. Sintió cada músculo de su cuerpo pegado al suyo.


- No corras mucho, por favor.

- Agárrate.


María se agarró a su cintura cuando Diego arrancó la moto. Apoyó la cabeza en su espalda, olió su perfume en el cuello de la camisa, y luego se retiró. Llevaba demasiado tiempo sin hacer el amor. Ni siquiera el pasado fin de semana. No quería parecer desesperada, después de todo tenía marido. ¿Tenía marido? Diego dio un frenazo y ella volvió a pegarse contra él y ya no se separó hasta que llegaron a correos.


Firmó la recogida y le entregaron el paquete procedente de Toledo. La caja era de un tamaño mayor al que esperaba. ¿Se habrían equivocado con el pedido?


- Tengo que abrirlo -dijo.

- Espera, te vas a dejar las uñas, toma esto -dijo Diego sacando una navaja de uno de los bolsillos de su chamarreta.

- Conozco este modelo. Mario tiene una igual. ¿Te gustan las navajas?

- Me gusta ir armado, por si las moscas. Nunca se sabe con quién te puedes encontrar.


Diego ayudó a María a desembalar el paquete. Se habían sentado en la mesa de un restaurante de comida rápida. El camarero les sirvió un par de cervezas. Diego le dio un trago a la suya.


- ¿Qué es? -preguntó cuando María sacó la estuche que había dentro del embalaje.

- Una navaja.

- ¿En serio? ¿Me la dejas ver? ¿Qué modelo es?

- Han olvidado grabar el nombre. Pedí que lo grabaran y lo han olvidado. De todas formas -dijo dándole la navaja a Diego- no me dieron seguridad, pero a Mario le gusta que lleven su nombre grabado. Es muy suyo con las cosas de su propiedad.

- ¿Te hizo grabar a ti?


María lo miró desconcertada.


- No entiendo -balbuceó.

- Has dicho que es muy suyo con las cosas de su propiedad. ¿Llevas grabado su nombre en alguna parte de tu cuerpo?

- No -contestó arrebatándole la navaja y depositándola en el estuche.

- Así que no eres tan suya como él cree. Eso me gusta. Me favorece.


María se sonrojó y Diego le cogió una mano y se la besó por el reverso. A ella le encantó el gesto. No retiró la mano. Quiso darle la otra también, pero se contuvo. Diego la miró a los ojos y se mordió el labio. Ella mantuvo su mirada.


Volvieron a quedar. Fue inevitable. Diego se llevó el paquete con la navaja de Mario y prometió devolvérsela por la noche. Así se aseguraba la cita. Ella protestó debilmente, pero dejó que se la llevara. Recuperó la navaja a cambio de un beso, en el portal. Hacía años que no besaba a nadie que no fuese Mario. Le gustó. Le gustó mucho. Se dejó besar de nuevo.


Los besos no hacen daño a nadie.


Continuará...



I.M.G.


Cuarta entrega del relato escrito por Isabel Merino González, basado en la canción Cruz de Navajas de Mecano escrita por José María Cano. Publicada en el álbum Entre el cielo y el suelo. 1986.

martes, 24 de mayo de 2011

CHAWTON ST. CUMPLE UN AÑO.



Hoy hace un año que comenzó mi aventura bloggera, y quería celebrarlo con vosotros y compartir mi alegría con quienes han paseado y pasean conmigo por estos lares virtuales: TODOS VOSOTROS.


Chawton St. nació un 25 de mayo de 2010. De horóscopo Géminis, como la que suscribe, por lo tanto, comunicador del zodiaco, rey de las dudas, y algo extremista en sus sentimientos. No suscribo lo de las dos caras, que es la broma fácil que nos hacen a todos los que nacimos bajo este signo, porque eso no nos identifica. No somos Jekyl ¬ Hyde como se suele pensar, sólo variables y muy charlatanes, y emocionales, eso sí. Ahora que conoceis un poquito más su personalidad, entendereis los pasos que ha ido dando en su primer año de andadura. Pasos firmes a veces, contradictorios otras, borrachines o alegres, templados, fríos, sarcásticos, temblorosos, anacrónicos, vanguardistas, coyunturales, cinéfilos, literarios, infantiles.... vamos, lo que viene siendo el Chawton St que conoceis.


