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| álbum de familia |
| Cuando vivíamos aquí |
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| Instituto Cervantes en Varsovia |
Un pasito más para puntoyseguido.
En nombre de los 7 miembros del grupo: GRACIAS.
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| Cartel de presentación de Cuando vivíamos aquí Por: puntoyseguido |
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| Cartel Presentación: álbum de familia (2009) Por: puntoyseguido |

Y 7 somos puntoyseguido:-Mauricio Ciruelos- Andrea Vinci- Inmaculada Reina- Miguel Núñez- Pedro Rojano- Isabel Merino- Loli Pérez.
De izq. a derecha: Pedro, Isa Andrea, Inma, Miguel, Loli y Mauri.
Página Web: En construcción.
Publicaciones:
Con esta última entrada dedicada al Festival Eñe, quiero rendir también un pequeño homenaje a todos los que estuvimos allí durante aquel fantástico fin de semana literario.
lguna que me interesaba especialmente. Una de las sacrificadas fue la de Poesía a la interperie, de Luis Eduardo Aute, en la que intervenían Charo López, Vicente Verdú, Fernando Beltrán y José Luis Temes, con la bienvenida de Ofelia Grande de Andrés. El artista leyó algunos de los poemas de su nuevo libro: No hay quinto animalo.3.El amor por las palabras, por Antonio Rómar
4.Iniciación a la novela, por Jorge Eduardo Benavides
5. Leer para escribir, por Gloria Fernández Rozas
6. La lectura vinculada, por Antonio Rodríguez Menéndez
7. La nueva ficción televisiva, por Jordi Costa
8. Poe+, curso exprés de creación poética, por Luis Luna
Sin duda, el año próximo volveré y a ser posible, con mi grupo puntoyseguido al completo. Ha resultado una experiencia inolvidable. Por eso he hecho tanto hincapié en comentarla. Sin duda la mitad de los recuerdos y vivencias siguen conmigo y espero que algunos, los que aquí os dejo, se queden con vosotros también. Aquí podeis visitarnos cuando gusteis.
laban de no sé qué. Lo siento, chicas, no os atendía en esos momentos. Alguna amiga mía diría que estaba cantando, pero la verdad es que estaba ordenando recuerdos, recreando escenas, observando a Almudena Grandes responder a la entrevistadora, frente a un foco de luz que disparaba justo a su cara. Detrás, la librería estaba siendo desmontada. Los libros volvían a las cajas de las que había salido para ser expuestos, y en el mejor de los casos ser vendidos. Recordé Una vez Argentina, de Neuman. Llevaba más de un mes buscándolo y en Madrid tampoco lo encontré, en la librería de Eñe tampoco. Retuve este dato en mi memoria para comentárselo a Andrés en cuanto pudiera. El murmullo de su voz se me colaba en los oídos y de vez en cuando volvía la vista hacia él y su acompañante. La chica se despidió y Andrés me sonrió antes de sentarse con sus amigos. Lo observé otro par de veces más. Nunca se sabe cuándo será el próximo encuentro.
Andrés no venía a hablar de sus libros, ni a dar una charla sobre literatura o sobre cómo viajar sin ver. Nos introdujo al personaje de Edgar Franz Milton sin demasiada presentación explícita, pues de todos es de sobra conocido este autor sarcástico, irónico, et etc, que tiene por costumbre, mala o buena, siendo él, suicidarse continuamente.
Andrés encendía su Apple blanco, daba algún sorbo de agua y sonreía al público mientras Camino nos daba algún apunte sobre los méritos, sobradamente conocidos, de Neuman. Mientras la oía, y casi podía repetir cada frase que ella decía, me acordaba de algún fragmento del manuscrito encontrado de Edgar Franz Milton redactado horas antes de lanzarse a las vías de un tren de alta velocidad en Boston:
...cosas que prometo no hacer nunca en mi próxima vida de escritor, (eran 40, pero citaré sólo alguna de ellas):
