lunes, 21 de enero de 2019

Chawton St se muda a El mundo IMvisible, ¿me acompañas?

Vivía bien cómoda en mi cottage, aquí en Chawton St. 

Recibía y aún recibo bastantes visitas de mis vecinos y nada me produce más alegría y satisfacción. 

A ellos, a vosotros, me dirijo:

Parece que hace tiempo que me volví invisible, pues mis visitas no quedaban registradas con entradas nuevas y lo que aquí podíais visitar eran viejas habitaciones y caminos ya explorados una y otra vez. 
Regresé sólo a saludar o dejar una tarjeta de visita en mi propia casa. Y es que me fui durante un tiempo a mi lugar de veraneo, donde muchos me visitasteis: Puntoyseguido. Os doy las gracias por ello. 

Siempre habéis sido bienvenidos a mis 'sitios', siempre nos hemos tratado bien y sobre todo, hemos reído, conversado y compartido diversas miradas. 

Por todo ello, de verdad: 

GRACIAS. 
Sois los mejores vecin@s que se puedan desear.

Chawton St no desaparece, tampoco mi casa de la playa, Puntoyseguido_escritores, pero he decidido dar un paso adelante y hacerme con un nuevo hogar más grande, con cimientos nuevos y estructuras fuertes, con un montón de ventanas y hasta un ático desde el que puedo ver la luna más de cerca. 

Así que esto es oficialmente una invitación. 

Quedais Tod@s invitados a mi nuevo blog: El mundo IMvisible. Allí volveremos a celebrar todos los eventos de los que ya veníamos disfrutando en este cottage y sumaremos muchos más. ¿Os mudáis conmigo? ¿Me hacéis alguna visita de vez en cuando o todos los días? Ya sabéis que, como en tiempo de Jane Austen, a mí me gusta recibir invitados, dialogar con ellos e incluso por qué no, dar una fiesta, proponer un baile y hasta jugar a las cartas mientras cotilleamos sobre cómo va el mundo. Da igual si el actual o el de entonces, lo que importa es la reflexión, la comunicación, la charla, el estar cómodos. 

Como dije al principio, me volví invisible en Chawton St, ahora me he vuelto IMvisible, (sí con M). Y os ofrezco mi misma visión de las cosas, pero ampliada, mejorada y tal vez hasta más curiosa. En fin, no quiero contar más porque lo bonito de un lugar no es que te lo cuenten, es ir a verlo con tus propios ojos. Y a mí me gustaría veros por allí también. He vuelto para quedarme, y ahora IMvisible es mi casa principal. 

GRACIAS, amig@s, vecino@s, curios@s, que como yo, gustáis de compartir inquietudes, aficiones, miradas, viajes y palabras. 

Dirección donde  podéis localizarme, no tiene pérdida:

www.elmundoimvisible.org




Os espero, gracias
Isabel Merino González

lunes, 21 de septiembre de 2015

MANERAS DE DESANDAR EL TIEMPO







El próximo día 1 de Octubre, a las 20h en el Ateneo de Málaga, presentamos nuestro nuevo proyecto:



Un libro de relatos llamado: 'Maneras de desandar el tiempo'.



¡Os esperamos!





Podéis saber más de este evento a través de nuestro blog punto y seguido escritores. 



Aquí os dejo el enlace: 



http://puntoyseguidoescritores.blogspot.com.es/2015/09/maneras-de-desandar-el-tiempo.html







I.M.G.



viernes, 6 de junio de 2014

VOLVER A BAILAR (Finalista del XIV Certamen Dime que me quieres - Málaga)

El pasado mes de Mayo, resulté finalista en el XIV Certamen Dime que me quieres organizado por el Ayuntamiento y las Bibliotecas de Málaga, con el relato VOLVER A BAILAR. 

Dicho relato fue publicado el pasado día 4 de Junio en el blog de Punto y seguido escritores, y os adjunto el enlace para quien esté interesado en leerlo. Por supuesto, son bienvenidos todos los comentarios que queráis hacerme llegar. 


ISABEL MERINO GONZÁLEZ
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VOLVER A BAILAR. 


A Patri, 
… ella sabe

Málaga,  27 de Enero de 2014


Querido hijo,


         La calle no había estado tan animada desde las antiguas verbenas de San Juan. Me divertía saludar a los vecinos que hacían cola en la puerta de la casa de Matías. Todos octogenarios. Buenos días. Buenos días. Buenos días. Y así, hasta quince antes de doblar la esquina y subir la cuesta de los Dolores donde a esa hora siempre había alguien que preguntaba qué se vendía en esa casa. Ya había escuchado varios disparates al respecto, que si era un prestamista, un contrabandista de tabaco, etc. ¡Qué locura, a su edad y con unos valores tan firmes!, respondía yo. Pero sentía curiosidad, Francisco. Por eso la mañana del dos de enero, cuando más fuerte caía la lluvia, cogí el paraguas de tu padre, guardé prudentemente la cola, y entré en esa casa a ver qué se cocía allí.


O si prefieres leerlo en el blog de Punto y seguido escritores: PINCHA AQUÍ

lunes, 12 de mayo de 2014

MIS FERIAS DEL LIBRO

Este año se celebra la 44 Edición de la Feria del Libro de Málaga. Su ubicación vuelve a ser, como el año pasado, en El Palmeral de las Sorpresas en el Muelle 2.

Dicen los entendidos en ubicaciones estratégicas que ha sido un éxito el cambio, lo que menos importa es la tradición, y que las ventas de los libros se han multiplicado. Los libreros no están muy de acuerdo con las cifras, pues para ellos siguen siendo negativas, pero el enclave es perfecto, dicen, porque la gente ahora pasea por aquí y no por el parque. 