En un cumpleaños no debe faltar la tarta. Como todos los que vais siguiendo el relato de Cruz de Navajas os quedásteis con ganas de probar las magdalenas que María le hizo a Mario y que Mario no llegó a probar, le pedí la receta a la que se moja las ganas en el café y he aquí que os regalo una a cada uno, con una vela encendida, con la condición de que la sopleis, pidais un deseo al blog, (sobre qué quereis que se hable en Chawton St. en su segundo año, por ejemplo), y me conteis si se cumplió. (Nota: Será más fácil si me decís de qué se trata, así se cumplirá antes, pero lo dejo a vuestra elección). Yo ya pedí mi deseo y sospecho que se cumplirá, como todo lo que se pide con ilusión. Disfrutad de la tarta:




El 25 de mayo de 2010, cuando entré en blogger dispuesta a crear un blog, sabía a ciencia cierta varias cosas:


1. Que su nombre sería Chawton St en honor a Jane Austen, una de mis escritoras favoritas. (Jane vivió varios años en Chawton Cottage, donde escribió y corrigió varias de sus obras).

2. Que no sería breve en mis entradas, porque no sé ser breve. Os he contado ya que soy géminis y por lo tanto llevo la pesada carga de ser comunicadora del zodiaco, ¿no? pues eso, que lo breve y yo somos incompatibles.

3. Que escribiría sobre el tema que me apeteciera en cada momento, (sin borradores, casi sin pensar, del tirón, sobre la entrada misma), y que pudieran ser del interés de personas conocidas y desconocidas con aficiones comunes, o intereses afines, con los que poder comentar.

4. No escribiría relatos porque prefiero publicarlos en papel y que formen parte de un libro. (Cruz de Navajas y Una inglesa en Tara no cuentan porque están basados, uno en una canción de Mecano y otro en hechos reales).

5. Que contestaría todos los comentarios en el menor tiempo posible.

Durante estos 12 meses me he dejado sorprender gratamente por varias cosas, y gracias a ellas, cumplimos feliz este primer año, con más ilusión si cabe, con más ganas de seguir y no defraudar expectativas, si es que las hay.



Hechos que aún me sorprenden:


1. Chawton St. ha recibido un total de 9.452 visitas.

2. Se han visitado un total de 10.897 entradas.

3. Se han hecho seguidores 44 personas.

4. Se han recibido visitas de 29 países distintos. Algo fascinante.

5. Me he divertido y me divierto escribiendo y respondiendo. (Este punto no debería sorprenderme, pero quería mencionarlo).

6. He aprendido y sigo aprendiendo sobre cómo manejar un blog, con más errores que aciertos pero con ganas y paso firme. (Ay, MariCari, tú entiendes mejor que nadie este punto).

7. Conocer tantos blogs hermanos y a las personas que los gestionan, los llevan, los escriben, los disfrutan y nos hacen disfrutar a quienes los seguimos. No siempre tengo tiempo de dejar comentarios, pero suelo pasear por ellos.

8. Mi inocencia bloggera aún me mantiene perpleja.

9. Recibir cariño, regalos, menciones, y comentarios de mis amig@s y compañer@s blogger@s, que he disfrutado con la mayor de las ilusiones y el mayor de los agradecimientos, y que espero poder compensar.

10. Que sigais leyendo este post tan largo. (Risas).


A vosotros, que seguís aquí, quiero dedicaros todas y cada una de las entradas habidas y por haber en Chawton St. A los que pasais por aquí, a los que os dejais ver y a los que no, a los que entran, a los que reculan y se marchan sin leer, a los que comentan, a los que se ríen, a los que me sacais la lengua, a los que me enseñais, a los que me dais mimitos, a los que me haceis la vida fácil y alegre, a los que no volvéis, a los que sí lo hacéis, y con asiduidad, a los que dejais el rastro y las huellas para que os siga... y en fin, a todos y cada uno de vosotros que me habeis acompañado en esta loca aventura y en mis paseos por esta calle, cada vez más poblada, (gracias, gracias, gracias), durante todo este primer año.


Besos a tod@s desde Chawton St.

Se os quiere.


Isa Merino.

(Málaga)

ESPAÑA.


I.M.G.