5. Buscarme culpablemente en las estanterías cada vez que entro en una librería. Es muchísimo mejor hacerlo sin culpa.
6. Rematar siempre mis relatos con Entonces comprendió....
10. Llamar aduladores a los admiradores ajenos, y compañeros de estética a mis aduladores.
14. Sostener que los críticos que no me elogian en realidad no han leido mis libros o lo han hecho demasiado rápido.
30. Decribir emotivamente la amistad que mantuve con escritores difuntos a quienes desprecié en vida.
38. Pensar en los lectores antes que en los personajes.
Cuando se apagó la luz y comenzó el tintineo del hielo del vaso de whiskey que Edgar bebía, y que no nos abandonó en toda la velada, yo andaba recordando cuando este autor, ahora difunto pero entre nosotros, hablaba de la posmodernidad.Ocurrió antes de que ingiriese medio litro de desinfectante y agonizase en un hospitar de Tuckson en Arizona:
- ¿Qué opina de los jóvenes escritores? -le preguntó Matthieu Vivant de Les inrockuptibles.
- ¿Así en general? ¿Es usted idiota? -respondió Edgar.
- ¿Lee usted en español?
- Naturalmente, ¿usted no?
- Me temo que no.
-Así le va, feo, gordo y anglófilo.
-Perdone pero son francés
- Mucho peor, feo, flaco e intrascendente. Por lo menos lo otro podía haberle interesado a Kennedy Toole. Con usted no habría manera de hacer una novela decente.
La sala estaba en penumbra, sólo iluminada por el flexo que iluminaba la cara de Andrés. Todos escuchábamos esa voz seca, de ultratumba, sarcástica, cruel en alguna ocasión. Andrés preguntaba y Edgar respondía, siempre tras beber un sorbo de su vaso de whiskey y hacer tintinear el hielo.
Mi libreta de pasta roja, cargada de vivencias de todo el año, se encontraba en mi bolso. No tomé nota absolutamente de nada. Me dediqué a escuchar y a no apartar la vista de Andrés o de Edgar, de Edgar o de Andrés, y a vivir el momento. Tampoco usé demasiado la cámara. Tal vez tenga 4 ó 5 fotografías, todas primeros planos, que me reservo. Nada más.
Soy de las que opina que a Andrés hay que vivirlo y escucharlo y oirlo y leerlo, sobre todo leerlo.
Cuando terminó la charla sentí ese hormigueo extraño que me invade cuando finaliza un concierto, cuando finaliza un viaje, una excursión, un día de playa o de invierno, que ha sido disfrutado con ensañamiento y alevosía. Es la sensación de ¿y cuándo la próxima? y quieres que la respuesta sea ¡YA!
Le di la enhorabuena a Andrés, me firmó, tal y como quedamos, Bariloche y El último minuto y me quejé de no haber encontrado Una vez Argentina. Andrés hizo amago de levantarse y me dijo que quería regalármelo. Me preguntó si seguía la librería abierta. Negué con la cabeza, sonriendo, eran lo menos la 1 y algo de la madrugada, aunque perdiéramos todos el sentido del tiempo y el espacio en aquellas paredes del Círculo de Bellas Artes madrileño. Noté un gesto de fastidio en su cara. Realmente quería regalarme ese libro. Sólo con el gesto, ya me lo había regalado. Es el gesto, el regalo.
Tras las dedicatorias, que guardo para mí, charlamos de alguna cosa más. De Granada, de algún lugar secreto, de Buenos Aires y de Santiago de Chile. La gente se agolpaba a mis espaldas, esperando su momento de gloria mientras yo trataba de estirar el mío.
¿Cuándo nos volveremos a ver? Esa era la gran pregunta. Casi vi un amago de respuesta que se difuminó con el murmullo de la gente. Loli le alargó un álbum de familia. Le había entregado otro a Camino. Andrés dijo que lo tenía y comentó que lo había leído cuando se lo regalamos y hasta se atrevió a hablarnos de algún relato. Loli se lo dio para que se lo regalara a quien creyera conveniente. Dijo que lo haría. Lo creímos.
Después llegaron los besos, las despedidas, las últimas sonrisas, el último minuto y la última mirada: Andrés saludando a la gente, firmando libros y apartándose la melena de la cara con un gesto.
¡Hasta pronto, Andrés!
Nos preguntó si bajaríamos a la fiesta de despedida. Dijimos que tal vez.
Cuando bajábamos en el ascensor infladas por el momento y desinfladas por el momento también, decidimos que aquel debía ser nuestro punto y final de Eñe. Por Neuman y por nosotras.
Nos despedimos de María igual que del Círculo de Bellas Artes, con pereza y con ánimos de que el tiempo corra y nos regale un reencuentro.