Yo era una de esas que desde pequeña paseaban por el parque e iban al encuentro de sus libros favoritos en las casetas que se montaban anualmente por estas fechas. Ahora paseo por el Palmeral buscando encontrar lo mismo. Aprecio el cambio, sin duda. El nuevo enclave es perfecto. Ahora, mientras echo un vistazo a las últimas novedades, a las viejas ediciones, y me pongo en cola para  que me firmen algún ejemplar, puedo ver el mar y no sólo olerlo. Sin duda, en estética hemos ganado. Observo la hilera de casetas blancas. Son  menos de las que quisiera. Y es cierto que la gente pasea, y se acerca, y pregunta algún precio, pero también es cierto que la mayoría se aleja sin un libro en sus manos, ni una creciente ilusión en sus ojos. Se asoman al nuevo escaparate, olisquean la brisa del mar, y siguen hacia adelante, como si la Feria del libro, no hubiera pasado. 

PAT Y PILAGÁN (1981)

Sólo puedes comprar un libro, así que elije bien. Mi padre me lleva de la mano a través del paseo del parque. Yo voy al trote. Ir a la Feria del Libro es como ir a La Cabalgata de Reyes. Hemos aparcado el coche junto a la Aduana. Es un edificio inmenso y gris y mi padre dice que hasta ahí llegaba el mar no hace mucho. Me quedo pensando y pregunto: ¿Y yo había nacido? No. ¿Y mamá había nacido? No. ¿Y tú? Tampoco. Entonces, sí que hace mucho. Me agarra fuerte de la mano y cruzamos. Huele a caca de caballo. Me tapo la nariz. Entramos en el parque de Málaga y mi padre me pregunta que por dónde quiero empezar. En vez de mirar los puestos repletos de libros miro a las palmeras. Son altísimas. Interminables. El viento  mueve sus hojas. Y más arriba, el cielo gris como la Aduana.  Tengo que darme prisa porque si empieza a llover cerrarán las casetas y no podemos venir otro día porque papá sólo descansa los domingos. Tiro de él hasta el primer puesto. Los libros para niños siempre están en una esquina, mi padre me aúpa y miro las portadas y después los títulos. No puedo comprarme un libro en el primer puesto en el que nos paramos porque entonces no veríamos el resto. ¿Para qué?, preguntaría mi padre, ya tienes uno, y no vamos a comprar más. Pero es que  a mí me gusta verlos todos. Y tocarlos. Y olerlos. Nos abrimos paso entre la gente y seguimos hasta el segundo puesto, y después vamos al tercero, al cuarto, y ya he visto al menos tres que me pueden gustar. Papá me señala un par de ellos y me dice: Esos parecen bonitos. No, digo con la cabeza. En realidad estoy esperando que el libro me llame. Pienso, y no se lo he dicho a papá, que son ellos los que te escogen. Empieza a chispear y nos acercamos a la penúltima caseta. Ya sé cuál quiero, digo. Señalo uno que sobresale entre el resto, en la portada un niño abraza a su perro. Yo siempre he querido un perro. No sé cuánto hay de elección por mi parte y cuánto de elección por parte del libro, pero es el que más alto ha gritado de entre todos. ¡Yo, yo, yo! Mi padre lo coge y lee el título en voz alta: Pat y Pilagán. ¿Estás segura? Sí, digo. Papá le da el dinero al librero y rechazamos la bolsa porque quiero llevarlo en la mano. Cuando llegamos al coche empieza a llover. Papá arranca y yo leo en voz alta: El día en que Pat y Pilagán debían encontrarse, el hijo del cazador tungús Leonid Vichun regresaba de la escuela con Vovka, su amigo ruso.


ORGULLO Y PREJUICIO, EL MOLINO JUNTO AL FLOSS Y LOS NOVIOS. (1989)

Me detengo en uno de los puestos, a la altura de la Aduana. Aunque hace fresco, el día es luminoso y el sol se filtra entre las hojas de las palmeras. Hasta aquí llegaba el mar antes, le digo al librero. Está esperando que le diga qué libro quiero. Parece impaciente porque tamborilea los dedos sobre un ejemplar de Madame Bovary. Podría haber sido cualquier otro libro, pero es justamente ese en el que se detiene a tamborilear su impaciencia. Niña, hay un montón de gente esperando. ¿Te acuerdas del título o no? No, no me acuerdo, le digo. Me dirijo al siguiente puesto. Y al otro. Y al otro. Hay tanta gente en el paseo del parque que parece el mercadillo de los domingos. Me detengo en un puesto que tiene ofertas. Libros a doscientas pesetas. Puedo comprar dos y me sobra para volver en autobús a casa. Las portadas no son muy llamativas y las tapas son tan blandas que sólo con mirarlas se doblan las esquinas. Leo las contraportadas de algunos y voy reservando los que me parecen haberme llamado. ¡Yo, yo, yo! Al final me decido por: Orgullo y Prejuicio, El molino junto al Floss y Los novios. Si te llevas los tres te hago descuento, dice el librero. De acuerdo, digo. Con los tres libros en una bolsa atravieso la ciudad a pie hasta llegar a mi casa. ¿No has cogido el bus?, pregunta mi madre. Le muestro la bolsa y una mueca en mi cara. Anda entra, dice. 


ÁLBUM DE FAMILIA (2009)

He pasado varias veces por delante del puesto de la librería que está a la altura de la Aduana, pero no me he parado hasta ahora que he visto hueco. Ahí está. En una esquinita. Lo veo. Es nuestro libro: álbum de familia. Sobresale debajo de Los pilares de la tierra. Lo cojo y lo pongo encima, para que se vea bien.  Le pregunto al librero cuánto cuesta, aunque ya sé el precio. Tres euros, dice. Me parece barato para tanto esfuerzo y tantas ilusiones concentradas dentro. Lo suelto donde estaba y observo la portada. Un poquito de nosotros está ahí. Detengo la mirada en la fotografía de mi padre. Está vestido de militar y lee una carta que le ha escrito a un compañero de la mili. Mi padre, al que no le gusta leer y que tantas veces me trajo a la Feria del libro, ahora está en la portada de uno de ellos. Y yo, oculta entre las letras de un relato. Fotografío el libro. El puesto. El librero. Cuando me alejo del puesto me doy la vuelta y observo. Alguien ha sentido su llamada. ¡Yo, yo, yo! Y uno de nuestros ejemplares se marcha a casa de un lector desconocido. Con estos pensamientos me pierdo entre los ríos de gente y al pararme en los distintos puestos me doy cuenta de que observo a los libros de otra manera, y que de repente,  su precio me parece irrisorio.


