sábado, 31 de diciembre de 2011

Nochevieja. Año Nuevo. Un año más. 2012. ¡Feliz Año!

2012
Ha amanecido como cualquier otro día, pero es Nochevieja, incluso antes de que amanezca. El sol brilla, deslumbra, acalora a Málaga mientras hacemos balance de lo bueno y malo, como cada año, mientras decidimos a quién vamos a felicitar, a quién no, y a quien deberíamos y nos lo pensaremos en el último minuto. 

Mientras oigo a Mecano, "Un año más", me digo que Yo prefiero felicitar cada día del año, a veces ni siquiera con palabras, basta una mirada, un pensamiento, una sonrisa, compartir un momento,  un llevar en el corazón, cientos, miles de recuerdos, todos esos que tengo contigo, por ejemplo. 

Este día, más que ningún otro de los 364 restantes, (365 si es bisiesto, como el que llegará en unas horas), nos replanteamos muchas cosas, evaluamos muchas otras, reconocemos errores y focalizamos nuestra atención y nuestros deseos en todo lo que haremos y en lo que podemos o debemos mejorar. ¿En qué día del año se esfuma la intención incumplida? ¿Qué día decidimos que ya lo haremos el año siguiente? No sé, pero lo hacemos, difícilmente cambiamos, aunque intentarlo es lo importante, supongo. Algo ha de valer. 

El otro día, digamos de esta semana de finales de Diciembre de 2011, leí un artículo escrito por Gabriel Rubio de la Asoc. de Psicología humanista, en un blog amigo. Hablaba de esos cambios que debemos proponernos en Año Nuevo. Algunos me dieron ganas de copiarlos, miento, muchos, de hacerlos míos y unirlos a mi propia lista, si la hiciera, de objetivos por cumplir. En realidad, sólo se trata de valentía, de hacer lo que queramos, sin hacer el mal a nadie, ni a nosotros mismos. 

Es tiempo de soltar amarras, decía, dejar todo lo que te hace daño, de ser más fluido con la gente, contigo mismo. Es momento de dejar ir, de permitir que el viento te despeine y te sacuda; que se lleve el resentimiento, que perdones deudas y deudores...  Ya te regañaste bastante. Fueron muchas las piedras que pusiste en tu camino; los puentes dinamitados...  

Es hora, proseguía en otro párrafo, de levar anclas, de liberar cosas, de soltar gente, de soltar amarras.

De vez en cuando viene a bien tirar lo que ya no sirve. Perdonar. 

Entre ser feliz y tener razón, elijo lo primero. Siempre lo primero. 

Llega el 2012 y se va el 2011

No me gusta dar consejos, sí escucharlos, valorarlos, comentarlos, reescribirlos, pero no me gusta dar. Eso no va a cambiar cuando me tome la última uva esta noche. Como tampoco van a cambiar muchas otras cosas, ¿cómo puede cambiar un segundo, una uva, tu vida? bueno, también un segundo lo hace, cualquier segundo, en cualquier momento del año, da igual el día, la semana, el mes, la hora..., pero es en el primer segundo del Año Nuevo el único en el que todos o la mayoría, creemos que ocurrirá el milagro, que todo cambiará, ¿y si cambia? ¿y si cambiamos? ¿y si... ? Y es ese "y si..." el que celebramos durante toda la noche, porque es durante esta madrugada mágica que empieza tras las uvas, cuando creemos que todo es posible si hemos pisado con el pie correcto, hemos oído nuestra canción favorita, hemos felicitado a todos los que queremos, hemos introducido una joya, garbanzos o lentejas en el champán, y hemos escrito una lista interminable de cosas que durante el minuto que duran las 12 campanadas, soñamos, nos ocurrirán. 

Típica lista de deseos de Año Nuevo
En este año que comienza, (sigo leyendo el texto de Gabriel Rubio), quiero un corazón joven, que brinque de gusto con las chicharras que anuncian el día. Como cuando éramos niños, ¿te acuerdas?
Un alma capaz de asombrarse con el amarillo retador de las hojas de los girasoles, de ver en el cielo un milagro pintado de azul y no sólo un día más, llano y simple. 

Tira la mochila en diciembre, que te está torciendo la espalda. Camina erguido en Enero, y a buen paso. 

Tratar a la gente como me gustaría ser tratad@. Ser honest@. 

Si algo nos debemos, te ofrezco un abrazo, te pido una disculpa. Yo ya me perdoné. 