Ya de madrugada, en el Astoria, Loli se quedaba dormida y yo escribía mi crónica del día para mis compañeros de puntoyseguido. No sé a qué hora me acosté. Debía de ser muy tarde.
Madrugamos. El ruido de las ruedas de las maletas hacía eco frente a las Cortes, en la Carrera de San Jerónimo. No se nos cruzó un solo coche. Loli fotografiaba puertas y yo la iglesia de Los Jerónimos al fondo y la fuente de Neptuno más cerca. Cruzamos hacia El Prado y recordé que tan sólo una semana antes había estado Barbra Streissand con su marido, descalza, en la puerta. Debía haber sido ahora, en ese momento. Habría flipado encontrándomela. La habría reconocido entre todos los turistas y tal vez me habría atrevido a tararear con ella Woman in love, Memory o alguna canción de su película Yentl: Papa, can´t you hear me?
Atocha. Desayuno a medias. AVE. Silencio. Gotas de lluvia arañando los cristales. Una película mala en las pantallas de los televisores. Algún comentario suelto. Sueño. Nubes grises. Olivos. Alta velocidad. Sol. Málaga. Fin de trayecto. Despedida. De nuevo el calor y el verano. Último párrafo de la última página de la novela Eñe.
Subo al autobús que me lleva a mi casa.
FIN.
I.M.G.
Nota: Alguno me ha solicitado información sobre nuestro libro álbum de familia. Os remito a la entrada que escribí en el mes de Junio que tiene el mismo nombre. Ahí se explica cómo se concibió el librito, dónde, de qué trata, quiénes somos los autores, e incluso dejo un fragmento del principio de cada relato. En esa entrada podeis encontrar una dirección donde pedírnoslo directamente, si estais interesados. También podeis hacer el pedido a la librería Proteo y Prometeo Ocasión de Málaga. El precio, en la librería de ocasión, sólo durante estos días Navideños, será de 1€. Después de estas fechas podreis adquirirlo al precio de 3€, que es su precio habitual. Gracias por vuestro interés y espero que quienes lo leais o lo adquirais, me dejeis por aquí una crítica u opinión. Siempre son bienvenidas.
"Hay un tiempo en que siempre sonreímos en las fotos. Miramos
a la cámara y sonreímos como si fuera eso lo que ella espera fotografiar.
También hay otro tiempo en que somos reservados y posamos con un calculado desdén. No quedan sonrisas, sólo expresiones ausentes de aparente despreocupación, intentos de evitar la cámara que nos retrata en contra de nuestra voluntad, Por fin hay otro tiempo en que decidimos mostrarnos como somos... ""... A los protagonistas de estos relatos les sucede algo parecido. Muestran y ocultan algo. De hecho, antes de ser personajes, fueron personas de carne y hueso...".puntoYseguidoEl 6 de Marzo de 2009 presentamos nuestro libro en la librería Prometeo de Málaga, con gran afluencia de público y gran aceptación del libro.
La publicación, el diseño de portada y grafismos han sido elaborados por punto y seguido.
PuntoYseguido.2008. Depósito legal: MA-01125-2008.
Nº de Registro: 2008999001082743.
Los miembros de puntoYseguido son, de izquierda a derecha, el día de la presentación de álbum de familia:
- Mauricio Ciruelos
- Isabel Merino
- Miguel Núñez
- Pedro Rojano
- Inmaculada Reina
- Andrea Vinci.03/06/2009 Librería Prometeo (Málaga)
Desde hace más de un año venimos promocionando nuestro libro. Ahora mismo estamos inmersos en el siguiente proyecto, que saldrá probablemente antes de que finalice este año 2010. Para el nuevo proyecto, el grupo cuenta con un miembro más, Loli Pérez, que ha elevado el número de participantes a 7, el número mágico. Gracias Loli, por hacernos crecer en todos los sentidos.
Os dejo los principios de cada uno de los relatos que componen álbum de familia. Si quereis seguir leyéndolos sólo debeis pedirnos un ejemplar a la siguiente dirección de correo electrónico: punto-y-seguido@googlegroups.com (El precio del libro, que consta de 6 relatos repartidos en 66 páginas, es de 3€).
