miércoles, 30 de junio de 2010

álbum de familia

En esta página tengo por costumbre, (poca aún porque la creación del blog es relativamente reciente), y tendré, hablar de libros, de los que leo, de los que me llenan, de los que comparto, de los que aprendo algo... en esta ocasión, y ya que hago publicidad de tantos, quisiera publicitar el primer libro de relatos que salió al mercado literario escrito por mi grupo: puntoYseguido. No voy a extenderme más que en cualquier otro ni voy a colgar montones de fotos de su presentación y de su andanza, sólo quiero que lo conozcais a él más que a sus autores, sólo deseo que querais leerlo y que nos conteis, una vez leido, vuestras impresiones. Sin duda, todas, buenas y/o malas, nos servirán para seguir mejorando. Gracias.



álbum de familia, es el primer libro publicado por el grupo literario malagueño punto y seguido, grupo del cual formo parte. La idea y los primeros borradores de los 6 relatos que componen el libro surgieron durante el fin de semana, ( febrero de 2008), que pasamos en El Hotel cortijo de la Reina, situado en los Montes de Málaga.


La propuesta de trabajo consistía en escribir un relato basado en una imagen. Cada uno de los miembros de punto y seguido aportamos para la ocasión una fotografía familiar antigua, en blanco y negro. Introdujimos las fotografías en un sobre y cada uno de los miembros cogió una al azar sin saber a quién pertenecía y sobre ella trabajamos. Las 6 fotografías aparecen en el libro como portada del relato al que pertenece.



Lo interesante de la propuesta y también el desafío era elaborar un relato de una imagen. En cada imagen se puede observar a una o más personas, se puede sobreentender una época y un lugar, un estado de ánimo, etc. Cada persona imaginará un relato distinto y a unos personajes distintos al mirar las fotografías, pero en álbum de familia, están los que imaginamos nosotros, lo que nosotros pensamos que se escondía tras ese momento captado por la cámara. Elaboramos la portada y contraportada de nuestro libro y propusimos el siguiente prólogo:




"Hay un tiempo en que siempre sonreímos en las fotos. Miramos
a la cámara y sonreímos como si fuera eso lo que ella espera fotografiar.
También hay otro tiempo en que somos reservados y posamos con un calculado desdén. No quedan sonrisas, sólo expresiones ausentes de aparente despreocupación, intentos de evitar la cámara que nos retrata en contra de nuestra voluntad, Por fin hay otro tiempo en que decidimos mostrarnos como somos... "


"... A los protagonistas de estos relatos les sucede algo parecido. Muestran y ocultan algo. De hecho, antes de ser personajes, fueron personas de carne y hueso...".



puntoYseguido

El 6 de Marzo de 2009 presentamos nuestro libro en la librería Prometeo de Málaga, con gran afluencia de público y gran aceptación del libro.

La publicación, el diseño de portada y grafismos han sido elaborados por punto y seguido.

PuntoYseguido.2008. Depósito legal: MA-01125-2008.

Nº de Registro: 2008999001082743.




Los miembros de puntoYseguido son, de izquierda a derecha, el día de la presentación de álbum de familia:



- Mauricio Ciruelos

- Isabel Merino

- Miguel Núñez

- Pedro Rojano

- Inmaculada Reina

- Andrea Vinci.

03/06/2009 Librería Prometeo (Málaga)


Desde hace más de un año venimos promocionando nuestro libro. Ahora mismo estamos inmersos en el siguiente proyecto, que saldrá probablemente antes de que finalice este año 2010. Para el nuevo proyecto, el grupo cuenta con un miembro más, Loli Pérez, que ha elevado el número de participantes a 7, el número mágico. Gracias Loli, por hacernos crecer en todos los sentidos.


Os dejo los principios de cada uno de los relatos que componen álbum de familia. Si quereis seguir leyéndolos sólo debeis pedirnos un ejemplar a la siguiente dirección de correo electrónico: punto-y-seguido@googlegroups.com (El precio del libro, que consta de 6 relatos repartidos en 66 páginas, es de 3€).


1. Sonrisas en el papel (Autora: Andrea Vinci) Fotografía de Inmaculada Reina.


En una época de mi vida llegué a pensar que jamás abriría esa caja. Me
perturbaba cuando la ponía sobre mi falda y amagaba con abrirla. Cada vez que lo intentaba me decía: ¿Para qué?, si mirar esas fotos no lo va a
resucitar.

2. Exhumación (Autor: Mauricio Ciruelos) Fotografía de Andrea Vinci.



Hoy he asistido por segunda vez al entierro de mi única hija. El primero
fue hace cincuenta años y más que un entierro aquello fue un burdo
enterramiento, sin ceremonia religiosa ni último adiós, e improvisando como ataúd una tosaca caja de madera. Aún recuerdo aquella noche...

3. La Guerra (Autora: Inmaculada Reina) Fotografía de Isabel Merino.


He olvidado el abrigo y el bolso, pero cruzo los brazos con las manos bajo las axilas y aprieto el paso. Aunque no sé adónde voy, llego a casa de mi padre. Mi madre, en el umbral de la puerta me mira un segundo. Qué ha pasado, me pregunta.