HACERSE EL MUERTO Y EL PRINCIPITO (2012)

Mucho cuidado con los cuentistas, advierte Andrés Neuman desde el Quiosco de la Música, en pleno Paseo del Salón. Leer multiplica nuestro tiempo, lo fabrica de nuevo para nosotros. Nos permite ir y venir, rebobinar y adelantar nuestra memoria, ser este y ser el otro sin siquiera movernos de la butaca o del asiento del autobús. Después de oír el pregón que da apertura a la Feria del libro de Granada me acerco al primero de los puestos. Un librero, que dice ser del Perú, reclama mi atención ofreciéndome un libro que dice saber que no rechazaré. Me intriga. Los libros que vende son diminutos. Caben en la palma de la mano y asegura que el tamaño no ha hecho que una sola coma se quede fuera de él. Lo hojeo y decido quedármelo. Una joya como El Principito no se puede rechazar así como así. Cuando llego a la caseta donde Andrés Neuman firma ejemplares de su libro Hacerse el muerto, me pongo en cola para despedirme antes de volver a Málaga. Andrés me invita a quedarme. Me hace hueco en la mesa, pide una silla y un refresco y me siento a su lado. Todos los que se acercan a por su dedicatoria me saludan como si me conocieran. Es extraño estar al otro lado, pero me gusta. Miro a Andrés. Nos sonreímos. 



(…) 2013 / 2014.

La gente pasea por el Palmeral de Las Sorpresas. Año 2013, ó 2014, qué más da. Se acercan a las casetas y, de la misma manera, se alejan y continúan su paseo. La mayoría no escucha la llamada de los libros. Tal vez sea el rumor del mar en calma, pienso. Si es que es capaz de rumorear el mar cuando está quieto. 


Esta entrada fue publicada por mí en el blog de Punto y seguido el 09 de Mayo de 2014. Si queréis leer otras de mis entradas en dicho blog en el que participo asiduamente, pinchad en el siguiente enlace: PINCHA AQUÍ



I.M.G.


domingo, 5 de enero de 2014

Cabalgata de Reyes - Cabalgata para niños

Para hablar de lo que acontece hoy, he de remitirme a los dolorosos hechos que ocurrieron en la Cabalgata de Reyes de Málaga el pasado año: Un chiquillo de apenas seis años falleció por un atropello de una de las carrozas al ir a coger caramelos de la suerte. Un accidente mortal. Una absoluta y desgraciada tragedia que jamás se olvidará en esta ciudad. Yo estaba muy cerca, con mis sobrinos, que rozaban su edad… recordarlo me pone los vellos de punta. La cabalgata prosiguió su recorrido, y las carrozas, los pajes, los Reyes, siguieron lanzando caramelos a otros tantos miles de niños ilusionados. 

Ha pasado un año, pero nadie ha olvidado. ¿Cómo olvidar algo así? 

Para que un accidente de este tipo no vuelva a ocurrir, aseguran desde nuestro Ayuntamiento que se han tomado las medidas de seguridad necesarias. Además, se ha cambiado el recorrido de la Cabalgata del día 5 y por primera vez en años, no pasará por la parte más céntrica de la ciudad para hacerlo por calles circundantes, que también se consideran céntricas, pero que son más anchas. 

Todo lo que sea seguridad bienvenido sea. Pero, la decisión de la seguridad no ha afectado sólo al recorrido o a la nueva recubierta de poliuretano de las carrozas, no, ha afectado a las cabalgatas de los distintos distritos de Málaga. No es que hubiera mucho presupuesto antes para estas cabalgatas de barrio, pero este año ha sido lastimoso y ha rozado lo cutre, al menos en mi distrito. Pero aún así he aprendido algo esta tarde, y eso me lo han enseñado los niños, que no dejan de darnos lecciones. 




Os cuento:

Se ha prohibido cualquier tipo de carroza que no cumpla con las nuevas normativas de seguridad, por lo que las cabalgatas de los barrios, cuyos gastos son sufragados por los comerciantes y vecinos, se han quedado en pasacalles. ¿Qué son pasacalles? preguntaba una señora a otra. Pues que no hay carrozas, ni coches, ni carros, ni ná. Pos vaya. Eso, el Alcalde. ¿Qué, mamá? El Alcalde, niño, que no quiere que los Reyes vayan en carrozas como toda la vida de Dios. ¿Vienen en camellos, mami? No, hijo, andando. ¿Desde Oriente? Desde Oriente. Pues al Alcalde le van a traer carbón negro. Di que sí, hijo. Di que sí. Tira p´alante que no llegamos. 

Yo no sé si el Ayuntamiento ha dado dinero a los distritos. No vengo a juzgar eso. En verdad no vengo a juzgar nada, aunque la miseria de la cabalgata que he visto hoy, no la había visto en mi vida. He visto cosas cutres, pero lo de esta tarde cruzaba lo ridículo, sin embargo, y es lo que he venido a contar en realidad, los niños disfrutaban como si fuese la cabalgata más hermosa que jamás hubiesen visto. Ellos no se fijaban en que unos hombres disfrazados de ángeles empujaban un carrito del Mercadona forrado con tela y que de ahí cogían los caramelos y los lanzaban, ni que la música procediera de un altavoz cascado que viajaba sobre un armazón de madera que portaban entre otros tres, ni que las bailarinas fuesen niñas disfrazadas de Olivia Newton John en You´re the one that I want, y que en lugar de bailar fuesen charlando unas con otras, o que no hubiese carrozas, confeti, cabezudos, coches de colores, fanfarrias, o que, ¡OJO!: los Reyes fuesen andando bajo unas carpas y que incluso a veces ni siquiera fuesen debajo de ellas porque quienes la portaban, (andando), fuesen más rápidos que ellos. Un absoluto desastre. 