1. Sonrisas en el papel (Autora: Andrea Vinci) Fotografía de Inmaculada Reina.
En una época de mi vida llegué a pensar que jamás abriría esa caja. Me
perturbaba cuando la ponía sobre mi falda y amagaba con abrirla. Cada vez que lo intentaba me decía: ¿Para qué?, si mirar esas fotos no lo va a
resucitar.2. Exhumación (Autor: Mauricio Ciruelos) Fotografía de Andrea Vinci.
Hoy he asistido por segunda vez al entierro de mi única hija. El primero
fue hace cincuenta años y más que un entierro aquello fue un burdo
enterramiento, sin ceremonia religiosa ni último adiós, e improvisando como ataúd una tosaca caja de madera. Aún recuerdo aquella noche...3. La Guerra (Autora: Inmaculada Reina) Fotografía de Isabel Merino.
He olvidado el abrigo y el bolso, pero cruzo los brazos con las manos bajo las axilas y aprieto el paso. Aunque no sé adónde voy, llego a casa de mi padre. Mi madre, en el umbral de la puerta me mira un segundo. Qué ha pasado, me pregunta.
4. Diccionario de Inexistencias (Autora: Isabel Merino) Fotografía de Mauricio Ciruelos.
Encontré a mi padre sentado en su butacón. Parecía diez años mayor. Su figura esquelética se perdía dentro de su batín de lana a cuadros. Después de abrazarlo me preguntó por el Diccionario de las Inexistencias.
5. Días en la ventana (Autor: Miguel Núñez) Fotografía de Pedro Rojano.
Lina no recordó su aniversario. Fue a la peluquería como todos los viernes, compró comida para el fin de semana y tendió la ropa de dos lavadoras. Los niños jugaron en su cuarto toda la tarde, Lina los llamó para que ayudaran a poner la mesa. Desde la ventana de su dormitorio vio encendidas las luces de la calle y una luna redonda que asomaba encima de los tejados.
6. La noche de la final (Autor: Pedro Rojano) Fotografía de Miguel Núñez.
Salvador ha muerto, dice una voz desconocida al otro lado del teléofno y Pepo advierte un precipio como de montaña rusa. Quiere llorar, y cree hacerlo cuando se descuebre en el espejo del salón de pie, junto a la mesa de libros, mirando sin mirar al frente. No siente lástima...
Os animamos a seguir leyendo nuestros relatos.
Nos han leido, entre otros, Andrés Neuman, Jose Carlos Carmona, Jose Luis Ordóñez, José Antonio Garriga Vela, Sergio Chejfec, Camilo de Ory, Almudena Grandes, Rafael Chirbes, Manuel Rivas, Vicente Luis Mora, Esther Tusquets, Espido Freire, Juan Bonilla, Menendez Salmón, Patricio Pron, Marcos Giralt Torrent, etc etc. Amén de nuestros lectores más anónimos, que no por ello menos importantes, nuestras familias, amigos y conocidos. Un libro empieza a caminar cuando está en las manos de quienes quieren leerlo. Dejemos que siga andando.Entre las críticas recibidas cabe destacar que a muchos les ha parecido triste en su conjunto en su primera lectura. Nosotros apuntamos la crítica para que el siguiente sea de una temática mucho más variada. Otros nos han señalado que el relato número dos debería haber ido al final del libro, pues una vez leido no invita a seguir con el resto. Creemos que es un error tratar de igualar un relato a otro, pues ninguno guarda parecido entre sí, ni el autor es el mismo. Otros en cambio, han sugerido que ese segundo relato es el mejor. Como veis, para gustos los colores, por muy tópico que sea decirlo. Cada relato tiene muchísimas lecturas e impresiones diferentes, tantas como lectores los devoren. Nosotros tenemos las nuestras propias, ¿coincidirán? Si los habeis leido no dudeis en enviarnos vuestras impresiones. Os responderemos gustosamente y las recibiremos con gran satisfacción.GRACIAS.I.M.G.Isabel Merino firmando álbum de familiaLibreria Prometeo 06/03/2009
Nota de última hora: Podeis adquirir álbum de familia también a través de la librería Proteo, Prometeo a través de su página web y en Prometeo ocasión de Málaga en Calle Carretería. Los primeros ejemplares en venderse esta navidad de 2010 saldrán a 1€. Cantidad limitada. Espero vuestros comentarios.