El sábado 02 de Julio tuve la inmensa fortuna de asistir nuevamente a un concierto de mi admirada LUZ CASAL, esta vez de su gira LA PASIÓN, en el teatro Cervantes de Málaga. Siempre he dicho, y lo mantengo, y mantendré, que al menos una vez en la vida, hay que ver a LUZ en concierto, seas o no seguidor de su música. Yo he tenido y tengo la gran suerte de haberla visto varias veces, todas en Málaga. La primera vez fue hace más de veinte años, y me impactó tanto, que jamás he olvidado ese día. He podido sumar recuerdos a aquella primera vez, y ahora, después de este último sábado, me emociona ver que la mujer en que me he convertido, sigue admirando aún con mayor énfasis y entrega a esta gallega, de lo que lo hacía aquella chiquilla que yo era ayer.Sobre el escenario catorce músicos: piano y teclados, batería, percusión, guitarras, violines, violas, contrabajo, violoncello, trompeta, saxo, etc. Un foco iluminaba el centro del escenario, como una Luna llena. Y con los primeros acordes, apareció ella. El teatro rompió en aplausos nada más verla aparecer. Luz vestía de rojo, un vestido largo, con volantes, (no de tipo folklórico, si no más bien de noche, y de cantante de boleros excepcionales), sobre los hombros un chal negro. La pasión. Así empezó la noche, con varios boleros, (homenajes), de su último disco. Tras los boleros llegaron algunos de sus éxitos más aplaudidos, como Por ti, Tal para cual, Besaré el suelo, o Entre mis recuerdos, que la dedicó al artista fallecido de Tabletom. Hubo un recuerdo emotivo para el concierto del 25/05/2008 en La Malagueta, donde una servidora estuvo en primerísima fila. Aquel fue un concierto muy especial, que ni ella, ni los que estuvimos allí, hemos podido o podremos olvidar. Desde aquí un guiño a La Mari de Chambao y a Diana Navarro, ellas saben por qué.
Os dejo una canción que ella la definió como autobiográfica porque decía exactamente lo que ella sentía. Mientras la oía, fue como si esas palabras me llegaran por primera vez al alma y sentí que esa canción era también mía y que también hablaba de lo que yo sentía. Os dejo la letra, por si también la sentís vuestra.
(Hasta siempre LUZ: éxitos, suerte, amor y sobre todo salud, MUCHA SALUD. Vuelve pronto a Málaga).
GRACIAS A LA VIDA
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio dos luceros que, cuando los abro,
perfecto distingo lo negro del blanco,
y en el alto cielo su fondo estrellado
y en las multitudes el hombre que yo amo.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el oído que, en todo su ancho,
graba noche y día grillos y canarios;
martillos, turbinas, ladridos, chubascos,
y la voz tan tierna de mi bien amado.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
con él las palabras que pienso y declaro:
madre, amigo, hermano, y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados;
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos,
y la casa tuya, tu calle y tu patio.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano;
cuando miro el bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto.
Así yo distingo dicha de quebranto,
los dos materiales que forman mi canto,
y el canto de ustedes que es el mismo canto
y el canto de todos, que es mi propio canto.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.