No sé qué pedí el año pasado, ni qué superstición cumplí, ni con qué pie entré, cómo iba vestida, o si hice una lista, no lo recuerdo, o lo confundo con cualquier año anterior, sí sé que el 2011, (año fatalista donde los haya, destructivo, deprimente, desolador, y con pequeñas cosas buenas también), ha sido un buen año para mí, (A Dios gracias, o la divina providencia, o al destino que me tocó), y que he disfrutado de muchas cosas, de mucha gente y de muchas sonrisas: 


He viajado a Berlín, a Londres una vez más, a Edimburgo, me he recorrido el sur de Italia, he vuelto a Roma, he recorrido la Toscana, he vuelto al festival Eñe en Madrid, he visto a Glee en concierto, y a Roxette, y a Luz, he disfrutado de miles de sonrisas y besos a mansalva de mis sobrinos, he disfrutado de comidas, cenas, merendolas, excursiones, cotilleos, etc etc con mis amig@s, he afianzado relaciones y he dejado escapar alguna otra. 


He publicado un libro con mis compañeros, he seguido enamorada de lo platónico y de quien no debo, (por costumbre, supongo), he acudido con ilusión a mis reuniones literarias, me han concedido mi cuarto premio literario y también el placer de ser la Secretaria de la nueva Asociación de Antiguos alumnos de mi colegio, he llorado de risa, he playeado, paseado, apenas me he resfriado, he cobrado cada mes, (aunque cada vez más impuntualmente), y mantengo el empleo, (cosa que escasea y que el 2012 espero que enmiende para todos los que lo perdieron o nunca lo tuvieron). 


He vuelto a encontrarme con Andrés Neuman, se ha anunciado la vuelta de Mecano, tengo entradas para ver a Ana Torroja, y pude abrazar, (dos veces, a veces los sueños se cumplen), a una de las personas que más quiero y que no tengo ocasión de ver cuando me apetece. Les he dicho a mis amigas cuánto las quiero y tratado de aportar mi granito a su felicidad. 


He conocido a gente fantástica gracias a este blog tan atípico como yo, y me he reunido con mis antiguos compañeros del Siurot. Cada día de este 2011 ha sido bonito para mí, gratificante, enriquecedor. Si dijera que no ha habido bajones de ánimo, quejas por el trabajo, momentos incomprensibles, desánimos amorosos, o ganas de mandarlo todo a la mierda, mentiría. También ha habido momentos, horas, días así. Y también te he echado de menos, como siempre, cada día. 


El año, de enero a diciembre, se compone de cosas buenas, regulares, malas y muy malas, lo ideal es que haya salud física y mental pasa soportar todo lo que venga, se gane o se pierda, y tirar para adelante, siempre. 



Por todo esto, lo que le pido al 2012 es SALUD. Con ella, todo lo demás, es posible. 

Brindo por Tod@s ustedes, os doy las gracias por seguirme, acompañarme, visitarme, animarme, dejarme comentarios o no, y os deseo muchísima SALUD, para afrontar el 2012, con todo lo que traiga, que ojalá sea todo bueno. 


Y no me olvides. 





FELIZ 2012. 

Isa Merino González. 
(Miembro de puntoyseguido)









18 comentarios:

  1. Precioso y feliz resumen del año y de tus intenciones y deseos.

    Me uno al deseo de salud... como bien dices, si hay salud... lo demás vendrá más fácil.

    Un abrazo!!

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  2. Mucha Salud, Laura, (nombre precioso donde los haya), y FELIZ AÑO. Gracias por inaugurar los comentarios de este 2012, me auguran un año bueno, sin duda. Espero que lo mismo a ti, por supuesto.

    Besitos felizañonueveros, jeje

    ISa

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  3. A la vista de los hechos, supongo que cambiarías pocas cosas del 2011.

    Yo me alegro de haber llegado por aquí, de haber viajado contigo desde esta ventana a la Toscana, a Edimburgo, al Festival. He aprendido que hay ciertas cosas sobre la voz de Ana que no puedo decir. ;o)

    En mi debe está el leeros, algo que pienso solventar en cuanto vea a Loli.

    Por todo lo dicho, gracias. Es un placer llevarme de regalo tus letras cada vez que me acerco por aquí.

    Feliz 2012. Por un sinfin de letras e historias que valgan la pena.

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  4. Pedro, FELIZ 2012!!! La verdad es que he tenido mucha suerte con el 2011, pues cayendo la que ha caído en el país, a mí me ha rozado poquito personalmente, aunque sí ha tocado a mi familia, y eso también se sufre, claro. Ha sido un año malo en casi su totalidad, pero a mí me ha tratado bien.