Posdata: Quiero enviar un saludo enorme a:


ARGENTINA (Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires, San Juan, Beccar, Bahía Blanca, Posadas), BOLIVIA (La Paz), CANADÁ (Saint Albert), CHILE (Calama, Coquimbo, Los Ángeles), COLOMBIA (Barranquilla, Cúcuta), COSTA RICA (San José), CZECH REPUBLIK (Hrádek Nad Nisov), DINAMARCA, ECUADOR (Quito), EL SALVADOR, ESLOVENIA, ESPAÑA (Málaga, Sevilla, Córdoba, Cáceres, Madrid, Móstoles, La Coruña, Barcelona, Sitges, La Laguna, Lugo, León, Bilbao, Burgos, Lloret de Mar, Castellón), GERMANY (Bremen, Berlín), GUATEMALA, HONDURAS (Santa Rosa de Copán), INDIA, ITALIA (Calentini, Roma), JAPÓN, MEXICO (Tijuana, Hermosillo, Tepic, Guadalupe, Tamazuela de Gordiano, Querétano, Villahermosa, Mexico DF), PAISES BAJOS, PARAGUAY, PERÚ (Chiclayo, Lima), REPÚBLICA DOMINICANA (Santo Domingo), SERBIA, TURQUÍA (Ankara), UCRANIA (Lvov), UNITED KINGDON (London), USA (Mountain Views, New York, Chicago, Los Ángeles, San Francisco,Stone Mountain), VENEZUELA (Caracas, Los Teques) y a todos l@s vecin@s de Chawton St sean de donde sean, siempre bienvenid@s.





jueves, 19 de mayo de 2011

Cruz de Navajas - Versión extendida (III)

María organizó la caja y revisó la mercancía nueva antes de colocarla. A las 10 en punto comenzaron a llegar los primeros clientes del día. Aún no eran las 11 y media cuando lo vio aparecer. Se hizo la distraida. Él, como cada día, merodeaba por la sección de vaqueros y la observaba de lejos. Nunca compraba nada. Le había contado a Carmen que tenía rasgos duros y ojos descarados. Le recordaba a un actor de cine, pero no sabía precisar el nombre.






- Se le parece Carmen, pero este es más macarra, más salvaje.



- ¿Y el cuerpo?



- Lo tiene todo en su sitio, créeme.






Lo miraba cuando él dejaba de observarla, pero alguna vez se había encontrado con su mirada y se habían sonreído. Le gustaban sus dientes blancos y bien alineados. Mario los tenía manchados por el tabaco, si lo hubiera dejado cuando ella se lo rogó, ahora los tendría así, inmaculados. Había llegado tan cansado por la mañana que no había querido probar las magdalenas, con lo que le gustaban. Le haría más para su cumpleaños. le haría una magadalena enorme, como si fuera un pastel, y dentro escondería la navaja aquella de nombre tan complicado. Sería una gran sorpresa, sin duda, y harían el amor como hacía tiempo que no lo hacían y ella no se acordaría del moreno que la cortejaba desde la sección de vaqueros cada día. Y se quedaría embarazada, sí, suspiró, y mandaría al chatarrero todos aquellos cuchillos. Todos excepto la última navaja, esa se la quedarían, sería un símbolo para ellos. Habría un antes y un después de ella.






- Perdona, ¿puedes ayudarme?






Tan ensimismada estaba en sus pensamientos que no lo vio acercarse.






- Sí, claro, un momento -contestó notando un sofoco en la cara.






Se tocó las mejillas. Calientes. Descolgó el teléfono, marcó una numeración corta y dijo "sube" mientras pensaba que él la había tuteado. Antes de empezar, ya habían cruzado la primera línea.






- Dígame, caballero.









Carmen no encontró problema en que fuesen a tomar algo después del trabajo. Según le había contado María, había sido muy cortés, y había surgido de la manera más tonta.






- Total, Mario no tiene por qué enterarse. Cuando llegues a casa no estará. Y cuando te levantes tampoco. No es malo tomar una copa con alguien al salir del trabajo.



- Es malo cuando la persona te atrae.



- ¿Mucho? ¿Te atrae mucho? Si es que está como un queso, María. Es pecado decir que no.



- No sé, Carmen. Mario...



- Mario, nada, María. Y si le pica que luche un poquito, que luche, mujer. Tanta espadita, tanto cuchillito, y tanto trabajar en la barra de un bar rodeado de lobas. Sí, María, no me mires así, ¡lobas! Las que no se recogen hasta que cazan. Y cualquier día, escúchame, te cuenta que se ha liado con una de esas y si te vi no me acuerdo. María, que los hombres son así. Así que aprovecha y procúrate un plan B, por si las moscas.