4. Diccionario de Inexistencias (Autora: Isabel Merino) Fotografía de Mauricio Ciruelos.

Encontré a mi padre sentado en su butacón. Parecía diez años mayor. Su figura esquelética se perdía dentro de su batín de lana a cuadros. Después de abrazarlo me preguntó por el Diccionario de las Inexistencias.

5. Días en la ventana (Autor: Miguel Núñez) Fotografía de Pedro Rojano.


Lina no recordó su aniversario. Fue a la peluquería como todos los viernes, compró comida para el fin de semana y tendió la ropa de dos lavadoras. Los niños jugaron en su cuarto toda la tarde, Lina los llamó para que ayudaran a poner la mesa. Desde la ventana de su dormitorio vio encendidas las luces de la calle y una luna redonda que asomaba encima de los tejados.


6. La noche de la final (Autor: Pedro Rojano) Fotografía de Miguel Núñez.


Salvador ha muerto, dice una voz desconocida al otro lado del teléofno y Pepo advierte un precipio como de montaña rusa. Quiere llorar, y cree hacerlo cuando se descuebre en el espejo del salón de pie, junto a la mesa de libros, mirando sin mirar al frente. No siente lástima...



Os animamos a seguir leyendo nuestros relatos.

Nos han leido, entre otros, Andrés Neuman, Jose Carlos Carmona, Jose Luis Ordóñez, José Antonio Garriga Vela, Sergio Chejfec, Camilo de Ory, Almudena Grandes, Rafael Chirbes, Manuel Rivas, Vicente Luis Mora, Esther Tusquets, Espido Freire, Juan Bonilla, Menendez Salmón, Patricio Pron, Marcos Giralt Torrent, etc etc. Amén de nuestros lectores más anónimos, que no por ello menos importantes, nuestras familias, amigos y conocidos. Un libro empieza a caminar cuando está en las manos de quienes quieren leerlo. Dejemos que siga andando.


Entre las críticas recibidas cabe destacar que a muchos les ha parecido triste en su conjunto en su primera lectura. Nosotros apuntamos la crítica para que el siguiente sea de una temática mucho más variada. Otros nos han señalado que el relato número dos debería haber ido al final del libro, pues una vez leido no invita a seguir con el resto. Creemos que es un error tratar de igualar un relato a otro, pues ninguno guarda parecido entre sí, ni el autor es el mismo. Otros en cambio, han sugerido que ese segundo relato es el mejor. Como veis, para gustos los colores, por muy tópico que sea decirlo. Cada relato tiene muchísimas lecturas e impresiones diferentes, tantas como lectores los devoren. Nosotros tenemos las nuestras propias, ¿coincidirán? Si los habeis leido no dudeis en enviarnos vuestras impresiones. Os responderemos gustosamente y las recibiremos con gran satisfacción.


GRACIAS.


I.M.G.
Isabel Merino firmando álbum de familia
Libreria Prometeo 06/03/2009








Nota de última hora: Podeis adquirir álbum de familia también a través de la librería Proteo, Prometeo a través de su página web y en Prometeo ocasión de Málaga en Calle Carretería. Los primeros ejemplares en venderse esta navidad de 2010 saldrán a 1€. Cantidad limitada. Espero vuestros comentarios.
















miércoles, 16 de junio de 2010

Se mueren las cartas



El espectacular y fascinante avance
de las tecnologías está acabando casi totalmente con la exquisita costumbre de
escribir cartas; de coger sobre, pluma y papel, sentimientos e ideas y hacerlos
llegar como un trozo de vida a otra persona. Quizás con borrones ya imposibles
de corregir, con faltas de corazón y ortografía, un trozo que será macerado
largo tiempo con otros trozos de vida en sacas de correo después de un largo
viaje en trenes, barcos o aviones.

El hecho de doblar o rasgar un sobre
y de sellar una carta también desaparecerán. Pronto será extraño ver un buzón en
la calle o cruzarse con un cartero y, lo más terrible, que se nos olvidará cómo
era escribir a mano. Nuestra caligrafía personal será sustituida por la de una
máquina perfecta, sin faltas, sin pulso, sin alma.


Así empieza el libro CARTAS & caligrafías de LITORAL, (Revista de la Poesía, el Arte y el Pensamiento).

Siempre me gustó escribir cartas, para mí y para otros, (mi abuela O. me las dictaba para mi tío A. de Toulousse). Me gustaba empezar escribiendo la fecha, tal como me habían enseñado en mi colegio. ¿Qué es una carta sin una fecha o sin una despedida? Es un velero sin velas, una sopa sin cuchara, una bicicleta sin manillar. He escrito cientos de cartas a lo largo de mi vida, casi todas a mano. He recibido también unas pocas. De eso hace mucho, mucho tiempo. Ahora recibo y envío mails. Y sólo de vez en cuando envío alguna postal. Me doy ese lujo cuando estoy de viaje. Escojo cuidadosamente el bolígrafo con el que voy a enviarme, pues siempre es uno el que se envía cuando escribe a mano, prefiero la tinta negra, ni muy fina ni muy gruesa. Siempre dejo sangría al empezar, tras poner el nombre de a quién va dirigida. Suelo personalizar, jamás envío dos postales iguales, ni la foto, ni el contenido, a veces ni siquiera la letra. Tampoco las escribo en el mismo lugar. Una veces los trazos salen inclinados hacia arriba, otros hacia la derecha, otros salen redondos y la mayoría de las veces afilados, con las mayúsculas grandes. Un poco yo. No le envío postales ni cartas a cualquiera.