Pero sólo a la vista de los mayores, sólo nosotros estábamos viendo eso. ¡Qué increíble!

Me he acordado del libro El Principito. Las personas mayores vemos sombreros en lugar de serpientes boas que digieren elefantes. Hoy he constatado que es así. Y que me he hecho mayor. (Ya era hora, a mis cuarenta). Los mayores, pues me meto en el saco, nos reíamos. Hacíamos fotos. Nos quejábamos de la vergüenza que supone una cabalgata así y algunos decían: es que no hay derecho, los chiquillos no se merecen esto. 



¿Los chiquillos?

Miré a mis cuatro sobrinos. Sus bolsas, de las grandes, repletas de caramelos, más que nunca quizá. Sus sonrisas y miradas eran de pura felicidad y entusiasmo. Saltaban. Reían. Se agachaban a coger otro caramelo, y otro, y otro, y otro... Y, lo mejor de todo, habían visto a los Reyes de cerca, incluso los habían tocado, porque iban andando, y podían darles la mano. Gaspar me ha dado caramelos. Le he dicho que no se olvide del Scalextric. Mira Melchor, hola Melchor. (Eso sí, se han dado cuenta de que Baltasar era pintado, cosas de la cercanía de miras). 



Desde aquí quiero agradecer pues, el entusiasmo y las ganas que han puesto todas y cada una de las personas que han colaborado en la cabalgata del distrito Bailén-Miraflores de Málaga, por hacer sonreír, y hacer felices a mis sobrinos y a todos los niños del barrio. Porque a pesar de los recortes y de las exigencias y de la seguridad, se han reinventado, no se han rendido y han decidido salir a la calle para seguir cumpliendo lo que año tras año esperan todos los niños: Su cabalgata, coger decenas de caramelos de la suerte, y ver a sus Reyes Magos de cerca. 



Divertirse. Emocionarse. Coger caramelos. Decenas. 

Y todo eso ha sido cumplido. Gracias por el esfuerzo, y ojalá que el año que viene contéis con mayor presupuesto para devolverle la categoría perdida, (a los ojos de nosotros los mayores), a esta cabalgata de barrio que pase lo que pase, espero que no deje nunca de salir, ni de hacer felices a los niños. ¡Hasta el año que viene! 





Tita Isa. 





miércoles, 1 de enero de 2014

Todas esas huellas


Caminamos, dejamos todas esas huellas sobre la arena, 
y ahí se quedan, precisas, ordenadas. 


Pero mañana, cuando te levantes, al mirar esta enorme playa no habrá ya nada, 
ni una huella, ni una señal cualquiera, nada. 
El mar borra por la noche. 
La marea esconde. 


Es como si no hubiera pasado nunca nadie.
Es como si no hubiéramos existido nunca. 
Si hay un lugar en el mundo en el que puedes pensar que no eres nada, 
ese lugar está aquí.
Ya no es tierra, todavía no es mar.
no es vida falsa, no es vida verdadera.
Es tiempo.
Tiempo que pasa. 
Y basta. 



Océano, mar
Alessandro Baricco.



Sin explicar nada, sin decirte adónde, habrá siempre un mar que te llamará.


¡Feliz 2014!

I.M.G.


miércoles, 13 de noviembre de 2013

Chawton

26 de Julio de 1809

“...En cuanto a nosotros, muy bien estamos,
como indica la prosa sin afectación.
La pluma de Cassandra pintará nuestra posesión,
las muchas comodidades que nos aguardan
en nuestra casa de Chawton, cuánto encontramos
ya en ella para solaz de nuestra mente;
y convencidos estamos de que cuando todo esté completo
no habrá casa de mayor respeto,
tanto si es nueva como arreglada,
de habitaciones concisas, o habitaciones regaladas...”


                                                Jane Austen


Parte de un poema que escribió Jane Austen a su hermano Francis, una vez establecida en su nueva casa Chawton Cottage, en Alton (East Hampshire), donde vivió junto a su madre y a su hermana Cassandra desde mediados de 1809 hasta mediados 1817, año de su muerte en Winchester, donde fue enterrada en la nave norte de su catedral.

El resto de la entrada puedes leerla en el blog de Punto y seguido escritores: 

PINCHA AQUÍ


I.M.G.

martes, 2 de julio de 2013

Entrevista a María José Amador e Isabel Merino en Tele Antequera



El pasado día 24 de Junio acudí a Antequera con motivo de una entrevista en Tele Antequera a la que había sido invitada tras haber obtenido el Primer Premio del I Certamen María Carreira con mi relato Hermanos. (Podéis leer la crónica de la entrega de premios en la entrada anterior)

En el video adjunto podéis ver la entrevista al completo en la que tanto a María José Amador, vicepresidenta de Alas de Papel, y a mí, se nos hacen diferentes preguntas sobre la composición de una obra literaria. 

Momento durante la entrevista en Las 4 Esquinas
Tele Antequera



Isabel Merino
@isamerino


miércoles, 26 de junio de 2013

I PREMIO del I CERTAMEN MARÍA CARREIRA (ANTEQUERA)

El pasado día 15 de Junio tuvo lugar, en el Hotel Antequera Golf,  la entrega de premios del I Certamen de Relatos María Carreira (Antequera), organizado por la Asociación Cultural  Alas de Papel, y tras la apertura de plicas, resulté ser la Ganadora del Certamen

Pero, empecemos por el principio, aunque esta fotografía ilustre el final

Entrega de premios I Certamen María Carreira
Jurado, familiares de María Carreira y premiados
El certamen fue todo un éxito de convocatoria, llegando a recibir, a nivel provincial,  un total de 76 relatos. En las bases se especificaba que los nombres del ganador, los áccesits y finalistas se darían a conocer en el acto de entrega, al cual estábamos todos invitados. Y digo estábamos porque tres de mis compañeros de Punto y Seguido y yo misma habíamos concursado, por separado, con uno de nuestros relatos. 