- Mario no es de ese tipo de hombres, y lo sabes.



- No, yo no sé nada. Tú tómate tu copa con el Sr. plan B y disfruta. No tienes que acostarte con él, es sólo un coqueteo, ¿a quién le desagrada eso? Sólo tienes 29 años, María. ¡Disfruta un poco de la vida!









María miró la hora en el reloj que le había regalado Mario por su aniversario mientras esperaba el ascensor. Sabía que no iba a pillar a Mario en casa. No iban a poder verse hasta la mañana siguiente. Movía el pie incontroladamente mientras esperaba. ¡Vamos, vamos, vamos! La sonrisa de Diego, el Sr. plan B se llamaba Diego, qué nombre tan masculino, se le apareció en el espejo del ascensor, nada más entrar. Había resultado ser encantador. Cuando le dijo que le recordaba a aquel actor tan famoso él se rió mostrando todos sus dientes blancos. Pulsó el botón del segundo piso y cuando metió la llave en la cerradura y vio que tenía las tres vueltas echadas supo que Mario no estaba ya en casa. Aún así entró llamándolo. No hubo respuesta. Tras soltar el bolso en el perchero de la entrada atravesó el pasillo y el salón y se dirigió al dormitorio. La cama estaba deshecha. Vacía.






- Usamos el colchón por turnos -se quejó en su siguiente cita con Diego. Se había arreglado más de la cuenta y se sentía algo incómoda, pero él le dijo que estaba preciosa. La miraba con deseo. Mario ya no la miraba así nunca, por más que lo hubiese intentado.



Continuará...





I.M.G.






NOTA: Tercera parte del relato escrito por Isabel Merino basado en la canción Cruz de Navajas de Mecano. Escrita por José María Cano. (Lp: Entre el cielo y el suelo. 1986).

martes, 10 de mayo de 2011

Cruz de Navajas - Versión extendida (I)

María apuntaba en el apartado para notas de su recetario, el modelo y la serie que el vendedor toledano le comentaba al otro lado del teléfono:


- S de Salamanca, P de Pamplona, Y de Yugoslavia, Dinamarca, España, Roma, Córdoba y O de...

- ¿Orense? -sugirió María.

- Sí, O de Orense.

- De acuerdo, ya lo tengo, le repito: Salamanca, Pamplona, Yugoslavia, Dinamarca, España, Roma, Córdoba, Orense.

- Exacto -respondió satisfecho el vendedor- ahora apunte el código: Córdoba de nuevo, 1, 0, 9 Santander, Lérida, Palencia.

- ¿Palencia o Pamplona?

- Es lo mismo.

- Antes para la P usó Pamplona.

- Pues Pamplona, Palencia, como quiera. ¿Lo tiene ya?

- Sí -dijo María leyendo la anotación completa- Modelo S, SPYDERCO C109SLP, ¿correcto?

- Correcto, ¿para cuándo lo necesita?

- ¿Podría tenerlo el lunes? El martes es el cumpleaños de mi marido. Es su regalo.

- Pasado mañana puede tenerlo en casa.

- ¿Sería posible grabarle un nombre?

- Es un modelo complicado para ser grabado, el acabado no resulta tan visible como en otros modelos. Dígame el nombre de su marido, pero no le prometo nada.

- Mario.


Tras colgar el teléfono, María arrancó la nota del recetario y se dirigió a la habitación de armas de Mario. A él le gustaba llamarla así. Ella la llamaba la "habitación del bebé". Cuando amueblaron el piso acordaron que el día que fueran padres, él se desharía de toda aquella chatarrería y aquella sería la habitación del bebé. El bebé no había llegado y la absurda colección de espadas, dagas, cuchillos y navajas, seguía aumentando. Encendió la luz y observó las vitrinas y las estanterías. Se tocó la tripa y se dio de plazo un año más.


Cada vez que se acercaba su cumpleaños, Mario hacía una excursión a Toledo y volvía encaprichado de un nuevo ejemplar que ampliara su colección. Esta vez, le dijo a María, se trataba de una navaja espectacular y distinta a todas las que poseía. El precio era asequible. Le dejó apuntado el modelo en su cuaderno de armas.


María abrió el cajón del escritorio y encontró allí el cuaderno de tapas duras, con el escudo de armas de los Postigo.: una torre de piedra y en el postigo de su puerta un hombre armado con una alabarda.


