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jueves, 7 de julio de 2011

Gracias a la vida (LUZ CASAL)

El sábado 02 de Julio tuve la inmensa fortuna de asistir nuevamente a un concierto de mi admirada LUZ CASAL, esta vez de su gira LA PASIÓN, en el teatro Cervantes de Málaga. Siempre he dicho, y lo mantengo, y mantendré, que al menos una vez en la vida, hay que ver a LUZ en concierto, seas o no seguidor de su música. Yo he tenido y tengo la gran suerte de haberla visto varias veces, todas en Málaga. La primera vez fue hace más de veinte años, y me impactó tanto, que jamás he olvidado ese día. He podido sumar recuerdos a aquella primera vez, y ahora, después de este último sábado, me emociona ver que la mujer en que me he convertido, sigue admirando aún con mayor énfasis y entrega a esta gallega, de lo que lo hacía aquella chiquilla que yo era ayer.


El concierto empezó a las ocho en punto y terminó sobre las once. No hice un recuento de las canciones, pero debieron llegar a la treintena.
Sobre el escenario catorce músicos: piano y teclados, batería, percusión, guitarras, violines, violas, contrabajo, violoncello, trompeta, saxo, etc. Un foco iluminaba el centro del escenario, como una Luna llena. Y con los primeros acordes, apareció ella. El teatro rompió en aplausos nada más verla aparecer. Luz vestía de rojo, un vestido largo, con volantes, (no de tipo folklórico, si no más bien de noche, y de cantante de boleros excepcionales), sobre los hombros un chal negro. La pasión. Así empezó la noche, con varios boleros, (homenajes), de su último disco. Tras los boleros llegaron algunos de sus éxitos más aplaudidos, como Por ti, Tal para cual, Besaré el suelo, o Entre mis recuerdos, que la dedicó al artista fallecido de Tabletom. Hubo un recuerdo emotivo para el concierto del 25/05/2008 en La Malagueta, donde una servidora estuvo en primerísima fila. Aquel fue un concierto muy especial, que ni ella, ni los que estuvimos allí, hemos podido o podremos olvidar. Desde aquí un guiño a La Mari de Chambao y a Diana Navarro, ellas saben por qué.


Cuando comenzó su parte rockera, hubo cambio de vestuario, pantalones negros de cuero, camisa ancha tirando a cobre. Entonces sonó la LUZ rockera, la LUZ que conocí en los ochenta. El teatro entero rompía en aplausos con cada canción, con cada suspiro, con cada palabra recitada. Un ejemplo de mujer valiente, mujer luchadora, mujer coraje, mujer alegría, mujer expectante, mujer entregada, mujer cantante, de habla dulce, de acento gallego-malagueño, porque como ella dice, ¿vas mucho por Málaga, no? Pos claro.


El concierto terminó o debió terminar a las nueve y media, pero cuando a un malagueño le gusta algo, o admira tanto a alguien, no hay quien lo haga mover de su sitio. Y allí nos quedamos, plantados esperando más. Y LUZ tenía más, mucho más para darnos. Otro cambio de ropa, esta vez sólo de blusa, otra roja pasión, ancha, y una felpa con una flor del mismo color, para regalarnos su Piensa en mí, (aquella canción a la que llamaron locura en 1991 y que no ha dejado de cantar en un solo recital desde entonces). Siguieron varias canciones más. Hubo un momento en que después de presentar a los músicos, después de despedirse todos, tuvo que volver a salir, riéndose y diciendo, a ver, no podemos estar aquí 8 horas. Alguien respondió: Que mañana es domingo!!! Y entonces, el espectáculo continuó. Nos preguntó que queríamos que cantara y por petición popular hizo Negra Sombra. Impresionante. Todo lo que pueda decir con palabras, se queda absolutamente corto. Qué pasión....


El concierto terminó, sobre las once de la noche, con Un año de amor, y aunque no nos queríamos ir ninguno, tuvimos que aceptar que la noche se acababa ahí, o al menos, el concierto.


En mis oídos aún sonaban las últimas canciones: Plantado en mi cabeza, Tal para cual, Un pedazo de cielo, Es mejor que te vayas, Te dejé marchar, No me importa nada, Loca, A cada paso....


Salí feliz, cargada de energía y de agradecimiento, cada momento que pasé sentada en mi butaca pensaba, qué felicidad... y cuando pude pasar al backstage, mientras ella me firmaba su biografía autorizada, yo le daba gracias por ello, por todos los conciertos que he disfrutado con ella, por todas sus canciones, por ser como es, y regalarme su ejemplo. Por su valentía. Ella sonreía, (salimos felices en la foto), y me despedí con un gracias y hasta siempre. Ya estoy esperando volver a verla de nuevo, sea donde sea...

Os dejo una canción que ella la definió como autobiográfica porque decía exactamente lo que ella sentía. Mientras la oía, fue como si esas palabras me llegaran por primera vez al alma y sentí que esa canción era también mía y que también hablaba de lo que yo sentía. Os dejo la letra, por si también la sentís vuestra.


(Hasta siempre LUZ: éxitos, suerte, amor y sobre todo salud, MUCHA SALUD. Vuelve pronto a Málaga).



GRACIAS A LA VIDA


Gracias a la vida que me ha dado tanto.


Me dio dos luceros que, cuando los abro,


perfecto distingo lo negro del blanco,


y en el alto cielo su fondo estrellado


y en las multitudes el hombre que yo amo.


Gracias a la vida que me ha dado tanto.


Me ha dado el oído que, en todo su ancho,


graba noche y día grillos y canarios;


martillos, turbinas, ladridos, chubascos,


y la voz tan tierna de mi bien amado.


Gracias a la vida que me ha dado tanto.


Me ha dado el sonido y el abecedario,


con él las palabras que pienso y declaro:


madre, amigo, hermano, y luz alumbrando


la ruta del alma del que estoy amando.


Gracias a la vida que me ha dado tanto.


Me ha dado la marcha de mis pies cansados;


con ellos anduve ciudades y charcos,


playas y desiertos, montañas y llanos,


y la casa tuya, tu calle y tu patio.


Gracias a la vida que me ha dado tanto.


Me dio el corazón que agita su marco


cuando miro el fruto del cerebro humano;


cuando miro el bueno tan lejos del malo,


cuando miro el fondo de tus ojos claros.


Gracias a la vida que me ha dado tanto.


Me ha dado la risa y me ha dado el llanto.


Así yo distingo dicha de quebranto,


los dos materiales que forman mi canto,


y el canto de ustedes que es el mismo canto


y el canto de todos, que es mi propio canto.


Gracias a la vida que me ha dado tanto.




I.M.G

(Gracias a la vida

que me ha dado

y me da

TANTO)