Ese día yo me encontraba celebrando la despedida de mi treintena con mis mejores amigas en un apartamento de la costa nerjeña, y desde allí nos fuimos para Antequera para asistir al acto. Durante el trayecto barajamos la posibilidad de que hubiese obtenido un premio, y con ese talante positivo llegamos al hotel Antequera Golf donde nos encontramos con mis compañeros de Punto y seguido, con otros conocidos de diferentes certámenes literarios y con los miembros de Alas de Papel, que nos invitaron a disfrutar del evento que habían preparado.

Queremos que sea algo diferente, algo divertido, nos dijo María José Amador, vicepresidenta de la citada Asociación Cultural. Y, para ello, en el hall de entrada del hotel, tuvo lugar la interpretación de de la Coral de San Sebastián dirigida por Esther Sanzo. La Coral, de negro, y en círculo, interpretó magistralmente varias piezas clásicas de cine, entre ellas algunas de mis favoritas, como Over the Rainbow (El mago de Oz),  o América (West Side Story). Acto seguido nos hicieron pasar al patio central, donde al aire libre, bajo una carpa junto a la piscina, tomamos asiento todos los asistentes que llegábamos a más del centenar. Allí, el presidente de la Asociación, Salvador Rivas, y varios miembros del jurado destacaron la gran calidad humana de María Carreira, así como su amor por la literatura; y ,referente a los relatos, destacaron no sólo la cantidad, sino la calidad de los mismos.  Después tuvo lugar la interpretación de varias piezas por parte de la violinista Lourdes Violeta Peláez. No sabría nombrar las piezas, pero sí puedo decir adónde me transportaron, y fue justamente a esa Inglaterra Georgiana de mi Jane Austen querida, y a algún rinconcito de mi Chawton St donde le rindo homenaje.

Debido a la gran afluencia de público, cada uno se sentó donde pudo, y así, los miembros de Punto y seguido, (a excepción de Andrea Vinci que vive en Mexico y de Mauricio Ciruelos que no pudo asistir), nos sentamos todos desperdigados en el patio de "sillas". Y dio comienzo el acto de entrega.
Familiares de María Carreira subieron al estrado a decir unas palabras y rendir homenaje a una gran mujer, querida por todos los que la conocieron y por toda Antequera, que vivirá en el recuerdo de todos  y desde ese día también en el mío. 

En primer lugar dieron los nombres de los finalistas, a quienes se hizo entrega de un diploma y de un lote de productos antequeranos. Entre los finalistas, nombraron a dos de los miembros de Punto y seguido, que salieron a recoger sus premios bajo una gran ovación por parte del público: 

Finalista: MIGUEL NÚÑEZ con su Relato "ALEJANDRO".

Miguel Núñez

Finalista: LOLI PÉREZ con su Relato "MAÑANA NO SERÉ YO".

Loli Pérez


Acto seguido nombraron a los dos áccesits, que además del diploma y del lote de productos antequeranos, recibirían 150 euros. Uno de los áccesits fue a parar a otro de los miembros de Punto y seguido, Pedro Rojano: 

Áccesit: Bárbara Gil con su relato "Nadando en Vertical"

Áccesit: PEDRO ROJANO con su relato "LÍNEA COSTERA". 

Pedro Rojano

A falta del ganador, el resto de participantes nos revolvíamos nerviosos en las sillas, esperando oír nuestro nombre, o dando ya el certamen por perdido. No habían dado las nueve y cuarto cuando dijeron el nombre del ganador:

Y el PRIMER PREMIO es para una historia de Amor Fraternal: HERMANOS, de la autora malagueña ISABEL MERINO GONZÁLEZ


Ovación del público y del jurado, y yo pasando torpemente entre las sillas para dirigirme al estrado a recoger mi premio. Me fue entregado un diploma, un lote de productos antequeranos, un lote de libros, un cheque de 300 euros y una estancia en régimen de Media Pensión, incluido Spa y Fitness, en el hotel de cinco estrellas LA MAGDALENA, perteneciente al grupo Antequera Golf. Tras los agradecimientos y los besos y fotografías de rigor, fui invitada a decir unas palabras al público. Todos los nervios de los que carecí hasta ese instante se me vinieron encima.


Mi agradecimiento fue para  Alas de Papel y María José Amador, y mi dedicatoria a la propia María Carreira, a mi grupo literario Punto y seguido y a mis amigas que me apoyan siempre y desde siempre y que estaban allí conmigo. 

El acto se dio por finalizado con un posado, cuya fotografía he colgado al principio de esta crónica, de todos los premiados con los once miembros del jurado y varios familiares de María Carreira, y proseguimos la fiesta con un cóctel cortesía del Hotel Antequera Golf y de Alas de Papel compuesto por varias bandejas surtidas de canapés, dulcecitos, copas, etc etc. Y allí nos quedamos charlando, riendo, posando para distintas fotografías, riendo, y lo que viene siendo disfrutando de una tarde -noche para el recuerdo.

Cuatro miembros de Punto y seguido premiados
Miguel Núñez, Isabel Merino, Loli Pérez y Pedro Rojano

Este premio, mi séptimo premio, ha sido especial y se ha convertido en inolvidable, por varios motivos:

Por ser mi primer primer premio, ya que los anteriores son segundos, áccesits y finalistas, y haber llegado justo antes de los cuarenta. Por haber ido acompañada de mi grupo Punto y seguido y de mis inseparables amigas: Patricia Monteagudo, Belén Galdeano, Nuria Ruíz y Gema Bernal. Por ser premiados los cuatro miembros de Punto y seguido que nos presentamos. Por ser un primer certamen de una Asociación que lucha por la literatura y la cultura, y por ser homenaje a una mujer que tanto amaba este mundo, a la cultura, y a sus amigos. 