    Una cosa que también he de agradecerle siempre al 2011 es haberte conocido, Pedro, pues encontrar tus comentarios engrandece este humilde blog, y esta humilde alma, así que GRACIAS a ti, siempre.

    FELIZ 2012, año en el que espero que podamos conocernos personalmente.

    Un beso para ti, tu mujer y tu familia.

    Isa

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  5. ¡Feliz 2012, te deseo de corazón, Isa!
    Por aquí seguiremos encontrándonos en los buenos días que han de venir.

    Besitos

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  6. Feliz 2012, Ely, espero que este sea nuestro año. Nos seguiremos encontrando por aquí, por supuesto, y en tu magnífico blog, por supuesto, y tal vez, con Pedro, Ximens y Loli, algún día no muy lejano, en la capital.

    Besitos

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  7. Centrémonos en el 2012 y dejemos el balance del 2011. Por eso te deseo lo mejor de lo mejor para estos días que acabamos de empezar a vivir.

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  8. Bien dicho Tracy, el pasado, pasado está. Ahora a centrarse en el presente y en el futuro inmediato, que desde hace unas horas se llama 2012. Yo también te deseo lo mejor. Ocurrirá.

    Besitos

    isa

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  9. Yo me olvidé de pedir algo. En realidad nunca pido nada y asi me sale... la vida me lleva a su deriva, como Emigrante al cuadrado que soy, pero Isa "Y también te he echado de menos, como siempre, cada día" ¿...? te espero en el confesionario para saber a quién echas tanto de menos

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  10. Feliz 2012, Isa. Me ha gustado tu entrada, tu resumen de los acontecimientos y tus deseos para el año por venir. Yo tampoco pedí nada en el momento de las uvas, si tengo propósitos que sé que en parte incumpliré. Sólo no me gusta que te ates a imposibles, porque si las personas tienen que cambiar, lo harán y si no, es mejor aceptar lo que hay y soltar lastre que impide volar más alto y más lejos con otros compañeros de bandada. Hay tanta gente que te quiere bien que haces malabarismos para estar con todos en tu poquito tiempo libre. Eso no es muy común, te lo aseguro, así que a disfrutar....que yo lo haré junto a tí en mi ración de los jueves, al menos...
    Te quiero, amiga, y pienso seguir haciéndolo en el 2012.

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  11. Andrea, no es ningún secreto de confesionario, jajaja, se trata de mi abuela, a la que perdí en el año 98.

    Besitos y Feliz Año, emigrante al cuadrado. Espero verte en 2012 ;-)

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  12. Jelou, Inmita querida, tienes toda la razón, tú que me conoces bien. Hay que ser valiente para decir adiós, dejar ir, ¿no? Luchar por el presente y por quienes lo conforman. Sin duda, sois parte de mi felicidad y eso es de agradecer cada día del año. Yo también te quiero, amiga, lo sabes, y eso no lo cambiará ningún año. Nunca he dejado de querer a ninguna amiga de verdad.

    Isa

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  13. bueno, espero de verdad aterrizar en Málaga este año, pero, ya sabes, la vida es una tómbola difícil de descifrar. Quién hubiera imaginado, el 1 de enero del 2011,que yo estaría aquí, al otro lado del océano. Ya vez, hay que dejarse ir, o dejarse llevar, o todo lo contrario, algo que yo hago poco y nada: tomar las riendas.
    Nos vemos en el rincón PyS. Besillos mexicanos

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  14. Cierto, Andrea, inimaginable, de hecho aún no me lo creo y todos los jueves espero, al llegar, verte sentada en tu sitio de siempre, suerte que tenemos el Skype. Sigo tu consejo y cojo las riendas, te quiero amiga, aquí o allí, acá o allá, donde sea. Besitos

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  15. Isa, cuántas vivencias y recuerdos buenos nos ha dejado este 2011!!
    Me alegra mucho haber compartido contigo algunos de esos momentos especiales :)

    abrazos grandes y fuertos

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  16. Sí, Loli, el 2011 se ha hecho notar para bien o para mal, y todos lo recordaremos de una u otra forma. Yo también estoy muy contenta de haber pasado tantos días juntas, de reírnos tanto, de compartir tantas cositas. Un beso muy gordo, Lolilla

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  17. Uy, qué breve, no te reconozco. Besitos.

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