El cuaderno estaba dividido en tres partes. En la primera estaban detalladas todas las armas que poseía, modelo, longitud, material y peso. En la segunda parte se enumeraban los distintos modelos que quería obtener a "toda costa". Lo de " a toda costa " estaba remarcado varias veces, con bolígrafo rojo. La tercera enumeraba las tiendas donde encontrar cada modelo, su dirección, su página web, su teléfono y persona de contacto. La mayoría de aquellas direcciones se ubicaban en Toledo. María abrió el cuaderno por la segunda parte y comprobó el nombre del modelo que había elegido: Modelo S, SPYDERCO C109SLP



- Perfecto -dijo en voz alta.



Estaba sola en casa, como siempre a esas horas. Como casi todo el día, pensó de camino a la cocina, mientras arrugaba la nota en la mano. La mareaba, hecha una bola de papel, entre los dedos. Se deshizo de ella lanzándola a la papelera. Erró el tiro. Se agachó, y volvió a intentarlo. Acertó. Sonrió y abrió el recetario por el apartado de repostería. Le apetecía cocinar algo dulce. Miró la hora en el reloj de pared que ella misma había hecho a punto de cruz. Mario compró el mecanismo en una relojería y después de insertarlo en el paño, lo llevaron a enmarcar. El reloj atrasaba cinco minutos. Eran las casi las siete. Mario estaba al llegar. Se puso el delantal , cogió un paquete de harina de la despensa y lo vertió en un bol. Cuando encendió el horno para precalentarlo oyó el ruido de las llaves en la puerta. Seguidamente sonó el timbre. Se había dejado las llaves puestas por dentro y Mario no podía entrar. Se limpió las manos de harina en el pantalón y corrió por el pasillo hasta alcanzar la puerta.

- ¡Olvidé quitar las llaves, espera un momento! -gritó.


Giró las llaves un par de vueltas en el sentido de las agujas del reloj y abrió. Mario la apartó al entrar y colgó sus llaves en el llavero de pared.


- Siempre lo mismo María, no sé por qué insistes en que me lleve las llaves, si nunca puedo entrar a esta casa con ellas.


Atravesó el pasillo sin mirar atrás.


María cerró la puerta, introdujo la llave y volvió a cerrar por dentro y a dejarlas puestas. Era más seguro así. Lo siguió hasta el salón.

- No me has dado un beso -le recriminó María abrazándolo por detrás.
- Sabes que vengo con prisas María -dijo volviéndose hacia ella y besándola en la mejilla.
- Siempre las prisas.
- Voy a darme una ducha y salgo pitando. Hoy no me quedo a cenar.
- Vale -contestó ella- hoy no tengo ganas de discutir.


María se fue a la cocina mientras Mario se duchaba, abrió el frigorífico y sacó unos huevos. Devolvió un par a la nevera. Con estos son suficientes, se dijo. Los vertió en un plato hondo y los batió con un tenedor. Mario le gritaba algo desde el baño.

- ¡No te oigo, Mario! -repondió mientras añadía poco a poco el azúcar sobre los huevos batidos.

Siguió batiendo mientras incorporaba ingredientes: aceite, ralladura de limón, harina y un poco de levadura. Hasta formar una mezcla homogénea.

Mario se asomó desnudo a la cocina, secándose el pelo con una toalla.

- Te decía que mañana podemos desayunar juntos, antes de que te vayas.

Ella asintió sin mirarlo. Sacó unos moldes de la despensa y los puso sobre la encimera.

- ¿Qué cocinas? Ya te he dicho que no ceno esta noche en casa.
- Son magdalenas, para el desayuno -contestó recalcando la palabra desayuno.
- Voy a vestirme, se me hace tarde.


María vertió la mezcla hasta llenar casi la mitad de cada molde, los espolvoreó con azúcar y los introdujo en el horno a 180º.

- Veinte minutos -dijo pesadamente.


Mario se despidió con un guiño y un beso lanzado al aire. María se preguntó sobre qué objeto de la casa habría caído. Le habría gustado rescatarlo. Hacía tiempo que los besos de Mario nunca caían en sus mejillas o en sus labios. Había olvidado a qué sabían. Con suerte, por la mañana, si se dejaban saborear, sabrían a magdalenas.












Continuará...



I.M.G.




Nota: Relato escrito por Isabel Merino, basado en la canción Cruz de Navajas de Mecano, compuesta por José María Cano para el álbum Entre el cielo y el suelo. 1986.