Con Punto y seguido, amigos,  y mis amigas

Isabel Merino
@isamerino


Inmaculada Reina, miembro de Punto y seguido, escribió una crónica para nuestro blog. Si estáis interesados en leerla, y en leer alguna estrofa de los relatos premiados, os dejo el enlace. Merece la pena: PINCHA AQUÍ




martes, 18 de junio de 2013

CUARENTA




Hoy, 18 de Junio, cumplo 40 años, osease que me convierto en una cuarentona, o como dicen mis amigos que han cruzado ya esta misma frontera: en una cuarentañera. 

Hace diez años, y parece mentira que hayan pasado tantos, cuando cumplí los treinta lo hice con cierto miedo. Recuerdo que le comenté a una vieja amiga que la década de los treinta era decisiva y te cambiaba la vida y que las grandes decisiones se tomaban en ella, sobre todo las mujeres. No sé por qué generalicé, pues no tengo por costumbre hacerlo, es más, me incomoda. Sabía de lo que hablaba. Ella le restó importancia. No me equivoqué. 

Los treinta marcaron un antes y un después en mi vida. Ha sido quizá la década más importante y también la década que me ha puesto en mi sitio y me ha dado la estabilidad. La que me enseñó. La que me dejó ser. La que me hizo feliz. Desde esta posición en la que miro hacia atrás, no cambiaría mi treintena por décadas anteriores. Cada una tiene su encanto, pero la treintena me ha dado la plenitud y me ha premiado regalándome multitud de sueños que creía inalcanzables. Así que sí, tuve razón en tener miedo cuando la treintena empezó, porque los mayores cambios a los que me he enfrentado, buenos y malos, han sido en esta década que acabo de abandonar. No entro en detalles, pero quería comentar lo que un cambio de década supone o te hace pensar, más que ningún otro cumpleaños en el que una de la velas no termina en cero. 

Así que bienvenidos los 40, que tomo como una continuación de los treinta, (debería llamarlo treintidiez), y por lo tanto, los auguro igual de felices. 


I.M.G.
@isamerino


Entrada dedicada principalmente a Patricia Monteagudo, Belén Galdeano, Nuria Ruiz y Menchu Lozano que han estado siempre ahí. Y, cómo no, a los puntoyseguido, por cambiarme la vida. Con ellos sigo mi camino, ¡Ahí vamos, Cuarenta!







miércoles, 5 de junio de 2013

No sé por qué y Patio de Locos: Andrés Neuman

El pasado 14 de mayo me encontré con amigo al que suelo mencionar bastante en este blog. Y unos días más tarde, el 22 del mismo mes, escribí una crónica de nuestro encuentro en el blog de Puntoyseguido escritores, que podéis leer en el siguiente enlace: PINCHA AQUÍ PARA LEERLA

Sin más preámbulos y tal y como se señala en el título de este post, este amigo, escritor reconocido internacionalmente, (poeta, traductor, cuentista, cronista, bloguero, y lo que le dé la gana porque puede sorprendernos, y gratamente, con cualquier cosa), no es otro que  Andrés Neuman. 

Andrés Neuman (Málaga)
Imagen Diario Sur
Cuando nos despedimos en diciembre, en la plaza de la Merced, frente a la casa natal de Picasso, con un abrazo y un hasta pronto, no supuse que ese hasta pronto llegase en apenas cinco meses. Le encanta sorprendernos (sorprenderme), con sus visitas sorpresa-relámpago. Lo supe de casualidad. Pero sabía que vendrías, me dijo sin dejar de sonreír un sólo instante. Ese es Neuman, un amigo que siempre invita a sonreír, cuya sonrisa en la mayoría de ocasiones precede y provoca la nuestra. 

Venía de rojo, con chaqueta al hombro, (como la cartera), con la barba recortada y el pelo crecido, desde la última vez. Igual de blanquito. Como yo. El marco en el que nos encontramos era único, distinto a las veces anteriores, frente al mar, en el Palmeral de las Sorpresas, (y menuda sorpresa), del Muelle 2 del Puerto malagueño. Un libro de título doble, fondo amarillo, e ilustración bicéfala, esperaba ser presentado: No sé por qué y Patio de locos

En este libro se reúnen los últimos poemarios de Andrés Neuman, que fueron publicados por separado, en Argentina, Mexico y Perú, y que han sido recuperados y revisados para esta nueva edición. Publica Pre-Textos. (Colección La Cruz del Sur).

Como comentaba en la crónica de Puntoyseguido escritores, Andrés llegó puntual, como siempre, y yo tomé asiento en primera fila, también como siempre. Y me dispuse a anotar todo lo que pude en mi bloc de notas. Primero, de la estupenda presentación a cargo del poeta y crítico literario Antonio Jiménez Millán, después, de casi cada palabra que dijo el autor. Obvié algunas. Podría haberme llevado la grabadora, pero me gusta escribir, a lápiz, a bolígrafo, a máquina, a ordenador, me gusta sentir el impulso de las letras correr por mis brazos, colarse entre mis dedos y pasar a la hoja en blanco, da lo mismo si es ficción, si es transcripción o como en este caso, hacer de escriba de lo que Neuman nos contaba en aquella sala acristalada frente a un enorme transatlántico de paseo. 

Andrés Neuman - Málaga
Imagen Isabel Merino
No voy a transcribir en esta entrada lo que escribí en mi cuaderno de notas, porque ya lo hice en la entrada del blog amigo que os contaba al principio, así que para los interesados en lo que Neuman dijo de cada parte de su libro, os remito a ella. Esta entrada sólo es una crónica anexa, un complemento a la anterior, ya que me sabía mal que los lectores que seguís a Neuman a través de Chawton St, no llegaseis a leer la que escribí en el blog de puntoyseguido, y es por ello, que he decidido contar aquí, de nuevo, algo sobre aquel día. Y bueno, también porque me gusta rememorarlo. ¿Acaso no se rememoran los buenos momentos pasados con los amigos? Pues eso. 