Recibir una carta


Recibir una carta cuando se espera la llegada de una mujer

una carta de mujer

de mujer nacida de poema

abrir la carta como quien despega un deseo

leer la carta como se recita un universo

besar la carta como se busca el color de un poema

plegar la carta en la cartera como se prohija una rima

quema el sobre de la carta como se viaja al interior de África

archivar la carta con otras cartas como a la enferma con otras enfermas

acordarse de la carta cuando se duda de la selva

olvidarse de la carta como cuando se nos muere una época

y de otra mujer olvidada nos nace el salvador poema


Gerardo Diego



Cada día abro el buzón al llegar del trabajo, a mediodía, generalmente sólo encuentro publicidad: clínicas dentales, ventas de pisos, tarotistas, grandes almacenes, restaurantes, etc. No suelo mirar la publicidad, ni siquiera llega a subir a casa, junto a los buzones hay un lugar específico para ella. La deposito ahí. Otros días encuentro cartas del banco, del Ayuntamiento, (algún tipo de recaudación), de algún concurso literario al que me he presentado o de alguna ONG en la que participo. Ninguna me saca la sonrisa. Cuando llego a casa dejo todos los sobres en la cocina. Ninguno me ha creado la ilusión o el cosquilleo que sentía cuando recibía una carta o una postal. Pero esas ya no llegan nunca. Ya no se estilan. Nadie tiene tiempo. No van acorde con los tiempos. Y yo pienso, ¿por qué tenemos que perder todas la viejas costumbres? Sin darme cuenta, yo también las voy perdiendo.


Y me gusta escribir a mano. Me quedan las dedicatorias de los libros, (cuando firmo alguno), de los cumpleaños, (cuando se compran tarjetas). No puedo extenderme mucho, pero siempre ocupo el mayor espacio posible. Tengo la letra grande, me excuso, pero no es sólo eso. Es que me gusta coger el bolígrafo, la pluma, el lapicero, me gusta agarralo con tres dedos, tres, y apretar la punta contra el papel y dejarme fluir, dejarme improvisar. Me gusta escribir a mano, sí, y son tan pocas las veces que ahora lo hago, que necesito extenderme, expresarme, derramarme en la caligrafía.


Guardo cada carta recibida, cada postal, cada felicitación de cumpleaños o Navidad como se guardan en el corazón los grandes momentos y a los grandes amigos, y me los encuentro cuando reabro el sobre, cuando despliego el papel, cuando me encuentro su letra, pequeña, mediana o grande, emocionada, o altiva, enojada, o amorosa, cariñosa o superficial, directa y sincera, y evoco el momento en que escribieron esas letras pensando en mí, para mí. Eran y era. Son y soy. Y me emociono. No somos los mismos, pero ahí estamos, perennes, en un trozo de papel, desparramados, entre tachones, entre recuerdos que traen otros recuerdos.



¿Cuándo fue la última vez que alguien os escribió una carta? ¿Cuándo fue la última vez que escribísteis una? ¿A quién se la enviásteis? ¿Por qué? ¿Cuál fue la causa de que justo esa carta la escribíeseis a mano? ¿Y la última postal? ¿Enviada o recibida?
Entre todos comprobaremos, que las fechas que daremos a estas respuestas, serán de hace mucho tiempo.
Una lástima.



Se muere la caligrafía, se mueren las cartas...




I.M.G.


martes, 15 de junio de 2010

Vuelve ANA TORROJA (Sonrisas)




¡¡¡ Vuelve Ana Torroja !!!

¡¡¡ ATENTOS !!!





Qué regalo de cumpleaños.... ¡QUÉ REGALO!
(Aún quedan 3 días para mi cumple y varios para que empiece a sonar SONRISAS en la radio, pero QUÉ REGALO saber con certeza, que Ana vuelve).
Tengo mono... I confess... mucho, mucho, mucho...

lunes, 14 de junio de 2010

Monday, June 14 - Woodlane Park (Hampshire).

Tía Harriet ha partido temprano. Habría querido despedirme de ella, pero después de lo sucedido no me ha parecido apropiado. Cuando regrese me habré marchado. No sé si volveremos a vernos. Me apena. Mentiría si escribiese lo contrario en este diario que ha de partir conmigo. He de hablar con tío Edward. He de mostrarle mi gratitud por estos años y he de hacerle entender que mi marcha obedece a razones que nada tienen que ver con ellos. Con toda seguridad tampoco volveré a ver a mi tío querido. Mi vida ha de comenzar de nuevo. Lejos de Woodlane Park y de los Cooper. Voy a recoger mis cosas.