Cuando escribí la crónica aún no me había leído el libro, tan sólo había oído de boca de Andrés, los poemas que escogió para recitarnos. Algunos me emocionaron. Otros me provocaron cierta sonrisa socarrona. Otros me dejaron atónita. Ninguno me fue indiferente. Mi recomendación: leerlos. Absolutamente. Y, que conste, que no soy nada poeta, ni siquiera fiel amante de la poesía, pero como decía al principio, es que Andrés es mucho Andrés, y como escritor, puede con todo, y encima todo se le da bien. Esta es mi recomendación de hoy. Y si no os atrevéis con la poesía aún, pues no dejéis de leer algunos de sus libros, por citar algunos de mis favoritos: Hablar Solos, Una vez Argentina, El viajero del Siglo. Cuesta dividir afectos entre ellos, pues son todos hijos predilectos de mi biblioteca privada. 

Andrés Neuman con Isabel Merino,
Inmaculada Reina, Loli Pérez y Pedro Rojano
(miembros de puntoyseguido escritores)

Andrés y yo nos despedimos en la caseta de la Feria del Libro de Málaga, donde se quedó a firmar ejemplares de su bicéfalo. Mis compañeros de Puntoyseguido y yo, estuvimos rondándolo un rato, y él, dejándose rondar. Al final, las despedidas, el nuevo abrazo preludio del siguiente no se sabe dónde ni cuándo, pero seguro en mi próxima década. (Mi treintena expira en pocos días). Andrés se ríe de ello y me revuelve el flequillo. Siempre me revuelve el flequillo. Y yo, me río con él y lo dejo hacer. 



I.M.G. 
@isamerino


domingo, 2 de junio de 2013

Tres Rosas Amarillas

Curiosamente, el relato Tres Rosas Amarillas de Raymond Carver, donde se narran las últimas horas de vida del cuentista y dramaturgo Antón Chejov,  es uno de los favoritos de mi compañero de Puntoyseguido, Miguel Núñez. Quiero empezar diciendo esto. Y proseguir comentando que fue él quien hace unos meses nos habló del I concurso de relatos Tres Rosas Amarillas, convocado por la librería del mismo nombre, ubicada en Madrid, y especializada en relatos. Y, que fue él quien nos propuso que concursásemos. Hasta aquí el prólogo de este post. 

Hace un par de semanas, nuestro compañero Miguel Núñez, nos comunicó en una de nuestras reuniones semanales, que había recibido noticias del Concurso Tres Rosas Amarillas. Todos lo felicitamos sin saber aún cuál era su premio. Ni siquiera él lo sabía. Primero. Segundo. Tercero. O finalista. Pero no lo sabía. El resto de miembros del grupo no recibimos ese correo, pero como cuando uno de nosotros es premiado, en la forma que sea, lo tomamos como propio, lo celebramos como hacen los amigos, compartiendo, comiendo, bebiendo, brindando, etc. 

Días atrás, supimos que Miguel, con su relato "Uñas", estaba entre los dos primeros premiados. El certamen, a pesar de ser la primera vez que se convoca, había convocado a un número importante de participantes de todo el mundo, nada menos que 1.200 relatos. El logro, sin lugar a dudas, era importante. 

Y al fin, el sábado pasado, 25 de Mayo, Miguel viajó a Madrid a recoger su premio, sin saber si era primero o segundo. Nosotros, aquí, pendientes y haciendo apuestas. ¡Eres un gran escritor! ¡Eres el mejor! ¡Vas a ganar! Y así, todo el día. A partir de las ocho, dejamos de enviarle mensajes. Pero comenzamos a enviárnoslos entre nosotros: ¿sabéis algo? ¿habrá ganado? quien sepa algo que lo diga, ¿aún nada? Hasta que Miguel nos contó que le habían dado el 2º Premio por su fantástico relato "Uñas". ¡SEGUNDO PREMIO! Tan celebrado por Puntoyseguido como si fuera el primero. 


El primer premio recayó en el relato Cualquier cosa viva, de Almudena Sánchez. 
El segundo para Uñas, de Miguel Núñez 
El tercero para La aurora boreal de José Lorente. 


Al acto de entrega acudieron los premiados, así como los miembros del jurado, destacando la presencia de su presidente: Eloy Tizón (escritor madrileño, considerado como uno de los mejores narradores de cuento de los últimos años. 


Se ha editado un libro con los tres relatos ganadores, una joya que tengo en mi poder, dedicada, (y regalada), por mi amigo Miguel, (que hace un par de años consiguió el 1er premio del XI Certamen Dime que me quieres del Ayuntamiento y las Bibliotecas de Málaga). Os dejo aquí el enlace de la página Tres Rosas Amarillas, donde, quien esté interesado, puede solicitar o comprar el libro: PINCHA AQUÍ

Os dejo un extracto de Uñas, de Miguel Núñez: 

"...Cuando terminaba con las manos, su padre se situaba en un extremo del sofá y se colocaba sobre los muslos de las piernas de Elba, le desataba los zapatos y tiraba de la punta de los calcetines. Entonces ella dejaba de mirar la tele. Le gustaba ver a su padre cogiéndole los pies desnudos, apoyárselos en las rodillas y separar cada uno de los dedos...". 

¡Enhorabuena, Miguel!

Posadata: Para leer la crónica de nuestro compañero Mauricio Ciruelos escrita en nuestro blog de Puntoyseguido escritores, pinchar en el siguiente enlace: PINCHA AQUÍ



I.M.G.
@isamerino

viernes, 31 de mayo de 2013

Entrega de premios Dime que me quieres 2013

El pasado día 18 de mayo tuvo lugar, como ya comenté en una entrada previa, la entrega de premios del XIII Certamen Dime que me quieres. Y, tal y como se prometió, procedo a hacer una crónica de lo que aconteció aquella mañana en el Museo del Patrimonio malagueño:

María Jesús González, Pedro Rojano, Isabel Merino
Inmaculada Reina, Miguel Núñez, Loli Pérez y
Mauricio Ciruelos (miembros de Puntoyseguido)

Una mañana soleada aunque fresca, en Málaga, los compañeros del grupo literario Puntoyseguido, (junto a familiares y amigos), nos encontramos en la puerta del museo de cristal. Lo de museo de cristal es cosa mía, aquí nadie lo llama así. Pero es por ese tipo de asociaciones que se hacen, con sentido o no, que me hace recordar algún fragmento de uno de mis libros favoritos de Baricco: Tierras de cristal. Y con ello, la exposición universal de Londres de 1851, cuando se levantó el grandioso Crystal Palace. El museo del Patrimonio de Málaga no tiene nada que ver con ello, absolutamente nada, pero al ver los cristales, no sé por qué, mi mente hace esta conexión. ¿No es acaso esa una forma de escribir o de tentar a la narrativa? Una imagen que te lleva a otra y esta a la siguiente y es una de ellas, incluso puede ser la última, la que te tienta, o te suplica, o te genera una historia sobre la que escribir. Hasta aquí mi divagación, continúo:

Cuando subimos a la segunda planta, la sala donde se iba a proceder a la entrega de premios, ya estaba llena. Quizá con más público que de costumbre. Digo de costumbre porque es el cuarto año consecutivo que nos vemos las caras en la sala y que alguno de nosotros recoge un premio, por lo que saludamos a familiares, a amigos, y conocidos, y después al jurado, compuesto un año más por los escritores José Antonio Garriga Vela y Pablo Aranda, y la profesora universitaria Amparo Quiles. 

Jurado

El acto comenzó con unas palabras del director de las bibliotecas de Málaga, que enfatizó la labor que hacen las mismas, y que habló generosamente del certamen que cumple su treceavo año consecutivo. Amparo prosiguió con un discurso dinámico y que introducía las partes más significativas y entrañables de los relatos ganadores. Tras destacar su calidad narrativa y elogiar algunas de sus técnicas, dio la enhorabuena a todos los participantes. Pablo Aranda fue más breve, y apoyado por Garriga Vela, argumentó cómo fueron seleccionados los relatos ganadores, y Garriga Vela expuso la manera en la que toman la decisión final. Generalmente es un tira y afloja y una apuesta concreta de cada miembro del jurado por su relato escogido. Llegar a un consenso no es fácil. Y se tienen en cuenta ciertas variables, como la técnica y la calidad del relato. 

Isabel Merino, Pedro Rojano, Inmaculada Reina
y Fco Javier Rodríguez Barranco

Francisco Javier Rodríguez Barranco resultó ganador con su relato: La noche. Un relato que habla de los amores que sólo se han visto de noche, "La noche en el centro de Málaga es azul cobalto y metálica", noche que invita al amor y en la que tantos amores se tejen y destejen en instantes. 

El segundo premio recayó en mi relato Los ojos de Isabel, relato dedicado a mi abuela materna, y que comienza así: "La madre de mi madre tiene los ojos de mi madre, y también los míos. Y a veces, cuando me miro en el espejo creo que soy ella". 

El tercer premio recayó en Rocío Díaz Gómez, que no pudo acudir,  y su relato: Tengo que hablarte de las leyes de Newton. Por destacar una frase del relato, destaco la que sobresaltan en el libro: "Créeme si te cuento que nuestra historia comenzó por eso, porque la ley de la inercia nunca falla". 

Entre los finalistas, los relatos de mis compañeros: Pedro Rojano (Antártida) e Inmaculada Reina (La vida en el calendario). También destacar el de una ilustradora de nuestro grupo, María Jesús González con su relato Anuncio por palabras. Tres relatos que por su calidad narrativa podrían haber sido perfectamente los ganadores del certamen. 

Tras recoger y agradecer nuestros premios, Francisco Javier Rocríguez procedió a leer parte de su relato. Digo parte, porque es un relato bien largo, y aunque es dinámico de leer, hacerlo en voz alta en un acto puede resultar abrumador tanto para quien lo lee, (que necesitó gafas prestadas, gracias a la amabilidad de Amparo), como para quienes lo escuchan en un acto así. He de decir, que a pesar de ello, cumplió las expectativas por lograr hacerlo ameno. 

El ganador del certamen leyendo su relato

Hace años que este tipo de actos no son amenizados con copas ni con ágapes, pero sí nos hicimos fotos, sí nos hicimos con varios ejemplares de los libros que recopilan los relatos, y sí cotilleamos, charlamos, intercambiamos correos electrónicos, blogs, twitters, facebooks, etc.

Para mí fue, quizá, el certamen que más he disfrutado de todos, ya que además de venir mis padres y amigas, como cada año, pues vinieron unos tíos míos, una de mis hermanas y dos de mis sobrinos, que a sus 2 y 5 años quisieron acudir con corbata porque iban a ver a su tita recoger un premio. Eso, y que premiaran un relato dedicado a mi abuela. ¿Se puede tener más suerte? No sé, yo me conformo con este día y lo viví a tope. ¡Gracias! 

Hasta aquí lo que se puede contar, el resto, amig@s míos, como podéis imaginar, voy a dejarlo en el aire, y que cada cual se imagine la forma en que todos y cada uno de nosotros prosiguió el día, juntos o por separado, y cómo celebró, cada cual a su manera, este acto, y estos premios recibidos. 

Hasta el año que viene. (Entre nos, yo seguiré intentándolo. ¡A por el primero!)

Posdata: Podéis leer una crónica más breve, escrita por Miguel Núñez, compañero de Puntoyseguido, que obtuvo el primer premio de este certamen hace dos años con su relato Lluvia: Pincha aquí



I.M.G.
@isamerino